“Ay, qué bonica/ Verla en el aire/ Quitando penas/ Quitando hambres/ Verde, blanca… y verde”. Carlos Cano

 

Me viene a la memoria una charla-coloquio en la que intervine, organizada por el SAT al conmemorarse el décimo aniversario de los ataques racistas masivos en El Ejido (Almería), los cuales dieron la vuelta al mundo. Uno de los ponentes, con acento argentino, invocaba un ‘internacionalismo’ abstracto para solventar confrontaciones de clase en su origen. Le pregunté entonces cual era su Nación. Al replicar que no se adscribía a ninguna, le contesté que de ello se desprendía que su sedicente ‘solidaridad internacionalista’ era muy cuestionable, porque sin amor por la tierra de uno, o peor aún sin saber cual es, empatizar con la de los demás se torna mero postureo. Por ese camino, con el clásico, termina uno confundiendo ‘conservador’ con fabricante de botes de conservas, rematé en mi objeción dejándole mudo. Las risas de unos periodistas alemanes asistentes, grabándolo todo, no se hicieron esperar.

Cuantos visitan Andalucía se quedan perplejos ante la indiferencia o falta de respeto local generalizados por los símbolos que nos identifican en el mundo entero: la Enseña milenaria albi-esmeralda, nuestro Himno cuyo ritmo reproduce el de la siega campesina, la singularidad linguística del Idioma Andalú – que no ‘castellano’ – extendido por Kanaryas y Latinoamérica, el inmenso Legado Civilizatorio Andalusí de nuestros ancestros, una gastronomía autóctona de riqueza y diversidad únicas en el mundo, etc. Y si este menosprecio sucede por parte de candidatos a la presidencia de la Junta de Andalucía, alcaldes o indecorosos ‘periodistas’ de la Colonia-‘sur’, ¿puede extrañar a alguien que le dé igual a la mayoría de los consumidores por acá Fontvella o Lanjarón, Alhambra o Heineken…? El terrible corolario de esta casi completa falta de amor por lo propio, de esta desaprensión ígnara, mezquina y cobarde… la imparable emigración, nace también de no saber valorar los productos y empresas vernáculos, por tanto en retroceso continuo.

¿Veis a muchos exigir imponer reciprocidad a los EEUU – con tasas o boicoteos a sus burguerías, automóviles o suministros informáticos -, por los aranceles a la aceituna de mesa? Con triperos politicastros tragalotodo y arruinada la esperanza de sus más cándidos votantes incluso en el devastado Agro, no queda otro remedio que hacer las maletas y ponerse a servir por remotos lares. Los pirómanos apoltronados que han calcinado el potencial creativo de los Pueblos, sin esmerarse ni de coña por la salvaguardia de la Separación de Poderes, reaparecen luego sin pudor alguno caracterizados de bomberos con recetas caducadas.

Del ‘novio de la muerte’ Bonilla se presupone que por arrimarle unos votitos más a su rancio caudillo del P.P. (Partido Podrido), el correveidile por Bruselas y prodigio de los másteres Casado, se postule a la sinecura autonómica rodeado de rojigualdas: su sentimiento proandaluz, idéntico al de sus clones naranjas, sólo podrían aparentarlo dándole vidilla mediática a los de Vox, si acaso en vez de posar de ‘seglares’ fuesen sin disimulo con hábitos menores y boinas verdes.

Por parte de Ciutadans el títere de su opusinizado corifeo Falangito Rivera, un tal Marín, tras pasar por ¡cinco partidos! hasta encontrar acomodo de mucamo en el neoliberal-‘socialismo’ susanista, hace bien después de haber pactado con la P$OE ¡durante más de tres años de miseria! en ponerse el traje de hombre invisible. Ni el más zoquete de la aldea ignora que votar por el delicuescente Marín, a su oportunista partido-veleta, implica lo mismo que votar más susanismo de las JONS.

¡Y qué decir de la emperatriz del Cortijo-‘sur’ de los EREs…! Susana Díaz, fracasada su carrera en Madrizzz, mal decapitado políticamente por ella su Secretario General Sánchez, e impulsando a M. Rajoy a Moncloa los últimos años de expolio. La fanática nacional-catolicista, y recalcitrante catalanófoba, mejor asesorada por sus ocho bragados chambelanes que sus otros dos camaradas de la extrema derecha pepero-anaranjados antes citados, nos quiere endosar la patraña a todas horas de que ella es más andaluza que nadie. No reparte los carnés por no llegar al esperpento.

