El informe publicado por el Grupo Los Verdes en el Parlamento Europeo desvela que Inditex ha evitado pagar 585 millones de euros en impuestos entre 2011 y 2014 gracias a los beneficios fiscales que Países Bajos, Irlanda y Suiza tienen para grandes compañías.

Algunas de las prácticas desveladas en el informe, como el desvío del pago de royalties por el uso de la marca hacia Holanda, han supuesto que España pierda 218 millones de euros, Italia 57 millones, Francia 76 millones, Grecia 20 millones, Austria 6 millones, Alemania 25 millones de euros, Reino Unido 22 millones de euros y Bélgica 18 millones de euros.

El informe desvela que las prácticas contables llevadas a cabo por Inditex son similares a las de los casos mediáticos de Apple, BASF o Ikea y otras muchas empresas del Ibex35. Las medidas que recoge actualmente la agenda europea son a todas luces insuficientes para lograr que grandes multinacionales paguen lo que les corresponde donde les corresponde.

Intermón Oxfam ha aprovechado el informe de Los Verdes para recordarnos que, ya en 2014 en su análisis sobre el impacto social de los paraísos fiscales, señalaba que todas las empresas incluidas en el Ibex-35 mantenían filiales en estos paraísos, hasta un total de 891, tres veces más que cinco años antes.

Según Susana Ruíz de esta misma organización, “el verdadero escándalo es que Inditex no está haciendo nada ilegal. Lo que la compañía hace es aprovecharse de la competencia fiscal agresiva entre países de la UE, que permite a grandes empresas crear estructuras fiscales a su medida, con el único fin de reducir al mínimo su contribución fiscal”.

Oxfam Intermón tiene en marcha la campaña No al Escaqueo contra el fraude fiscal donde se solicita al Gobierno que impulse una Ley contra la Evasión y Elusión Fiscal que contribuya a cerrar todos los resquicios de la elusión fiscal, combata el secretismo financiero y obligue a las grandes compañías a informar sobre dónde operan y qué impuestos pagan

“Las reformas anunciadas por el Gobierno el viernes pasado son un primer paso tibio para deshacer privilegios acordados anteriormente de los que se han beneficiado principalmente grandes empresas. Pero esta medida reactiva se queda muy corta frente al descalabro en la recaudación del Impuesto de Sociedades, prácticamente un 50% por debajo de la recaudación previa a la crisis”, afirma Ruíz.

“Es una cuestión de voluntad política y son los gobiernos, junto a las instituciones internacionales, quienes tienen la última palabra a la hora de proponer soluciones para atajar la elusión fiscal. La Unión Europea debe poner en marcha diversas medidas que promuevan una hoja de ruta hacia una mayor coordinación y armonización fiscal. Además, es fundamental que se plantee una definición exigente de paraísos fiscales que permita elaborar una lista negra objetiva sin injerencias políticas”.

La ONG ha puesto en marcha varias campañas alrededor de la evasión de impuestos por parte de las grandes empresas. En Zonas libres de paraísos fiscales, se insta a que las instituciones públicas incorporen en sus políticas de contratación pública criterios que incentiven un comportamiento fiscal responsable.

También pide Oxfam que se ponga en marcha un registro público que revele quiénes son los verdaderos propietarios de las empresas y se apoye la creación de un organismo fiscal mundial que represente a todos los países y que controle que las grandes corporaciones pagan sus impuestos de deben. Estas medidas y otras más, se recoge en otro informe de la misma organización Getting to good: una hoja de ruta hacia la responsabilidad fiscal.

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