Desde que explotó el escándalo de sobornos por parte de la constructora brasileña Odebrecht, el gobierno dominicano ha puesto en marcha una súper ofensiva mediática para sacar el tema de la opinión pública sin éxito hasta el momento.

La gran maquinaria de “bocinas” como son llamados los periodistas del gobierno, han puesto varios temas sobre el tapete y nada ha podido acabar con el tema del soborno, han revivido temas viejos, han lanzado a los leones a otros, aun así Odebrecht le sale hasta en la sopa.

Cuando el caso está cayendo en olvido pasa algo relevante que pone el tema en el tope, todo esto se lleva de frente al presidente de la república Danilo Medina quien ha hecho todo tipo de malabares para desmentir las informaciones que cada día salen a la luz pública sobre este caso.

En la actualidad un diario brasileño publicó unas declaraciones del delator del caso, éste asegura que Odebrecht financió campañas de 5 países incluyendo a la República Dominicana, Danilo Medina, un hombre de poco hablar, dio declaraciones a la prensa donde asegura que no tiene nada que ver con la constructora y reta a quien le pruebe lo contrario.

Se habla de Juicio político

El presidente del Senado y secretario general del partido de gobierno, Reinaldo Pared Pérez, dijo hoy que si Danilo Medina recibiera dinero de Odebrecht es simplemente un donativo como cualquier empresa lo haría, desconociendo la Ley Electoral, que plantea: Artículo 47.- FUENTES DE INGRESOS. Todos los actos de cooperación, asistencia o contribución económica a los partidos son función exclusiva de las personas naturales y jurídicas nacionales
privadas. Por tanto, sólo se considerarán como ingresos lícitos de los partidos, los donativos o contribuciones que provengan de éstas; y será ilícita la intervención directa o indirecta de empresas que caigan dentro de la aplicación de la Ley de Inversión Extrajera, de los ayuntamientos o de entidades dependientes de éstos, de gobiernos extranjeros en el sostenimiento de los partidos o el financiamiento de sus campañas. Tal intervención, sea cual fuere la forma en que se produzca, constituye presunción de entendimiento con los partidos o sus candidatos en beneficio de los interesados de esas entidades o sus propietarios, socios, accionistas, beneficiarios, directores o representantes, y en tal virtud, queda absolutamente prohibida.

El presidente podría ser interpelado, acusado, enjuiciado políticamente y hasta destituido del cargo si se comprueba que la campaña fue financiada por una empresa que ha sido favorecida con tantos contratos esta.

Mientras tanto la investigación continúa en Brasil y los nombre seguirán apareciendo en las largas listas de sobornados, el tiempo dirá quienes son los verdaderos culpables.

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