El ex presidente Hipólito Mejía rompe el silencio y se desahoga, pronunció un discurso, en el que explicó todo lo relacionado con el caso Odebrecht y su gobierno, de cara a los actos de corrupción y la impunidad que han sido denunciados en los últimos años en la República Dominicana.

Por medio de varios canales de televisión local, emisoras de radio y en directo en las redes sociales, el ex mandatario detalló paso a paso los contratos y ejecutorias de su gestión al frente del Estado dominicano.

“Me dirijo al país para fijar, con responsabilidad y claridad meridiana, mi posición sobre la impunidad y la corrupción en la República Dominicana, dos graves males que han sido resaltados por el escándalo de ODEBRECHT”

Empezó exponiendo los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana y como acabaron con las empresas del Estado vendiéndolas a terceros, “Recuerdo con nostalgia, como muchos de ustedes, las famosas tres “C”, es decir el Consejo Estatal del Azúcar (CEA), la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE), y la Corporación Dominicana de Empresas Estatales (CORDE). Esas tres instituciones generaban miles de empleos, aportaban bienes y servicios a la economía y gran cantidad de divisas, contribuyendo así a la distribución de la riqueza y a la dinamización del conjunto de la economía”.

Argumentó que en los gobiernos del PLD se encargaron de acabar con esas importantes fuentes de riqueza, destruyendo, en algunos casos, la única fuente de empleo, y sembrando así pobreza y miseria en muchos lugares del país.

En lo que se refiere al Acuerdo de Madrid, asegura que permitió mitigar el impacto de los altos precios de los combustibles en el costo de la energía servida, al convertir los contratos de corto plazo en otros de mediano plazo.

Los actos de corrupción más sonados

Al nombrar estos casos empezó con la Oficina Supervisora de Obras del Estado (OISOE) en el que tuvo que morir alguien en la misma cede de la institución para que pudiera destaparse este entramado de extorsión, sobrevaluaciones y violaciones a la Ley de Licitaciones.

Siguió enumerándolos y el caso de la compra de los aviones Súper Tucanos a la empresa Brasileña Embraer fue el siguiente en su lista, pasado por el caso del Instituto de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), donde una sola compañía fue beneficiada con nueve contratos, de los cuales ocho fueron suscritos en un solo día, explicó el ex mandatario.

“Y esa impunidad, señoras y señores, ha abierto una herida moral en nuestra sociedad, que todavía no ha sido sanada”.

Luego se refirió al caso BANINTER y otras instituciones bancarias que en el año 2003, habían violado la Ley en perjuicio de miles de ahorrantes, y según Hipólito Mejía, tuvo la determinación de enfrentar la crisis que esto generó, y someter a la justicia a los responsables del fraude.

“En este caso, a todos los ahorrantes se les pagó su dinero sin macuteo ni extorsión. Para evitar la repetición de un fraude con esas características y que las arcas públicas tuvieran que cargar con las consecuencias, fue aprobado, por iniciativa nuestra, un nuevo marco regulatorio que incluía, entre otras cosas, transferir la responsabilidad civil a los accionistas de los bancos”.

Sobre el caso Odebrecht

Explicó que el primer proyecto que involucró a la empresa brasileña fue el acueducto de la línea noroeste, al llegar la Presidencia encontró un contrato de préstamo por un monto de 129 millones de dólares, que había sido aprobado el 7 de octubre del 1999, por el gobierno presidido por el doctor Leonel Fernández, para este proyecto.

Dice que el proyecto original fue reformulado para poder llevar agua a comunidades que el viejo proyecto no contemplaba, lo que resultó en una modificación del presupuesto original de 129 a 141 millones de dólares, obra que fue terminada por el siguiente gobierno de Leonel Fernández.

El otro proyecto contratado con la empresa brasileña, explica Mejía, fue el de la Presa de Pinalito. Pero no fue su gobierno que lo ejecutó, “Aunque para el 2004 ya se habían terminado todos los estudios y disponíamos de los recursos para iniciar la ejecución de la obra, la prudencia me aconsejó, que en medio de una campaña electoral, era inoportuno iniciar una obra que trascendía el término de mi gobierno”.

Luego dijo que no ganó las elecciones de 2012 por no querer negociar impunidad a cambio de la presidencia, acto seguido lanzó un reto al gobierno y a quienes quieren involucrarlo en actos de corrupción y se despidió.

“Reto a cualquier persona que, si puede demostrar de manera cierta y veraz, que en el ejercicio de mis funciones públicas o en mis actividades privadas, tanto mi esposa, mi hermana y mis hijos, como yo, cometimos algún acto de corrupción, estaría en disposición de retirarme de la vida política y entregar mi patrimonio al Estado”.

 

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