El actual consejero de Educación en Cataluña en aplicación del artículo 155 de la CE, Iñigo Méndez de Vigo, a la sazón portavoz del Gobierno de España, debe publicar en los próximos días una resolución que incorpore las normas de prescripción y matrícula de los alumnos para el curso que viene en los centros educativos catalanes sostenidos con dinero público. Tiene una oportunidad histórica de cumplir y hacer cumplir la ley y las sentencias del Tribunal Constitucional… tras 30 años de incumplimientos sucesivos y, por tanto, de vulneraciones flagrantes de un derecho ciudadano esencial que ni los distintos gobiernos ni los principales partidos políticos han querido proteger: me refiero al derecho de los niños y niñas a estudiar en español, que no es solo nuestra lengua común sino un idioma hablado por más de 500 millones de ciudadanos en todo el mundo y, por tanto, una auténtica puerta de oportunidades, relaciones humanas y progreso.

Lo que se le pide al consejero de Educación y al Gobierno de España es sencillo de entender, por mucho que los talibanes lingüísticos se opongan: que quien quiera estudiar en español, nuestra lengua común y, en muchos casos, lengua materna, pueda hacerlo, sin barreras absurdas ni limitaciones represivas. Si el Gobierno de España no garantiza este derecho, volverá a dar muestras de una enorme cobardía. Del PSOE ya no se puede esperar nada tampoco en este asunto: al fin y al cabo, son unos de los principales responsables del modelo de inmersión lingüística hoy día vigente en Cataluña, ese que obliga a los estudiantes a estudiar todas las materias en catalán, a mayor gloria del nacionalismo y del independentismo. Más allá de los defensores bienintencionados de las lenguas minoritarias, bien hablándolas, bien promoviendo que quien quiera pueda aprenderlas y utilizarlas, conviene recordar los propósitos que suele albergar el nacionalismo cuando conculca derechos lingüísticas para imponer al conjunto de la sociedad la que denominan “lengua propia”: diferenciarse del resto y promover la “construcción nacional” para, primero, reivindicarse como nación cultural y, después, como nación política, titular de soberanía y, por tanto, poseedor del derecho a la segregación y a la independencia. Por mucho que todo sea una inmensa falacia, ese es su objetivo y su habitual modus operandi… y por eso se impone el catalán en Cataluña… y el euskera en el País Vasco.

Los derechos son de los ciudadanos, no de las lenguas. Las lenguas no tienen el derecho a disponer de los ciudadanos para convertirlos en hablantes forzosos que las perpetúen. Las lenguas son para los ciudadanos, no los ciudadanos para las lenguas. El derecho a la elección del español como lengua vehicular en la enseñanza es un derecho constitucional que debe ser protegido por el Gobierno de España. Y los principales partidos deben impulsar las acciones políticas que correspondan para garantizarlo. Dicho esto, cabe añadir que tal garantía no sería suficiente, dado que habría que suprimir los abusos que se cometen en algunas administraciones públicas autonómicas, al exigir conocimientos en la lengua cooficial para tener acceso a puestos de trabajo donde no es necesario ni usarla ni conocerla.

Han sido varios colectivos ciudadanos los que han alzado la voz estos últimos días para exigir al Gobierno de España que garantice el derecho de los niños y niñas catalanes a estudiar en español. Otros llevan defendiéndolo años. Y otros (las víctimas) han visto sus derechos ciudadanos vulnerados por los talibanes de la imposición lingüística. La Plataforma Ahora se une a quienes reivindican la libertad de elección lingüística y abogan por dejar atrás la inmersión lingüística y la imposición. Como plataforma cívica ubicada en la izquierda cívica no tenemos dudas al respecto: abrazamos y hacemos nuestras todas las reivindicaciones progresistas.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anteriorEl PSOE en tierra de nadie
Artículo siguienteAnna Gabriel se refugia en Suiza
Nací el 11 de noviembre de 1974: tengo, por tanto, 42 años. Soy Diplomado en Ciencias Empresariales, Técnico en Gestión Fiscal y Técnico Especialista en Administración y Dirección de Empresas. Milité desde muy joven en diversos movimientos sociales que se enfrentaron al terrorismo de ETA, como Denon Arten-Paz y Reconciliación (durante los primeros años de los años 90) y Basta Ya (desde finales de los años 90). Milité posteriormente y durante unos tres años en el PSE, partido político que abandoné en 2006 al comprobar que dejaba de ser un partido nacional y de defender la igualdad y por su política en relación a ETA. Me afilié a UPYD el 29 de setiembre de 2007, el mismo día en que se presentó públicamente en Madrid. Desde el 1 de marzo de 2009 hasta el 20 de octubre de 2016 fui parlamentario vasco por UPYD. He estado en la Dirección de UPYD desde 2009 y soy exportavoz nacional del partido. Portavoz de la Plataforma Ahora

