Hemos echado al PP del gobierno. Primera cuestión. Por fin se demostró tras la sentencia de la Gurtel que el Partido Popular era un partido podrido, que usaba las instituciones en su propio beneficio y por esa misma razón esta moción de censura era necesaria, por pura salud democrática. Segunda cuestión. Ciudadanos sale totalmente retratado y a su líder Albert Rivera se le ha visto el plumero y ha demostrado con su postura de no querer echar a Rajoy que dirige un partido que no ha venido a cambiar nada y que sólo se mira el ombligo y de reojo echa siempre un vistazo a las encuestas electorales para tomar decisiones.

Pero la cuestión más importante y la pregunta que todos nos hacemos en estos momentos es: ¿Y ahora qué? He ahí la cuestión. Pues visto lo visto, Pedro Sánchez quiere gobernar (el tiempo que le dejen) con un gobierno que al parecer solo estará apoyado en un principio por los 85 diputados con que cuenta la bancada socialista, ya que parece que pese a las “súplicas” de Pablo Iglesias no parece que Sánchez vaya a nombrar ministro a nadie de Unidos Podemos. Por lo tanto, por cuestiones aritméticas y temporales (solo quedan dos años de legislatura) se vislumbra en el horizonte un gobierno corto y muy complicado.

Pero bajo mi punto de vista, uno de los errores más graves en este embrollo político lo ha cometido precisamente Pablo Iglesias, que una vez más ha metido la pata hasta el fondo ofreciéndose a Pedro Sánchez para gobernar, sabiendo precisamente que ese fue el error que cometió tras las pasadas elecciones generales en las que antes de negociar ninguna medida política lo primero que hizo Iglesias fue salir ante la opinión pública pidiendo al PSOE un reparto de sillones y ministerios. La respuesta de Sánchez (más bien un “zas en toda la boca”) ha sido proponer a Iñigo Errejón para un cargo en la administración dejando “en bragas” al líder de Podemos que una vez más se equivoca en su acercamiento a los socialistas y en su táctica del “gobernismo” a toda costa, dando la sensación de que lo único que quiere es trincar poder.

Con el poco tiempo que durará este gobierno Pablo Iglesias debería haber dejado claro que nunca gobernaría con este PSOE, pero que sí presionaría desde la oposición para que se retiren todas esas medidas nocivas que durante estos años ha puesto en marcha el PP y que han significado la pérdida de derechos y libertades más grande de los cuarenta años que llevamos de democracia. En eso debería centrarse Podemos y no en pedir sillones en un gobierno socialista que ya sabemos de antemano que aunque tomará la vía del antiguo gobierno de Rodríguez Zapatero de avanzar en ciertos logros sociales para tratar de sacar rédito de cara a unas próximas generales, seguirá sin cambiar un ápice sus políticas económicas. No olvidemos que este sigue siendo el mismo PSOE del 135, de los recortes, del poco diálogo con los nacionalistas, etc…

Sería suicida entrar en un gobierno de este tipo y el ejemplo perfecto es lo que pasa en Castilla la Mancha donde al entrar en el gobierno nos convertimos en cómplices de las políticas de derechas que el PSOE lleva a cabo en esta comunidad. De verdad algunos parecen que se les acaba el tiempo en esto de la política y quieren exprimir al máximo las posibilidades de gobernar a toda costa sin importarles el daño que le están haciendo al partido.

Como digo hubiese sido suicida entrar en el gobierno de Sánchez. Mucho más viendo el perfil que elige para ocupar los ministerios. Un Borrell que claramente está nombrado para contentar a la derecha de Ciudadanos y por otro lado acallar el discurso del “se rompe España” de los azules y naranjas. Una ministra de Medio Ambiente, Teresa Ribera, que firmó la autorización del proyecto Castor que nos costó a los españoles más de 1350 millones de euros pagados de dinero público a Florentino Pérez y para más “inri” hace ministra de Hacienda a María Jesús Montero, actual consejera de Hacienda de la Junta de Andalucía, de ese gobierno de Susana Díaz que está esquilmando a base de recortes la sanidad y la educación públicas.

Y viendo estas cosas ¿cómo se te ocurre Pablo pedir entrar en el gobierno del PSOE? No podemos ser cómplices. Podemos llegar a acuerdos puntuales pero no formar parte de lo que ya sabemos que será más de los mismo. Pero parece que no aprendemos o no queremos aprender.

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3 Comentarios

    • NO me parece que s epueda comparar las situaciones que cita el autor. Las circunstancias eran bien distintas y por si acaso el autor no las explica bien.
      El pa$-e se ha retratado, por d epronto está otra vez, como con ZP, en manos del Banco Santander, y la presidenta de este ya ha dicho que le gusta la nueva menistra
      y la menistra de medio ambiente dió el visto bueno a castrol que provocó seismos , provocaría contaminación y que beneficiaba a las élites

  1. Ya estan los Anticapi sacando toda su artillería contra Pablo Iglesias.
    ¿Si tampoco le gusta lo que hace Pablo Iglesias, porqué no abandona Podemos y se constituyen como un partido independiente?
    La respuesta es clara: bajo el paraguas de Podemos han conseguido y conseguiran algunos sillones renumerados que de otra forma nunca conseguirían.

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