Por si no fuese suficiente el camelo se adorna con el cuento de aparentar duelo porque el gobierno de su partido – todos los demás en el poder igual -, privilegia a Euskadi-Catalunya sobre Andalucía económica y competencialmente, como si se tratase de una novedad o se constituyesen aquellas nacionalidades históricas en un mayor rango legal y abolengo que la nuestra. Aunque no explica la arrogante trianera por qué los diputados vascos y catalanes nacionalistas barren para bien adentro de su casita, mientras que los ‘andaluces’ en el Km. 0 del imperio no sirven para otra cosa que de palmeros del centralismo, empezando por Cañamero y terminando por las incursiones de Chaves y ella misma allende Despeñaperros.

Si bien lo de Teresa Rodríguez es para hacérselo mirar aparte. Al articular su formación neopodemita parecía que se enorgullecía la roteña de nuestra Matria. Hasta sacaba Arbonaidas en actos públicos y se vistió de faralaes por la feria. Prometía soberano poderío plantándole cara al aparato del partido y sus monigotes indígenas, cipayos del recentralizador estatalismo. ¿Fue un espejismo? ¿Su única pretensión ha sido fagocitar a dos incautas organizaciones andalucistas…?

Hay que parecer que se perfila una como mandamás en el Pueblo Pentamilenario del inmortal Fermín Salvochea, sin anacrónicos discursos con compañías exclusivamente estalinistas. De esas que se ponen a lo ‘Arfonzodalehcaña’ el pañuelito de ‘sindicalista’ en Rodiezmo; o alcanzarían el orgasmo de mitineos por Corea del Norte y todavía más lejos… en La Sierra de los Filabres, El Valle de los Pedroches o el barrio Amate de Sevilla, los cuales al contrario de Teruel para la Junta no existen.

Los lugares comunes demagógicos e intercambiable carrete doctrinario no varían y hacen bostezar ya a las piedras (sólo el partido Nación Andaluza, firme luchador por la independencia de Andalucía, llevará como lema de campaña la Liberación, sin que el concepto como a casi todos los demás les produzca urticaria, por lo que hemos de felicitarles… aun no comulgando con los procedimientos fraudulentos de esta dictadura oligárquico-partidocrática, que aplica sordina a las minorías de conciencia sin espacios político-culturales en CanalSur-sana, y sin garantizar limpieza electoral con supervisión a doble llave del código fuente informático en los recuentos. Sin que los partidos supuestos rivales del bipartidismo protesten ni adopten medidas de control: si se muestran dóciles o ‘asertivos’ quizá les dejen un kiosquito).

Una de las aliadas de Teresa Rodríguez, la genial artista sevillana de luna verde y grande Pilar Távora, ha manifestado su perplejidad en su twitter, al presenciar con justa indignación una entrevista en la Sexta TV a esta aspirante al trono de ‘san’ Telmo antedicha… donde no habló una palabra de Andalucía. Tan solo perogrulladas garbanceras que podrían repetirse en plan papagayo en cualquier parroquia o sala de Cáritas diocesana. No es que esperemos mucho de una funcionaria de la enseñanza secundaria en excedencia, en mayor o menor medida domesticada por los programas y los presupuestos elaborados a la orillita del Manzanares. Sin embargo nos tomaremos la molestia de refutar las milongas redentoras estatolátricas de la Sra. Rodríguez, de corte totalitario mussoliniano en su origen, lo que ya advirtiese Gramsci.

Su ‘identidad’ de sueldofijo del Ministerio en la Colonia-‘sur’, en vano extensible por ella al común de los andaluces, la sustancia en ‘las cositas de comer’, y como ‘las banderas no se comen’ por eso ataviada de Mamá Noël se dispone a darnos los regalos – a costa de nuestros impuestos – si gobierna: abaratarnos la luz, el gas o los alquileres… hasta la educación y la sanidad rutilarán en imponente esplendor. Y los analfabetos políticos funcionales en Caspalandia de palmas-palmitas, higos y castañitas. Insultando nuestra inteligencia, al estilo de la Pp$OEC’s SL no llegará muy lejos. Y ataviada de santa Teresita del niño Jesús, cantándonos villancicos para estómagos agradecidos a destiempo, mucho menos.

