Metódico, enérgico, experimental, heterodoxo y comprometido. Así se muestra el pintor Joan Miró en la exposición que, bajo el título de Joan Miró, orden y desorden, se exhibe estos días en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), cuando se cumplen 125 años de su nacimiento.

La exposición reúne cerca de 200 obras entre pinturas, esculturas, dibujos, cerámicas, carteles o piezas singulares como las que realizó para el teatro y la danza. Sin embargo no se trata de una recopilación u homenaje sin más. “No queríamos hacer un mausoleo para un genio, sino reflejar el espíritu crítico y el cuestionamiento del arte que caracterizó a Miró a lo largo de su vida”, declaró el director del IVAM, José Miguel G. Cortés, en la presentación de la muestra, la primera que el centro dedica a la obra del artista catalán. Y como también aseguró el comisario Joan M. Minguet: “Se trata de mostrar la capacidad que el creador ejerció sobre el espectador para perturbar, revelar, o transformar su mirada.”

Se pretende además “recuperar al Miró mas radical”, mostrando el paso de lo académico y figurativo de su arte a lo conceptual y rupturista. De ahí que “la exposición plantee el choque entre el orden y el desorden y esos ingentes deseos de experimentación que vivió Miró a lo largo de su itinerario plástico”, añadió Minguet.

La muestra comienza con obras de su primera etapa, en las que predomina lo clásico y tradicional (bodegones, retratos y paisajes) dentro de un lenguaje poético de signos y metáforas.  El propio Miró afirmó una vez que “para mi un árbol no es un árbol, una cosa que pertenece a la categoría vegetal, sino una cosa humana, algo viviente. Es un personaje (…); este árbol tiene la misma vida que estos animales, tiene un alma, tiene un espíritu”. Sin embargo estas primeras obras no conectaron con el público. Fueron, en palabras de Minguet, “un auténtico fracaso ya que no vendió nada”.

Sobre su faceta de escenógrafo, decorador y cartelista también se pueden ver algunos de sus trabajos. Por ejemplo, los diseños de los decorados de Mori el Merma, un montaje del Teatre de La Clacla, de 1978, inspirado en la inmortal obra de Alfred Jarry, Ubú rey, que se representó en la Liceo de Barcelona durante la Transición. Así como sus escenografías para los Ballets Rusos de Sergéi Diághilev, una mente brillante que cambió el ballet clásico fusionando danza, drama, música y arte en un mismo espectáculo.

A continuación se exhiben algunas de sus obras experimentales que le llevaron a crear ese desorden al que alude el titulo de la muestra. Hay que recordar que Miró huyó del academicismo y se lanzó a la búsqueda constante de una obra global y pura, no adscrita a ningún movimiento determinado. Es por ello que estas obras contienen “un alfabeto visual propio aparentemente sencillo, pero de gran profundidad”, como subrayó el comisario.

Y como testimonio de esa rebeldía contra la pintura convencional, se exhiben algunas de sus “antipinturas”: lienzos acuchillados, quemados o martilleados para que el espectador mire a través de ellos. “Yo no sé a dónde vamos, lo único cierto para mí es que me propongo destruir, destruir todo lo que existe en pintura”, dijo el propio artista en 1931. De ahí nacerá su famoso deseo de “asesinar a la pintura” y su “tela rasgada, lo que los expertos llaman el Fontana de Miró”, dijo Minguet.

La exposición, que se compone de un puzzle de piezas provenientes de museos como el Reina Sofía, el Museo Thyssen Bormemisza, el MACBA, Es Baluard, la Fundació Joan Miró o el Museo Boijmans Van Beuningen de Róterdam, trata en definitiva de “dar una visión global, pero un tanto diferente” de la obra de Miró, dijo Cortés. También, mostrar una síntesis de su arte vital y rompedor con el que el artista retó a la pintura y creó un universo irrepetible. La exposición permanecerá abierta hasta el 15 de junio.

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1 Comentario

  1. Te invitamos a la Exposición “Futurista del Puntillismo Abstracto” que tendrá lugar en la sala privada del salón Gaudí en Madrid el próximo 5 de Abril.
    El expositor será el magnífico artista Español Gabino Amaya Cacho.
    Habrá una gran sorpresa: Se le dará de obsequio la cantidad de 10.000 € a quien encuentre oculta en las instalaciones del salón un rostro feliz.
    El autor estará a disposición del público para intercambiar opiniones de sus obras.
    Los esperamos.

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