El vizcaíno Óscar Coca siempre supo que su mundo era el fútbol. Una lesión le impidió continuar con la que podría haber sido una gran trayectoria en este deporte. Pero, lejos de renunciar a sus sueños, se ha mantenido contra viento y marea en este ámbito como entrenador, coach de los más pequeños para preservar los verdaderos valores del deporte y por fin el año pasado le llegó su recompensa cuando el Barça le eligió como director de su prestigiosa escuela en Japón. Hoy este joven es un gran embajador de los valores deportivos que tiene que tener el fútbol.

“Aquí todo es nuevo para mí. Es como si diariamente estuviese recibiendo nueva información , tanto en mi trabajo como en mi vida personal” explica a Diario16 Óscar Coca, desde la Escola del Barça en Fukuoka, Japón.

Este aún joven deportista, ya había participado en iniciativas deportivas del Barça y, según reconoce “siempre ha sido un país por el que me he sentido atraído. Una de las cosas que más me gusta de mi trabajo es poder interactuar con diferentes culturas , aprender de ellas y trasladarlo luego al proceso de asimilación y aprendizaje de mis jugadores”. Según reconoce el vizcaíno, “el aspecto cultural afecta también al futbol ya que Japón es un país en el que la jerarquización está muy marcada y asumida, el entrenador manda y el jugador obedece”. Sin embargo, la Escola del Barça busca que los jugadores actúen de otra forma, “El camino que proponemos nosotros en el proceso de asimilación es totalmente opuesto. Creemos que es el propio jugador el que tiene que decidir cual es la mejor opción en función a la situación de juego creada”.

“Esto es uno de los aspectos que más me está costando” nos comenta Óscar Coca, “hacerles ver que el fútbol es un deporte colectivo con un alto grado de variabilidad e incertidumbre”. Otro aspecto que hace más difícil su trabajo es el idioma, y más cuando en su profesión es necesario transmitir y comunicar. A pesar de ello, el director de la Escola de Fukuoka aprovecha esta adversidad para mejorar en su trabajo, “Creo que esta barrera lingüística es una gran oportunidad para mí ya que me permitirá mejorar en cómo hacer llegar la información a los receptores”.

 

300 alumnos

Bajo su cargo están unos 300 chavales de entre 5 y 12 años, en una de las escuelas más antiguas y con mayor reputación, “Ser el líder de un proyecto internacional del FCBarcelona significa estar directamente ligado a la ilusión de sus alumnos, y es ahí donde mayor responsabilidad tenemos. Es una gran responsabilidad de cara al FCBarcelona ,sí, pero lo es aún más de cara a un alumno”, manifiesta.

 “Ser el líder de un proyecto internacional del FCBarcelona significa estar directamente ligado a la ilusión de sus alumnos”

“Yo creo que esto es extensible a todos los entrenadores independientemente del club en el que estén”, añadió Óscar, “Desde que nos comprometemos con un equipo tenemos una gran responsabilidad, tenemos la oportunidad de, mediante el deporte , poder formar a los jugadores no solo como deportistas sino también como personas”, señalando después que el objetivo de un entrenador es que se diviertan mientras aprenden.

Con respecto a su futuro, Óscar Coca responde inteligentemente que si algo ha aprendido es que nunca se sabe lo que te deparará el futuro, “Hace 6 años mi familia y yo vivíamos en Castro Urdiales y decidimos salir de nuestra zona de confort para ir a Barcelona”, recuerda.

El director de la escuela en Japón asegura que “la verdad es que nunca me he puesto objetivos. Yo trabajo , disfruto y a medida que me surgen oportunidades las valoro e intento tener el mayor número de experiencias posibles.”

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