Habitación de un centro de menores. Foto: GVA.

El Comité Europeo para la Prevención de la Tortura (CPT), que desde hace unos años sigue de cerca el trato que las personas detenidas reciben por parte de los distintos cuerpos policiales en los países de la UE, ha detectado casos de malos tratos a los jóvenes recluidos en algunos centros de menores españoles. La gran mayoría de internos con los que se entrevistó la delegación en las instituciones juveniles de Sograndio y Tierras de Oria no presentaron queja alguna contra el personal. “Todo lo contrario, muchos de ellos afirmaron explícitamente que el trato que recibían era correcto e hicieron comentarios positivos sobre varios grupos del personal”, asegura el informe elaborado en 2016. “Sin embargo, en ambos centros sí tuvimos constancia de varias denuncias creíbles relacionadas con maltrato físico deliberado por parte del personal hacia los detenidos”, añade.

El uso de instrumentos de sujeción mecánica para inmovilizar a los menores como medida disciplinaria es un asunto que preocupa “especialmente” al Comité. En Sograndio se les esposaba a objetos fijos en una sala aislada y en Tierras de Oria se les sujetaba a una cama, boca abajo, con los tobillos y muñecas (y a veces el torso) atados a los lados de la cama con correas. En este último centro, los menores no podían utilizar el baño mientras estaban sujetos (a pesar de pedirlo) y en algunos casos se veían obligados a orinarse encima. El CPT considera que, “tal como se describe en el informe, el uso de medios de sujeción podría considerarse trato degradante o inhumano y recomienda que las autoridades pongan fin a esta práctica”.

Otro asunto preocupante para el CPT es el hecho de que se imponga aislamiento disciplinario a los menores. El tiempo máximo de aislamiento de siete días para un menor, tal como estipula la legislación española, ya es de por sí excesivo. Es más, la delegación del CPT tuvo conocimiento de casos de menores que habían sido sometidos a aislamiento como medida disciplinaria durante tres periodos consecutivos de siete días. El Comité destaca que existe una “creciente tendencia a escala internacional para promover la supresión del régimen de aislamiento como sanción disciplinaria para menores y recomienda que las autoridades españolas pongan fin al aislamiento como medida disciplinaria para los menores y modifiquen la legislación en este sentido”.

Las condiciones materiales de la detención eran, en general, buenas en ambos centros. No obstante, en Tierras de Oria, había varias habitaciones de 6 metros cuadrados que estaban ocupadas por dos personas, lo que supone unos escasos 3 metros de espacio vital para cada menor. Aparte de esto, los anexos sanitarios en estas habitaciones estaban sólo separados en parte (si es que lo estaban) del resto de la habitación, “por lo que no ofrecían privacidad alguna”. El CPT se felicita por el hecho de que las autoridades españolas “reaccionaran” rápidamente tras la visita para que estas habitaciones dejaran de estar ocupadas por dos personas.

De modo más general, el CPT toma nota de que el diseño de las zonas de alojamiento en Tierras de Oria era “demasiado carcelario” para albergar a menores e invita a las autoridades españolas a que consideren cómo podrían mejorar este aspecto.

En términos generales, la situación en cuanto al régimen era “satisfactoria” en ambos centros y la mayoría de los menores pasaban la mayor parte de los días realizando actividades ocupacionales. No obstante, el CPT alienta a las autoridades españolas a que en Tierras de Oria se amplíe el abanico de actividades que se ofrece a los menores que padecen problemas mentales.

Como aspecto positivo, el CPT considera que las medidas tomadas para que los menores tengan contacto con el mundo exterior (llamadas telefónicas, visitas, correspondencia) y puedan presentar denuncias, eran satisfactorias.

En general, la cooperación brindada a la delegación durante la visita fue excelente, tanto en el ámbito nacional, como de manera particular en cada uno de los centros visitados.

Dependencias de las fuerzas del orden

La gran mayoría de personas con las que se entrevistó la delegación europea afirmaron haber sido tratadas correctamente por parte de las fuerzas del orden. Sin embargo, la delegación tuvo conocimiento de ciertas “denuncias creíbles” de uso excesivo de la fuerza en el momento de la detención y de casos de personas que habían sido “maltratadas físicamente” por los agentes de policía en el momento de su llegada a comisaría. “Del mismo modo, también se nos transmitieron denuncias sobre comportamiento irrespetuoso por parte de los agentes de policía hacia personas detenidas y sobre el hecho de ajustar demasiado fuerte las esposas”, asegura el informe.

La aplicación de garantías en la privación de libertad por parte de las fuerzas del orden no ha supuesto mayor problema, según los enviados de la UE. De manera más específica, casi todas las personas con las que se entrevistó la delegación confirmaron que habían tenido oportunidad de contactar con algún familiar poco después de haber sido detenidas, que la policía les había preguntado si deseaban los servicios de un abogado y que antes del primer interrogatorio con la policía habían podido reunirse con el letrado en privado. Es más, las personas bajo custodia policial con algún problema médico (por ejemplo, una herida visible) o que habían solicitado ver a un facultativo, fueron atendidas rápidamente por uno. Sin embargo, los extranjeros retenidos por la policía no pudieron contactar con familiares en los casos en los que estos vivían fuera del territorio nacional (incluso no teniendo a ninguna persona con la que contactar en España). Además de abordar este asunto, el CPT recomienda que se garantice el “hecho de que todas las personas detenidas por las fuerzas del orden estén plenamente informadas de sus derechos fundamentales desde el mismo momento de su detención”.

Respecto a las condiciones materiales, la escasa ventilación continúa siendo un problema en la mayoría de lugares visitados. Algunas celdas “tenían poca iluminación artificial” y ninguna de las visitadas por la delegación contaba con luz natural, algo que es contrario a las normas del CPT. Es más, en varias celdas no había suficiente espacio para la cantidad de personas que se encontraba en ellas. El CPT hace hincapié en que las celdas que miden menos de 5 metros cuadrados no deberían utilizarse para hacer pasar la noche a un detenido y que sería aconsejable que las de custodia policial con capacidad para una sola persona, que se utilizan para una noche, midieran 7 metros cuadrados.

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