Llegó la lluvia a Wimblendon después de una primera semana dominada por el sol y el retraso del comienzo del partido de cuartos de final femenino entre Muguruza y Kutnetsova Diez años más joven nuestra tenista. Ella en la rampa de lanzamiento hacia las más altas cotas y su rival manteniéndose con dignidad entre las mejores.

Los dos últimos enfrentamientos entre ambas se saldaron con otras tantas victorias de Garbiñe. Era un partido especial porque la rusa ha estado muchos años entrenando en España, su entrenador también es de aquí y se defiende perfectamente en castellano.

Tiene muchos amigos aquí, pero Muguruza desde un primer momento no salió pensando en otra cosa que imponer su juego. Rompió el servicio de la rusa en el cuarto juego y de ahí al 6-3 del primer set apenas necesitó de treinta y dos minutos.

Era favorita la hispano- venezolana, pero esa manga inicial resultó mucho más sencilla de lo que nadie podía esperar. Le costó mucho, y eso podía ser letal para ella, a Kuznetsova entrar en el partido.

Mucho más centrada y mostrando su juego habitual en el comienzo del segundo set. Justo hasta que llegó el quinto juego cuando volvió a perder su servicio. No daba un paso atrás Garbiñe y su tenis se mantenía tan consistente como desde el comienzo. Aguantando las andanadas de la rusa que se las sabe todas pero que parecía no tener su mejor tarde. En parte porque  su rival tampoco le daba respiro.

Al final nuestra tenista necesitó de apenas setenta y cinco minutos para sentenciar el encuentro con un 6-3, 6-4 tan contundente como clarificador sobre lo que se vio sobre la hierba. Garbiñe Muguruza llega a la semifinal de Wimbledon con la ley del mínimo esfuerzo.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

dos × cuatro =