En el auto de transformación de diligencias previas en procedimiento abreviado, Pedraz resume los dos años de investigación en donde ha quedado acreditado, según el magistrado, la existencia de una organización criminal dirigida por Luis Pineda a través de la supuesta asociación sin ánimo de lucro Ausbanc, cuya finalidad última era “la obtención de un beneficio económico ilícito de sus miembros”, bajo la cobertura de una “defensa de los consumidores”. El juez describe conductas de presión a entidades en lugar de una protección efectiva de los consumidores.

El dinero que recaudaba Ausbanc procedía en gran parte, según el juez, de las entidades financieras con las que se firmaban “convenios publicitarios”. Otra parte de los ingresos de la Asociación provenía de las subvenciones por su condición de asociación sin ánimo de lucro y de las aportaciones de los asociados. Un dinero que no redundaba en el beneficio de la asociación sino que gran parte del mismo, explica Pedraz en su escrito, “se distraía entre las sociedades creadas al efecto por los dirigentes de Ausbanc, con la finalidad última de beneficiarse personalmente

 

Manos Limpias, instrumento de coacción

El magistrado detalla las coacciones a determinadas entidades para llevar a cabo acuerdos económicos  enmascarados como convenios publicitarios, llegando a utilizar al sindicato Manos Limpias como un medio para reforzar esas coacciones. Según Pedraz, Ausbanc  financiaba al sindicato para ejercer la acusación popular en distintos procedimientos judiciales, valiéndose para actuar de tal manera “de los recursos propios del sindicato, contando con el apoyo y beneplácito del Secretario General de Manos Limpias, Miguel Bernad, a quien Luis Pineda, en cierto modo, controlaba y manejaba”. Ambos contaban, según el juez de la Audiencia Nacional, con el apoyo de la letrada Virginia López Negrete. Esa connivencia entre Ausbanc y Manos Limpias destaca en al menos 8 procesos judiciales que recoge Pedraz en su escrito, como el llamado “caso Sevilla”, “caso Noos”, “caso Sabadell”, “Caso Facua”, “caso Volkswagen” o “Banco Santander”, entre otros.

En el llamado “caso Noos”, donde Manos Limpias ejercía la acusación popular y que afectaba a la Infanta Cristina de Borbón, Pedraz concluye que Luis Pineda “utilizaría la estrategia de intentar negociar la retirada de la acusación contra la Infanta a cambio de un acuerdo que les beneficie económicamente, en concreto entre 2 y 3 millones de euros”.

El magistrado describe el complejo entramado empresarial creado durante estos años por Luis Pineda con la clara finalidad, argumenta, de obtener un lucro personal así como de ocultar la verdadera procedencia de dicho beneficio, que se canalizaba a las sociedades personales del presidente de Ausbanc. Unos hechos que el magistrado tipifica como estafa, extorsión, amenazas, administración desleal, fraude en las subvenciones y pertenencia a organización criminal.

El magistrado da un plazo de diez días a la Fiscalía y acusaciones personadas para que soliciten la apertura de juicio oral o en su caso pidan el sobreseimiento de la causa.

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