Cada cosa tiene su tiempo. El problema se torna grave o principal cuando entran en colisión varios discursos simultáneos y en muchas ocasiones extemporáneos. Viene todo esto a cuento de la convulsa situación política española en la que nos desenvolvemos.

Así, si se quisiera simplificar, todo se reduciría a la oposición a un Gobierno de la derecha o a la búsqueda de uno de izquierdas. Pero en el medio hay un montón de matices que convendría discutir y, sobre todo fijar una postura. Y sobre ella hacer pedagogía. No quedarnos en la mera enunciación, sin profundizar en su argumentación. De lo contrario, seguiremos viviendo esta especie de insania, de locura, que cada día se agrava más con nuevos ingredientes.

Llegados a este punto, se tienen que poner claras las alternativas y, sobre éstas, tomar decisiones: Gobierno de derechas, ¿con cualquier candidato?, ¿a cualquier precio?, ¿sin nada a cambio?, ¿con o sin participación?, ¿con apoyo tácito o simplemente permitiéndolo con una abstención “técnica” en un debate de investidura?… Gobierno de izquierdas: ¿en solitario, capitaneado por el principal partido de la oposición?, ¿apoyado por el segundo?, ¿ integrando a los dos grandes partidos de la oposición?

Gobierno de izquierdas apoyado por la tercera fuerza política.

Gobierno de izquierdas apoyado por las fuerzas nacionalistas.

Ninguna de estas opciones, con lo cual manifestar claramente que se prefiere repetir las elecciones.

Mientras podemos enturbiar el ambiente, pues aclararlo, se está demostrando que no es posible. Así pues, conviene tener paciencia, esperar el momento adecuado. Como diría uno de los protagonistas, el reloj está en marcha “ tic, tac, tic, tac…” y cuanto antes asumir la responsabilidad de señalar a la ciudadanía cuál es nuestra postura oficial. La del Partido. Eso sí, cada uno tendrá su preferencia, que incluso podría no coincidir con la mayoritaria. Y como decimos siempre, eso no tiene por qué ser necesariamente negativo. Lo ideal sería que se tendiera a realizar un ejercicio de convicción. De expresar las razones por las que consideramos que nos sobran los motivos para optar por una u otra vía. Convencer en lugar de vencer y, una vez llegada la victoria, respetar al que piensa diferente.

¿Es tan complicado?

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2 Comentarios

  1. No seria complicado,si lo que PERSIGUEN PP y PSOE,fuera Gobernar,que tambien,pero la prioridad es TAPAR OCULTAR EL LATROCINIO Y LA ESTAFA DE PPPSOE,DURANTE 40añs..Los CORRUPTOS MANCHADOS por esos años lo estan impidiendo con uñas y dientes,ayudados por C’s,con ”LA CELESTINA” RIVERA al frente..Al que ORDENARON DIVIDE Y VENCEREMOS…Slds

  2. ¿respetar al que piensa diferente? Pero si todos pensáis igual. Por eso no os ponéis de acuerdo: sois como hermanos, todos iguales. Si el enemigo, el rival, fuese el moro o el ruso invadiendo el país no tardarías ni un minuto en poneros de acuerdos.
    Aburris hasta las piedras. Tu también querido Diego, pues porque eres uno de ellos.

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