Valerio, en una imagen de archivo.

En menos de un mes el Gobierno de Pedro Sánchez ha pasado de amparar a las mujeres trabajadoras del sexo, autorizando la constitución de un sindicato que luche por sus derechos laborales, a condenarlas de nuevo a la sordidez de la clandestinidad. En una sorprendente nota de prensa remitida en las últimas horas a los medios de comunicación por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, el departamento que dirige Magdalena Valerio asegura que ante la publicación en el   BOE del 4 de agosto de la constitución de un sindicato denominado Organización de Trabajadoras Sexuales (OTRAS) “ha iniciado el trámite de impugnación de  los estatutos de esta nueva organización por cuestiones de fondo”.

Valerio ha llegado a admitir en rueda de prensa que alguien en el ministerio le ha metido un “gol por la escuadra” y ha anunciado la apertura de una investigación a nivel interno para determinar quién autorizó y por qué la creación de un sindicato que va, según la ministra, contra el “espíritu feminista” del Gobierno, que no puede tolerar la existencia de la prostitución. “La persona que estaba a cargo deberá explicarme por qué no se me hizo saber que este expediente estaba en tramitación”, ha asegurado Valerio. “Como ministra de un Gobierno feminista jamás habría dado el ‘ok’ a que esto se publicase en el BOE”, ha afirmado en un rectificado histórico como pocas veces se recuerda. “Este Gobierno no va a avalar a un sindicato de una actividad que es ilegal y vulnera los derechos de las personas que se ven abocadas a ceder sus cuerpos a un tercero para que abusen de ellos. Un Gobierno socialista no va admitir esto”, ha insistir, antes de concluir que trabajará para declarar la resolución del BOE “nula de pleno derecho”. Valerio, que se mostró sorprendida y afectada por el último dislate de su ministerio, aseguró: “el disgusto que me pillé ayer cuando me enteré es uno de los más gordos que me he pillado a lo largo de mi vida profesional y política y llevo ya un cierto rodaje”. Además, dejó claro que su malestar es compartido por el resto del Gobierno.

“Toda la documentación del expediente de registro se ha puesto en manos de la Abogacía General del Estado para estudiar la fórmula de impugnación”, asegura por su parte la nota de prensa del ministerio. “La prostitución no es legal en España y este Gobierno no puede admitir que bajo el subterfugio de un sindicato de trabajadores y trabajadoras del sexo se dé cabida a la prostitución. Se actuará con contundencia contra este sindicato”, ha añadido la ministra en tono taxativo.

El supuesto error, según el ministerio, se habría cometido al dar luz verde a los estatutos del sindicato OTRAS ante la Dirección General de Trabajo y su posterior inscripción en el registro. Tal inscripción “se produjo como un mero acto administrativo y no contiene errores de forma, pero sí de fondo para un Gobierno feminista que tiene como eje central de sus políticas la igualdad entre hombres y mujeres”, según el departamento de Valerio.

La organización OTRAS reunía los requisitos previstos en la Ley Orgánica de Libertad Sindical y en el Real Decreto sobre depósito de estatutos de las organizaciones sindicales y empresariales. El sindicato cuenta con los correspondientes estatutos y con el acta de constitución y tiene su domicilio en la plaza del Fénix de Barcelona, aunque su ámbito es estatal. Pese a tener toda la documentación en regla, el Gobierno impugnará el acto.

Una vez más, el Gobierno de Sánchez ha tenido que tragarse sus propias palabras este verano. Primero fue a cuenta del Valle de los Caídos, cuando dio por hecho que el traslado de los restos de Franco se produciría en el mes de julio y finalmente dejó aparcado al asunto hasta finales de año. La segunda autoenmienda llegó en la espinosa cuestión de la inmigración ilegal, ya que semanas después de acoger a los migrantes a la deriva del buque Aquarius el Ejecutivo de Sánchez devolvió en caliente a 116 subsaharianos que habían saltado la valla de Ceuta, en clara contradicción con la que hasta ese momento parecía ser su política migratoria de acogimiento al refugiado. El tercer despropósito ha llegado pocos días después con el esperpento burocrático de la autorización del sindicato de prostitutas y su posterior impugnación.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

1 Comentario

  1. Me parece a mí que estos no están puestos en prostitución y trata de blancas y dan palos de ciego. Si es verdad que lo han puesto y ahora lo han quitado es enervar y crear más caos del que hay en ese mundo tan cruel y sanguinario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

dos × tres =