5 Comentarios

  1. Dice Ud. una tontería detrás de otra. Veamos, la primera imposición lingüística de España, la establece el art. 3 de su Constitución, cuando dice que es UN DEBER saber el castellano. Luego, sea honesto y diga quién impone qué (por cierto, el “español” no existe para la Constitución, sino que existen las “lenguas españolas”, de entre las cuales, el “castellano” es la oficial de todo el Estado). Y si la oficialidad, en términos constitucionales, es para el castellano “el DEBER de conocer” y “el DERECHO a usar”, no sé por qué no puede ser lo mismo para las demás lenguas también oficiales (cooficiales, según esa Constitución de la que algunos se llenan tanto la boca). Luego, ya no por catalanismo ni por ninguno de esos delirios que le asaltan a Ud., sino por pura convivencia, es por lo que debe ser obligatorio saber tanto la lengua castellana como la catalana (y luego cada uno que hable la que más rabia le dé). Y sepa, que “castellano” significa perteneciente o relativo a Castilla. Y que “catalán”, significa perteneciente o relativo a Cataluña. Por eso que el catalán es la lengua propia de Cataluña, aunque como españoles, no nos importe conocer y hablar el castellano en cuanto lengua franca de todo el Estado. Y sí, el catalán sí que sirve para algo, aunque algunos crean que no. Sirve para lo mismo que el castellano, o sea, para hablarlo, que es para lo que sirven todas las lenguas del mundo. Dígale Ud. a un holandés que su idioma no sirve para nada fuera de Holanda. O a un noruego, o a un sueco. Y así vaya contando. Es de una indigencia intelectual y de una cultura paupérrima, convertir la propia ignorancia en una virtud y la sabiduría de los demás en un problema. El problema con los idiomas, lo tiene quien no los habla, y no quien sí lo hace. Aprenda catalán, que verá qué fácil le resulta (y se lo digo en castellano, para que me entienda). La libertad consiste en poder escoger entre varias opciones a las que se tenga igual acceso. Si hacemos que haya niños que solo aprendan castellano, y otros que solo aprendan catalán, esos chavales, el día de mañana, no tendrán la opción de escoger en qué idioma expresarse, de entre dos que conozcan a la perfección. Luego, carecerán de esa libertad a la que algunos, demagógicamente, apelan para que España sea una uniformidad de corte exclusivamente castellano. También la Constitución dice que la riqueza de las diferentes modalidades lingüísticas de España, es un patrimonio cultural que “será” (tiempo imperativo, luego obedezcamos la Constitución) merecedor de especial respeto y protección. Yo soy fruto de la inmersión lingüística (aprenda lo que es, frente a la sumersión y otras figuras), y creo que lo que he dicho, lo he dicho en castellano. Espero que me haya entendido. I per cert, si vol aprendre català, no dubti en dir-m´ho, que de ben segur acabarà parlant-lo a la perfecció.

  2. BRAVO CAT-MAN. Las grandes lenguas se defienden solas: prueba de ello es que en EEUU no hay lengua oficial y nadie duda de la salud, utilidad e conveniencia de saber inglés. La inmersión no impide a nadie expresarse en castellano, sea de forma oral o escrita. Es un artículo ridículo en que Gorka Maneiro expone cuatro tópicos sin contrastarlos con una realidad que evidentemente desconoce. Cerrándose a aprender las lenguas cooficiales se está cerrando oportunidades.

  3. El tsunami independentista es mas potente que España pero afectara más a Cataluña destruyendo todo lo que han construido los catalanes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

cuatro × 4 =