El concepto milenario de la separación de poderes nació en la antigua Grecia, aunque fueron teóricos posteriores quienes lo teorizaron más como lo conocemos hoy en día. Gente como John Locke o Montesquieu, trataron este asunto que a día de hoy se incluye en las características básicas que debe tener una democracia. Junto con la consagración constitucional, la representación política mediante sufragio y la protección de derechos fundamentales, la separación de poderes es un pilar fundamental de cualquier democracia. Este pilar, garantiza que los tres poderes, el ejecutivo, legislativo y judicial actúen de manera autónoma y separada los unos de los otros con el fin de equilibrar y limitar la concentración de poder en el Gobierno.

Si la separación de poderes se rompe, la democracia desaparece. Y esto es lo que ha sucedido en España después de que el ejecutivo español a cargo del Partido Popular haya politizado el máximo nivel de la justicia. Los más escépticos podrán decir que esta afirmación se trata de una estrategia política de la oposición, es por ello que a continuación explicaré hechos que lo demuestran:

Para empezar, la misma vicepresidente del ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, publicó un tuit en su cuenta personal donde decía literalmente “Acudimos al Tribunal Constitucional para evitar que Puigdemont siguiera con su espectáculo…”. Esto supone una prueba irrefutable de injerencias y control del poder judicial por parte del Gobierno español para que los jueces dictaminen resoluciones judiciales en su beneficio.

Es tan grave la situación, que en 2017, tres asociaciones españolas de jueces junto a Rights International Spain denunciaron presiones políticas por parte del Gobierno de Rajoy en las causas por corrupción. Para que nos hagamos una idea, en sus inicios, la trama Gürtel tenía por jueces los magistrados a Julio de Diego y Ángel Hurtado, este último fue el que decidió sentar a Mariano Rajoy en el banquillo. Estos dos jueces, fueron cesados y sustituidos por Juan Pablo González, el que fue consejero del CPGJ a propuesta del PP durante 7 años. Este es el juez encargado de juzgar la causa del Partido Popular actualmente.

Sigamos, esta vez hablando del Tribunal Constitucional, el órgano que tiene como función la de ser el intérprete supremo de la Constitución Española. Este, está formado por un total de 12 magistrados, algunos de ellos con orígenes contrarios al respeto del principio básico de separación de poderes. En él, encontramos magistrados como Andrés Ollero Tassara, que fue diputado en el Congreso por el Partido Popular durante 19 años. Hasta 5 magistrados están vinculados a la fundación FAES, presidida por José María Aznar. O directamente el que fue Presidente del Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, militó en el PP entre 2008 y 2011. En el Tribunal Supremo, podemos encontrar como magistrados, a Vicente Margo (ex senador del PP), o Fernando Román (ex secretario de Estado de Justicia del PP). Como podemos observar, encontrar magistrados asociados directamente con el PP en los órganos judiciales españoles es de lo más habitual.

Otra prueba más del pésimo nivel de independencia judicial en España, es la preocupación que mantiene el Consejo de Europa en el asunto, después de analizar los resultados expuestos por GRECO en 2016. Este informe, critica de forma contundente a España por no atender a las recomendaciones para fortalecer la independencia judicial. Alude en concreto la falta de interés por modificar el sistema de elección de miembros del Consejo General del Poder Judicial.

El poder judicial en España, sirve a los intereses políticos del Partido Popular o en caso de no doblegarse, el juez o magistrado en cuestión es cesado y sustituido por uno más afín. Esto rompe totalmente con lo que se entiende por separación de poderes, dejando así en evidencia la frágil democracia española. Lo que no sabemos, es si esto viene siendo así desde el 78 o se ha maximizado desde la década de los 2000. En todo caso una cosa esta muy clara, que al pueblo español la democracia le importa muy poco ya que los recientes resultados del CIS exponen que el PP sigue siendo el partido más votado.

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3 Comentarios

  1. Señor Mangues, la separación de poderes se debe de dar entre legislativo y ejecutivo, el judicial simplemente debe ser independiente y no un poder.
    Y no, no hay separación de poderes ni representación ciudadana en España ni nunca la ha habido. Lo impide el sistema proporcional, las listas de partidos, el no poder elegir a un representante de tu distrito o tan siquiera a tu presidente. No hay democracia señor Mangues en España.

  2. “Lo que no sabemos, es si esto viene siendo así desde el 78 o se ha maximizado desde la década de los 2000.” No lo sabe usted ni vuestra redacción, parece. Porqué no habéis leido ni a Antonio García-Trevijano ni a Gustavo Bueno después. Aunque es normal ya que eso ni en la tv ni en la uni lo nombran. (Podéis buscar sus libros o buscar en youtube o ivoox, sobretodo). Salut.

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