El Frente Amplio trata de presentarse ante la opinión como una alternativa que tiene como propósito acabar con el PRI y alcanzar un cambio de régimen, en un segundo término sostienen que evitaran el triunfo de Andrés Manuel López Obrador por representar al PRI de los 70 y ser un hombre muy parecido a Hugo Chávez que haría de México un nuevo Venezuela.

Su discurso es simple, poco ingenioso y no resiste la realidad, México está lejos de encontrarse mejor que Venezuela, de hecho, Peña y Maduro tienen niveles de reprobación muy parecidos pese a que el pueblo venezolano goza de mejores niveles de vida según la última medición del índice de desarrollo humano, con una importante diferencia, en México la prensa está comprada, salvo honrosas excepciones, mientras el venezolano vive el ataque de la prensa local y extranjera.

El discurso de Andrés Manuel López Obrador a diferencia del Frente sostiene una posición apegada a la realidad, la corrupción es la principal causa de la tragedia que vive el país, no hay trabajo y el que hay está mal pagado, la desigualdad crece y el gobierno en lugar de ajustarse a la situación de los 60 millones de mexicanos en pobreza se paga mejor que lo que cobran los políticos de países desarrollados.

Gobierno rico con pueblo pobre, salario bajo con precios altos, migración con deportación, que paguen más los que menos tienen, los que ganan todo no pagan, los poderosos no pagan impuestos, en cambio empresarios y trabajadores pobres son los que verdaderamente contribuyen al gasto nacional.

La popularidad de Obrador no le viene por guapo, sino porque dice lo que estamos viviendo los mexicanos, esos del Frente o del PRI proponen continuidad, ambos se encuentran en la indefinición ante la falta de decisión presidencial, sin embargo, en la Ciudad de México se evidencia lo que es el Frente de verdad y es la coalición de todos los partidos contra Morena.

En la Ciudad de México es bien sabido que Mancera guarda absoluta obediencia al presidente Peña, que si éste le dice te haces independiente aquel se disfraza de Ciudadano; si al día siguiente le dice que debe postularse por el PRD para ayudar al PRI ese día se pone la corbata amarilla y si termina pidiéndole que se sume al Frente para impedir que gane Obrador ese día Mancera ondea la bandera del PAN.

No es casual que la Ciudad de México sea la sede del verdadero Frente Amplio que es la coalición del PAN con el PRI y el PRD más la morralla oficialista -PVEM, MC, Nueva Alianza, etc.-, todos esperando lo que ordene el señor presidente, mientras, en la Asamblea Legislativa privatizaron el agua y engancharon a los damnificados con los bancos y beneficiaron a las desarrolladoras.

La concesión del agua la tendrá la empresa Veolia que se caracteriza por su corrupción y las desarrolladoras beneficiadas por la reconstrucción serán Danhos, Grupo Gigante, Ideal y Copri; todas las que se han encargado de echar a los pobres de sus colonias y acabar con los pueblos originarios para en su lugar construir vivienda popular disfrazada de residencial.

Esta es la agenda del Frente, naturalmente en su ámbito local, pero en el Nacional aprobaron la liberación de los combustibles: el gas, la gasolina y la luz seguirán al alza, les falta la Ley de Seguridad para que sea el ejercito el encargado de proteger sus negocios.

México no sólo está peor que Venezuela, está peor que muchos otros países, incluso inscritos en la política neoliberal como Argentina y Chile, sin embargo, sus pueblos se encuentran en mejores condiciones, esta situación se explica cuando se comprende que el salinismo es neoliberalismo, pero más corrupto.

Todo indica que los mexicanos al fin podremos cerrar el siglo XX y hacer el gran cambio, no sólo por la vigencia del programa obradorista sino por la indecisión presidencial entre la división de la votación para imponer a su recién destapado José Antonio Meade por el PRI o la concentración de votos en el bodrio llamado Frente, pero ambas con un solo propósito impedir el cambio de México en beneficio de los mexicanos.

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Académico; maestro en derecho por la UNAM; defensor de derechos humanos. Actualmente, activista del Movimiento de Regeneración Nacional. Hombre de izquierda con una militancia en el PRD, por el que fue diputado a la VI legislatura, electo por el distrito XXX de Coyoacán. Padre de dos hijos: Sahara de 6 años y Fidel de 2 años, casado con Sara Zuñiga.

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