¿Hacia dónde va la Izquierda Española?

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Podemos parece enfrentarse en su próxima cita de Vistalegre a su mayoría de edad política, esa en la que una vez llegados a las instituciones deberán resolver sus contradicciones y deseos entre el ser y querer, entre la reivindicación sin resultados o la puesta en valor del poder político como elemento de transformación de la realidad. Y es aquí, donde surgen las grietas de un proyecto político cuya argamasa ha sido hasta ahora más la suma de los deseos de las minorías individuales de las izquierdas que la construcción de un partido con una visión y misión única y clara. No por menos, es en la independencia y la autonomía de sus estructuras internas lo que ha venido a producir llegados a este punto las diferentes visiones que pugnan hoy en el seno del partido morado para definir la forma de llegar al objetivo final de la toma del poder. Visiones diversas esas que han chocado en una batalla orgánica y política en donde las tres vías de Podemos han surgido con fuerza para clamar por el que consideran el camino correcto que esta joven organización debe transitar para llegar a la conquista primero del espacio de la izquierda y posteriormente del poder institucional como partido mayoritario. Y todo ello, en un país, España, en donde hasta ahora los radicalismos han tenido escaso recorrido en el subconsciente colectivo más cercano a dar su apoyo a la centralidad y la utilidad de los partidos políticos que a sueños de conquistas de cielos prometidos por líderes mesiánicos. Queda por ver así como se resolverá la encrucijada morada en la que Iñigo Errejón y Pablo Iglesias medirán sus fuerzas en base a dos propuestas diametralmente diferentes sobre la estrategia ha recorrer por la joven organización política nacida al abrigo del movimiento 15M ,el primero apostando por los acuerdos con otras fuerzas políticas y alianzas que desde la izquierda hagan posible que la utilidad de las instituciones se ponga al servicio de la ciudadanía, el segundo aferrado a la beligerancia de la lucha de clases que en un entorno de crisis busca seguir reforzando su poder político para liquidar a un PSOE en reseteo y apartar a un PP que sigue destruyendo hoy la sociedad del bienestar construida desde el advenimiento de la democracia.

Visiones diferentes en definitiva que determinaran no sólo el futuro de PODEMOS sino de igual forma el de la escena política de un país en donde la fragmentación y la crisis de la izquierda parece haber alcanzado a todo el espectro de partidos progresistas (PSOE, IU y PODEMOS) para la tranquilidad de una derecha que acomodada en la actual ley electoral ve lejano aún su desalojo de la Moncloa.

Y es que, los próximos seis meses determinara el futuro también del todavía primer partido de la oposición, de un PSOE que en una constante de autodestrucción y cainismo herencia del fatídico comité federal de Octubre y de las primarias que llevaron a Pedro Sánchez a la secretaria general de Ferraz ve como la radicalización de las posturas entre la militancia y la erosión de sus liderazgos puede determinar la fragmentación de un partido centenario y aún demasiado útil para una España que no puede permitirse la caída en desgracia y la división de una fuerza política que representa un pilar de la democracia actual.

En definitiva, sendas paralelas la de una izquierda en reciclaje y reinicio en donde el mayor riesgo para el PSOE pasa por la conjugación de un doble escenario , por un lado aquel en el que Iñigo Errejon asumiera el papel central de un PODEMOS en moderación y pegado a la socialdemocracia transformadora y por otro la no superación del actual conflicto interno en unas primarias y un congreso federal ordinario en el que el socialismo se la juega a cara o cruz en el acierto el fallo sobre el nuevo liderazgo que asuma el papel de la reconstrucción de un PSOE que hoy sufre un desgaste absoluto en ámbito interno y externo.

Veremos donde sitúan los acontecimientos a una izquierda española en la que no parecería descabellado observar como la teoría hegeliana de tesis, antítesis y síntesis podría llegar a tomar forma en un nuevo partido de izquierda que superando el escenario de PODEMOS y la fractura del PSOE viniese a aunar a parte de uno y otro en un nuevo proyecto. De ello dependerá en gran medida el acierto o desacierto de quienes hoy con su actitud y aptitud tienen en sus manos el futuro del PSOE como principal partido de la izquierda de nuestro país y de PODEMOS como partido nacido al abrigo del 15M que hoy debe de decidir que quiere hacer con su presente y su futuro .

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