Todo está prácticamente acabado. La partidos carecen de valoración, lo que la gente habla y comenta es un total rechazo y ya nadie hace diferencias. Los mismos partidos de siempre se limitan a vendernos el mensaje de regeneración, a negar la mayor, airear “trapos sucios”… La política se ha denigrado tanto hasta el grado de escuchar basura en lugar de propuestas, por profesionales de la política, esa vieja “clase” de notables que se han olvidado para y por quién deben de trabajar realmente.

Partiendo de la base de que, votamos cada cierto tiempo con la sana y noble intención de que se nos represente, y no para que hagan uso de nuestros votos, de nuestra soberanía, cumpliendo las órdenes de los mercados que nadie elige, no queremos que inversores, especuladores, accionistas y consejeros de grandes empresas… puedan seguir “campando a sus anchas”, mientras los que dicen representarnos miran hacia otro lado, legislan perjudicándonos o privatizan empresas para luego garantizarse una dorada jubilación, con sus posaderas acomodadas en los sillones de estos consejos de administración. No queremos que ex minitros y ex presidentes nos den lecciones, muestren su preocupación por el sistema de las pensiones, cuando ellos cobran o han vivido de lo público como Dios. No queremos puertas giratorias ni compatibilidades, mientras se dedican a dar charlas, asesorar o presidir entidades con auténticos sueldazos pero, al mismo tiempo, piden elevar la edad de jubilación y no se ruborizan por optar por los planes de pensiones privados. No queremos ver asientos vacíos en el hemiciclo, cuando se supone que tratan asuntos importantes, ni que se llenen la boca hablándonos de las maravillas de la Unión Europea cuando solamente nos llegan desde Bruselas recortes y no la tan anhelada equiparación de nuestro S.M.I. A menos que quieran una Europa de primera, otra de segunda y, otra de regional y preferente. Por lo menos, ¡díganlo abiertamente!, ya estamos curados de espantos e incluso, muchos pese al bochorno actual, siguen considerando que “más vale malo conocido que bueno por conocer”. Si no, miren el PP y “sus casos aislados” y su posición en las encuestas.

Queridos lectores, la incompetencia no se borra con borrón y cuenta nueva, ni la mentira con el “y tú más” y nos hemos tragado, desafortunadamente, mucho. Pero que nosotros, lo tengamos todo perdido, salvo milagro, no quiere decir que no sea nuestra la responsabilidad de poner los mimbres para preparar a futuras generaciones aunque, hoy por hoy, seamos huérfanos políticos y prefiramos olvidarnos de nuestros males viendo Sálvame, quejándonos en el bar y desproticando en las redes sociales.

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