El Estado Alemán indemnizará a los homosexuales represaliados entre 1.949 y 1.994, con 3.000 euros por condena y 1.500 euros por cada año de cárcel, por el «delito» de haber mantenido relaciones sexuales con otro hombre. El Gobierno de Angela Merkel calcula que hubo más de 50.000 hombres condenados en los 64.000 procesos judiciales abiertos en virtud del artículo 175 del Código Penal que condenaba el sexo entre hombres. Actualmente, según cifras del gobierno alemán, aún quedan vivos unos 5.000 represaliados que, gracias a esta ley, han sido rehabilitados. Hay que tener en cuenta que ese artículo del Código Penal era exactamente el mismo que utilizaron los nazis.

Una iniciativa similar fue aprobada en Reino Unido el 30 de enero del presente año.

En España aún sobreviven homosexuales que fueron represaliados por el franquismo y a lo que no se les ha indemnizado por tal razón. Fue en el año 1.954 cuando se modificó la Ley de Vagos y Maleantes para incluir explícitamente a los homosexuales: « A los homosexuales, rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos mentales o lisiados, se les aplicarán para que cumplan todas sucesivamente, las medidas siguientes: a) Internado en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola. Los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en instituciones especiales, y en todo caso, con absoluta separación de los demás. b) Prohibición de residir en determinado lugar o territorio y obligación de declarar su domicilio. c) Sumisión a la vigilancia de los delegados». Campos de concentración como el de Tefía en Fuerteventura se llenaron de homosexuales que eran sometidos condiciones de trabajo tan duras como inhumanas. Se calcula que fueron más de 5.000 personas las que fueron detenidas durante el franquismo por esta razón.

En 1.970 la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social cambió el modo en que el Régimen afrontaba el tema de la homosexualidad. Ya no se trataba sólo de un delito sino que se intentó «curar» o «rehabilitar» a los homosexuales. Se abrieron dos penales (Huelva y Badajoz) donde se intentaba modificar la orientación sexual de los presos con técnicas de aversión. También se utilizó la lobotomía para «curar» la homosexualidad.

Hay un dato que demuestra el tratamiento penal hacia los homosexuales: mientras la Ley de Amnistía de 1.977 sirvió para que los crímenes del franquismo quedaran impunes, a los homosexuales represaliados no se les amnistió.

La muerte de Franco y la Transición no significaron una mejora en la vida de los homosexuales. Los últimos presos por homosexualidad no fueron liberados hasta el año 1.979 con la modificación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social y la consecuente despenalización. Había muchas resistencias políticas a la normalización, no sólo de la derecha o de la Iglesia, sino también de la izquierda. Un referente como Enrique Tierno Galván, en declaraciones a la revista Interviú, dijo: «No, no creo que se les deba castigar. Pero no soy partidario de conceder libertad ni de hacer propaganda del homosexualismo. Creo que hay que poner límites a este tipo de desviaciones, cuando el instinto está tan claramente definido en el mundo occidental. La libertad de los instintos es una libertad respetable…, siempre que no atente en ningún caso a los modelos de convivencia mayoritariamente aceptados como modelos morales positivos». Hasta el año 1.986 la homosexualidad no dejó de ser «delito contra el honor» en el Código de Justicia Militar. Rubén López, portavoz de Arcópoli, comentó a Diario16 que «hay que tener en cuenta que en el año 1983 aún se pedía en este país que se ilegalizara la homosexualidad».

“en el año 1983 aún se pedía en este país que se ilegalizara la homosexualidad»

La legalización de los matrimonios entre personas del mismo sexo por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no incluyó ninguna medida para indemnizar a los homosexuales que fueron represaliados por el franquismo. A día de hoy una ley como la alemana no se vislumbra en España. Tampoco fueron incluidos los homosexuales en la Ley de Memoria Histórica.

El pasado 15 de marzo el Parlamento de Andalucía aprobó su Ley de Memoria Histórica y Democrática en la que sí que se da la categoría de víctimas del franquismo a los homosexuales represaliados, a diferencia de la nacional. Por otro lado, Izquierda Unida ha pedido que todos los documentos de la cárcel de Huelva sean digitalizados para, de este modo, poder ver lo que ocurrió allí y, por lo tanto, devolver la dignidad a quienes estuvieron internados por el hecho de tener una orientación sexual diferente a la que se creía que era la correcta. Hay un hecho que esta persecución, represión y torturas hacia los homosexuales durante el franquismo son un delito de lesa humanidad que, por tanto, no prescribe.

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