Pensemos en lo que somos como europeos, integrantes de una comunidad con muchos elementos de referencia, con primacía mundial en liderazgos varios en modelos de equilibrios sociales, económicos y políticos, pero también en lo que podemos ser, dinamizadores de esos valores a nivel mundial, siempre con los respetos necesarios para cualquier país y civilización, porque en nuestro modelo democrático nos invade la tolerancia ante lo diferente.

Frente a la situación geopolítica actual y a la futura que se avecina, con tensiones entre personalismos políticos alejados de buscar las soluciones para los ciudadanos, Europa, por su consolidación profundamente democrática, que le confiere gran respeto intelectual, necesita abrir y ampliar su realidad y sus retos. Tenemos que trabajar desde nuestros valores ante la conformación de un nuevo contexto internacional y debemos integrar la realidad geográfica y cultural que somos y contar con Rusia como parte de Europa, es un vecino con el que movilizar otras realidades que pueden ayudarnos a superar ciertas apatías actuales.

Las mayores disfunciones, las provocan las torpezas y los nacionalismos y populismos. ¿Sabemos algo de las razones por las que los ciudadanos de la Gran Bretaña decidieron respaldar con el Brexit, unas propuestas que formaban parte de la problemática interna del Partido Conservador y Unionista, los tories? Todos sabían que no era una demanda social, ni política ni económica del conjunto del país, era solamente la incapacidad de liderazgo político de todo ese partido trasladado a los ciudadanos; en tiempos tuvieron su visión de futuro con Edward Heath; eran otros tiempos

También sabemos algo de los activistas y perfiles sociológicos de los votantes que decidieron respaldar la propuesta, los métodos propagandísticos y proclamas que se permitieron utilizar para conseguir el resultado de la consulta. La metodología populista utilizada fue digna de los mejores programas de engaño a los que se puede someter a una población civil. Tenemos en la historia del siglo XX y XXI, de Europa y de España, ejemplos paradigmáticos de manipulación informativa de la población; también para olvidar.

Lo que ocurra con el nacionalismo en Gran Bretaña, será consecuencia en primer lugar de negociaciones complejas y tediosas internas, por carecer de líderes y clase política de altos vuelos que puedan transmitir a su población su propia realidad decadente y les enseñen la nueva realidad de un mundo multipolar del que Londres jamás volverá a ser el centro; en segundo lugar dependerá de las capacidades y necesidades de cada uno de los países europeos, uno a uno y del conjunto de ellos representados por El Parlamento y La Comisión Europea. Un futurible que muy pocos de los actores actuales culminará.

La gran torpeza del partido Conservador Británico ha sido trasladar a los ciudadanos sus problemas identitarios, sin líderes propios que se preocupen del futuro del conjunto del Estado. Les obligaron a decidir sobre antropología política y esto les ha llevado a un laberinto y a la desaparición de objetivos, métodos y programas; los construyen sobre la marcha, con enfoques que a sus dirigentes coyunturales, solo les sirve como proyecto personal de sobrevivir. Esto también hoy lo olvidaremos

Las derivas populistas en algunos de nuestros países, en la mayoría minoritarias, aunque en algún gobierno hayan conseguido instalarse, también hay que contrarrestarlas con una política europea integradora social y económicamente y rica en información para todos los países. El conjunto de los europeos no pueden pensar que hay categorías dentro de la UE, aunque tengamos diferentes niveles salariales por otras razones.

Nada de todo esto debe contaminar a Europa que tiene una fuerza política cohesionada, gracias a las grandes corrientes políticas europeas, pero se deben buscar otros horizontes de colaboración cultural, comercial, tecnológica y política que nos lleve a dar un gran salto como fenómeno político real para todos los países; para ello también debemos poner algo de orden en nuestra casa.

Pensemos en dar ese salto adelante que puede ser una mayor cooperación estratégica con Rusia, por razones de vecindad, económicas o culturales; no podemos mantener una relación con este país solo vehiculado por las necesidades energéticas de unos, las necesidades comerciales de otros varios o para mantener las sensibilidades nacionalistas o identitarias de otros. Hay grandes razones y espacios para abrir canales de cooperación entre las dos partes en un mundo multipolar, siempre nos beneficiará el ser el gran colectivo estratégico, cultural y democrático que es Europa.

La población de la UE supera los 510 Millones de habitantes, la tercera después de China e India y ante lo que pueda ocurrir con esos países y las derivas de un gran país como USA, sumido en una atmósfera indefinida por su errática, corta e interesada Presidencia, la UE debe desarrollar estrategias mas autónomas desde todos los sectores con un país como Rusia, fuente de grandes capacidades tecnológicas, culturales y humanas. Cierto que no firmará el tratado de adhesión a la UE, pero de ninguna manera se la puede minusvalorar porque no colabore con ciertos intereses que juegan a la exclusividad de un denominado mundo occidental.

Hay gobiernos que no quieren darse cuenta de que la tecnología, la capacidad de viajar, las facilidades para los movimientos de personas y capitales, las ambiciones de los jóvenes que se mueven sin complejos en una Europa de futuro…., ni los Pirineos, los Alpes o el Canal de la Mancha delimitarán los deseos y las ambiciones de sus ciudadanos. Los gobiernos estrechos y reducidos a sus fronteras históricas, quedarán como el vestigio de grupos decadentes. Ya cualquier ciudadano se instalará en la UE donde se encuentre más cómodo para su futuro, eso no es para olvidar por los gobernantes.

Solamente debemos buscar el ser capaces de transmitir confianza en nuestros valores y carecer de prevenciones para tratar con quien interese, pero siempre como lo que somos, con la fuerza de nuestros talentos y abandonando el trabajo fraccional de acuerdos bilaterales por intereses locales y territoriales. Europa debe buscar su futuro utilizando con libertad la relación con todos los actores con los que pueda tener coincidencia con ella, conseguiremos ser más fuertes y más libres de alianzas envejecidas y en entredicho que los ciudadanos no comparten.

Una aportación final, España ha vivido en los últimos años una injusta y profunda regresión de su presencia en foros europeos y mundiales por irresponsabilidades políticas y diplomáticas propias, no podemos seguir así. Somos referentes en la historia de la humanidad, nunca por nacionalistas ni por populistas aunque tengamos nuestro coste por territorio y por herencia de la dictadura. Nos consideran por nuestra tenacidad y nuestra entrega a grandes causas, con personalidad intelectual y amantes de la libertad. Carecemos de enemigos históricos, pongamos en valor nuestras capacidades como país; aportemos nuestras posibilidades con la zona del Mundo que nos mira y desarrollemos todas esas capacidades y sensibilidades dentro de la UE. Estamos a tiempo.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

dieciocho + 16 =