No sería nadie precisamente ‘reaccionario’ ni ‘de derechas’, sino el magisterio del mismo Lenin, el cual enunció con asombrosa lucidez: “El proletariado debe reivindicar la libertad de separación política para las colonias y naciones oprimidas por ‘su’ nación. En caso contrario, el internacionalismo del proletariado quedará en un concepto huero y verbal; resultarán imposibles la confianza y solidaridad de clase entre los obreros de la nación opresora y los de la nación oprimida”. Desde otro frente, aludir a las luchas por una Andalucía Libre durante la última mitad del XIX y hasta el advenimiento de Ahmed – ‘Blas’ – Infante, supone reivindicar con orgullo la historia de su máximo, por no decir único, protagonista: el Movimiento Libertario (José Aumente dixit). Además Andreu Nin y Trotsky también recomendaron, en numerosos pasajes de sus obras, no descuidar los referentes históricos nacionales soberanistas de los Pueblos, ya que si se los apropia la alta burguesía hace de ellos una herramienta formidable para seducir a las masas y dinamizar sus escuadras fascistas, tiranizándonos a todos.

Nos ultrajas gravemente con tus sanchopancescos ‘ideales’ en tu Ínsula Barataria, Teresa, por eso el librepensador de origen sefardí Karl (Halevi) Marx se esforzó en plasmar para la posteridad, negro sobre blanco, aquello de que “el obrero antes que pan necesita respeto”. Desprovista de la cultura – tampoco ésta será ‘de comer’ – esencial para los trabajadores marginados por la metrópoli, una cupulita autista de la ‘izquierda’ descafeinada se dispone otra vez a pactar con la P$OE – ya lo ha anunciado -, o contemporizará de nuevo con la clerigalla (lo de El Manifiesto Comunista citando al papa de Roma como adversario de la clase obrera se ve que se lo saltaron).

Lo más chocante de este trasnochado vodevil jacobino rojipardo se evidencia en que, no pocos de sus conmilitones, afirman tener por faros a grandes revolucionarios emancipadores de los Pueblos latinoamericanos. Los que gritaron en su lucha por la Libertad el ‘Patria o muerte’… Ándate con ojo para no llevarte un disgusto, Teresa, cuando vayas invitada por Cuba, Bolivia, Nicaragua, México o Perú, e intentes ridiculizar o ningunear con tus pamemas sus banderas, como haces con la nuestra por la que dio su vida el padre de la Patria Andaluza. Ciertas irreflexivas simplezas laceran sensibilidades de los que han sufrido una implacable represión clerical-imperialista de siglos…

Su gerifalte madrileño, el sultancillo ‘Piscinas’ de Galapagar, ejecuta la misma matraca cínica argumentaria. A los presos políticos catalanes también debemos según él solaparlos, porque eso nos distrae de soñar con su ‘agenda social’ (el porqué para cumplimentarla el deificado faraoncito Coletas ha tenido que acudir a las mazmorras catalanas de Lledoners, a postrarse a los pies de Junqueras; y la causa de que en la opulenta Barcelona la guardia urbana de Ada Colau multa ¡con 300€! a los que rebuscan por la basura… constituyen misterios progres insondables. Pero tranquila, Ada, los andaluces no somos de tu aburguesada calaña usurera, por eso tu padre si lo desea puede seguir pasando sus felices últimos días de empresario jubilado en la Isleta del Moro (Nijar), sin declararos oficiosamente personas non gratas, en agradecimiento a tus esfuerzos tan compasivos con los Sin Techo, demasiados de entre ellos de origen andaluz).

Esperemos que no retorne el histérico facherío a haceros otro escrache violento como el de Zaragoza, o atenten contra cualquiera de vosotros… más de uno reproduciendo vuestra ‘lógica’ deshumanizada podría argüir que, si nos identificamos con las posibles víctimas, se desviaría la atención de lo realmente importante para ‘la gente’: el precio de los tomates. Y por cierto, ¿con qué cara mirará Teresa a sus vecinos por la mañana al ir a mamar ellos la bandera yanqui, cuando acuden de operarios a la colonial Base de Rota bajo las barras y estrellas? ¿Se jalan cruda la explotación o la prefieren de vuelta y vuelta…?

Los Pueblos deben poder reconocerse entre ellos en Libertad Política Colectiva y con una Justicia Independiente (en Origen, Ejercicio y Funciones). Sin ellas la Paz no pasa de una quimera. La alienación a la que nos inducen algunos inescrupulosos servidores del Estado – cuando debieran ser neutrales en la relación Ciudadanía-Administración – únicamente anhela subordinarnos a los intereses privados de sus facciones partidistas, o a sus groseras masturbaciones mentales de supremacismo clerical, sexista u otras. La Sociedad Civil ha de mantenerse alerta y en guardia, ¿o queremos que los ‘constitucionalistas a la carta’ nos sigan machacando otros cuarenta años de Horror?

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