Desde 1980, todos los 27 de septiembre se celebra el “Día mundial del Turismo”, instaurado por la Asamblea General de la Organización Mundial del Turismo.

Turismo de placer, comercial o profesional. El turismo nos enrique.

Existen muchas clases de turismo, ¡para todos los gustos y colores!. Desde el turismo cultural, científico, histórico, el de negocios; o recorriendo castillos, catedrales; eligiendo destino por la gastronomía o los vinos; turismo de compras…Hay turismo para masas y rutas para pequeños y “curiosos” colectivos: el “turismo Tolkien” para los fanáticos del Señor de los Anillos; el turismo de “la Marihuana” por los cafés de Anterdans, ¡y qué vamos a decir del que nos afecta tanto en algunas de nuestras ciudades “el turismo de borrachera”.

Pero en nuestra crónica de hoy haremos turismo precisamente por las necrópolis. Esta modalidad de turismo es poco conocido en España, aunque es muy practicada en otros países. ¿Os imagináis pasear por un parque, donde podréis recorrer la historia de esa localidad, su cultura, conocer a sus habitantes más celebres, o a los anónimos y sus hazañas locales; apreciar bellas obras de arte; y todo esto envuelto en una tranquilidad solo rota por el trinar de los pájaros. Cultura, arte, historia, sentimientos… EL NECROTURISMO.

En 2010 el Consejo de Europa reconoció como “itinerario cultural”, la ruta Europea de los Cementerios. Esta ruta está formada por 63 camposantos localizados en 50 ciudades de 20 países. En España contamos, dentro de esta ruta, con 18 cementerios por los que iremos paseando.

Cada vez más ayuntamientos españoles ofrecen este turismo, incluyéndolo en las visitar de sus ciudades “los cementerios son las mejores enciclopedias de las ciudades”. Uno de los mejores ejemplos se da en Barcelona, donde además de la típica visita guiada, realizan rutas temáticas, teatralizadas, incluso nocturnas. Pero además muestran orgullosos un museo de antiguas carrozas fúnebres; disponen de una estupenda biblioteca del sector e incluso realizan actividades pedagógicas.

Dentro del necroturismo también existen variedades. Cada ciudad, cada ayuntamiento, conoce el valor de su cementerio y sabe cuál es el potencial a explotar en él.

Algunos son visitados solo por los famosos allí enterrados, como el de Chipiona donde esta enterrada Rocío Jurado; el de San Fernando en Cádiz donde reposa Camarón o La necrópolis del Este (Almudena) donde uno de los personajes mas buscado es Lola Flores.

Otros cementerios son visitados por sus ilustres políticos o por lo que significan, por si solos, como el Cementerio Civil de Madrid “El Jardín de la Libertad”

En algunos su importancia reside por lo que representan a la Memoria Histórica ¡cuántas tapias de cementerios sirvieron de paredón! ¡si sus osarios hablaran!; Otros por su valor arqueológico como el de Monturque en Córdoba. El cementerio de Finisterre es admirado por sus vistas al mar “el cementerio del fin del mundo”

Como todo en esta vida, el necroturismo cuenta con defensores y detractores. Unos lo encuentran educativo, otros macabro.

Los defensores argumentan que con este turismo se consiguen, además, ingresos económicos para invertir en los mismos. Y así es, por ejemplo el Cementerio de San Isidro destina parte del dinero recaudado en sus visitas guiadas para rehabilitar sepulturas.

Los refractores opinan que ese turismo conllevaría destrozos. Pero lo cierto es que esto ocurre de forma ajena al turismo. Triste es el ejemplo ocurrido en agosto de este año, con los actos vandálicos ocurridos en la Necrópolis del Este (Almudena) de Madrid ¡incivilizados los hay en todas partes!

Cuando realicemos cualquier tipo de turismo debe prevalecer el respeto por el lugar visitado. Más aún en el caso de los cementerios donde debemos mostrar mucha empatía, pensemos que cada persona siente el duelo por la pérdida de personas queridas de distintas maneras, sin olvidar la función principal de los cementerios. Respeto y prudencia.

Os propongo que visitéis el cementerio de vuestra localidad pero esta vez con una nueva perspectiva. Quitaros la antigua capa de los perjuicios, el miedo y las amenazas religiosas. Disponeros a envolveros en “Sensaciones”. Previamente investigar un poco sobre él, cada uno es especial y diferente de los demás y ¡animaros a penetrar en esa otra ciudad dentro de la de los vivos!; Sentir y recordar a vuestros seres queridos con el orgullo de haberles conocido; escuchar lo que las lapidas os contaran sobre sus moradores y la historia; admirar la belleza de las esculturas; reconocer los diferentes estilos y la evolución del arte; dejar que el aroma del romero, rosas y de su típica vegetación os guie hasta las copas de los cipreses perdidas en ese cielo que algunos esperan alcanzar. Pero de momento:

“Sigue llenando la vida de razones para viajar y conocer muchos cementerios…por arriba”

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