ARRIBA.-Navidad, solsticio, Hanuka, la llegada del año nuevo, Papa Noel, los Reyes Magos…son momentos de felicidad, o eso nos venden. Son fechas que nos reunimos con la familia, los amigos, compramos con ilusión ¿u obligación? la lotería y los regalos; comidas, cenas, copas…pero también son los días que más extrañamos a los que no están con nosotros, a los y las que su envoltura corporal nos dejó para siempre, y/o a los y las que les toca trabajar.

ABAJO.- Algunas personas hacen hueco en estas fechas para acudir al cementerio y recordar a sus seres queridos. Algunas personas lo harán con mucha tristeza, otros con la alegría de haber compartido con ellos y ellas parte de nuestro camino terrenal. ¡Aprendamos para que su recuerdo nos transporte a los momentos felices vividos con ellos!

Otras personas les recordaran de forma reivindicativa por un duelo sin cerrar. Familias de fusilados acudieron el día 24 a la tapia de la Necrópolis del Este de Madrid para recordar a los suyos, porque también en Nochebuena hubo fusilamientos durante el franquismo, lo fueron los hermanos Pérez Bolaños (24-12-1940) en Madrid y 34 personas en Cáceres (24-12-1937).

LOS DE ARRIBA POR LOS DE ABAJO.- En estas fechas parece obligado juntarse con las familias, haciendo encaje de bolillos para repartir los días con todos ellos. Pero algunos y algunas saben que no será posible, son los trabajadores de servicios públicos o de los que nos proporcionan una serie de prestaciones que los demás disfrutamos. Son hombres y mujeres con un calendario laboral que señala sus servicios los 365 días del año. Son muchos los colectivos que estos días no pueden estar con sus familias en esas celebraciones, que comen solos, cenan o se comen las uvas solos: Policías, militares, bomberos, emergencias, personal sanitario, limpieza, vigilantes, hostelería, restauración, prisiones, averías, medios de comunicación, de transporte…¡muchos más de los que nos imaginamos!

Quiero agradecer a todos y todas su labor, pero permitirme que en estas crónicas de la necrópolis les dedique mi humilde homenaje al colectivo de trabajadores de los servicios funerarios, cementerios y crematorios, ¡los grandes olvidados!, los que nadie nombra cuando se agradecen las intervenciones en sucesos como el 11-M.

Los trabajadores y trabajadoras del sector funerario y cementerios, con los que en algún momento de nuestra vida tendremos que tratar y, peor aún, seremos el protagonista de la contratación. No es momento para relatar con detalle el trabajo que realizan en ocasiones estos trabajadores, mis compañeros y compañeras, pero puedo garantizaros que no esta pagado.

Y si es triste pasar estas veladas fuera de casa con tus compañeros de trabajo, más aun es pasarlas solo o sola en tu puesto de trabajo.

Desde la Asociación de Cementerios venimos reclamando al Ayuntamiento de Madrid más seguridad en los cementerios municipales para proteger del robo y vandalismo la dignidad de la última morada de nuestros antecesores, pero también y sobre todo en el turno de noche, para proteger la seguridad de los propios trabajadores. En la actualidad un solo vigilante para las 120 hectáreas que ocupan la Necrópolis del Este. Más que nunca, reclamamos a los defensores de lo público, que cuando tienen la oportunidad de hacerlo, lo cumplan. Nuestro reconocimiento “AL DE ARRIBA QUE PROTEGE A LOS MILLONES DE ABAJO

Estas fechas recordemos a los abajo y a los de arriba ¡Con honor, con orgullo, con agradecimiento!!!

Son fechas de comprar regalos para los de arriba y de pedir deseos, ¡los mejores para 2018!, pero antes de pedir deberíamos de practicar el arte de la gratitud. Gracias al Universo por todo lo que nos ofrece, aunque no sepamos valorarlo; Gracias a la Naturaleza por ofrecernos la vida, aunque la estemos destruyendo; Gracias a todas las experiencias, las que nos alegran y de las que aprendemos.

Gracias a “los de abajo”, por darnos la vida; por su semilla; por su ejemplo, por sus enseñanzas, por su grano de arena en la construcción de nuestra sociedad. ¡Somos afortunados por haber germinado de su semilla!

Gracias a “los de arriba”, a los nuestros y a los que nos prestan su dedicación profesionalmente, sobre todo en esos momentos tan dolorosos.

Gracias que merecen ser acompañadas de un reconocimiento, por los ciudadanos y sobre todo por las instituciones.

¡Gracias a la vida, que me ha dado tanto…!

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anteriorKoan: Una novela para reflexionar
Artículo siguienteNo tenemos para pan y nos lo gastamos en armas
Experta en Protocolo y Organización de eventos. Experta Gestión en Servicios Funerarios. 30 años de experiencia en el sector funerario. Presidenta y fundadora de las Asociaciones Fraternidad Cívica-Cementerio Civil y Asociación Cementerios. Fundadora de la Asociación Aquellos Jóvenes. Delegada en Madrid de la Fundación para la Cooperación APY-Solidaridad en Acción.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

5 × 3 =