Dicen del Barça, pero el Reiki es más que un club. El Reiki es un tratamiento de sanación a base de posar las manos en unos puntos, llamados chakras, a cierta distancia del cuerpo del paciente, para que la energía fluya.

El paciente se tumba, se relaja, le ponen un olor bueno, así como flores, incluso música suave: nada de Do it for your lover ni canción portuguesa, que se pasa de emotiva, es más rollo hilo musical de restaurante chino.

Según dicen los expertos el paciente puede incluso llegar a dormirse. He visto gente en el autobús a El Ferrol dormirse con Cocodrilo Dundee a todo volumen y un olor a pies de pedir rescate a las fuerzas especiales, pero bueno.

Con el Reiki dicen que unos sienten frío, otros calor, otros cosquilleo: es un poco al gusto, como el entrecot. Otras personas no tienen por qué sentir nada, pero aclaran que no por ello no está funcionando. El Reiki, por tanto, es un acto de fe. Los usuarios de Reiki son los “hemos venido a jugar” de la medicina alternativa.

Antiguamente el monopolio de la imposición de manos era de los sacerdotes. Pero esto de la religión como que ya no mola tanto, mucho mejor lo de tumbarse y escuchar la versión de “Despacito” en formato chill out y mucho mejor dejarte llevar que rezar. Las nuevas religiones son eso: remedios más o menos cósmicos, cosméticos, etéreos y relacionados con la energía, la misma que la de Einstein pero con aromaterapia y menos años que estudiar.

Yo mismo, mañana, podría hacer un cursillo de Reiki, para saber imponer las manos y luego darle la vuelta(a las manos) para poder cobrar por ello. Lo llamaría “el cuenco del amor”. Y ahí caerían las moneditas. Aunque el paciente ni sienta ni padezca eso ya se lo diría yo, que funciona igual. Y si no me cree le diría: ¿estás mejor? Que seguro que después de una siesta me tiene que decir que sí por cojones.

En el Reiki hay varios niveles y en uno de ellos ya eres capaz de curar a distancia. No sé si para esto hay que pagarles por Paypal o si te envían un vídeo pensando en ti, pero me gustaría saber cómo funciona. Si tienen que tener una foto mía delante, un muñequito de Lego que se me parezca o la portada del disco de Europe.

Parece ser que para la terapia a distancia tienes que dar tu permiso, de lo contrario habría una interferencia. Y las interferencias pueden tener malas consecuencias kármicas. Es decir, que si alguien decide hacerte esto sin tu permiso sería parecido a practicarte vudú. Yo no he dicho esto, no vaya a ser.

De todo el mundo Reiki lo que más me cautiva es la crisis de sanación: te pones malo después de la sesión. Puedes experimentar ira, odio, miedo, ansiedad, tristeza (en función de lo que hayas pagado, entiendo). También puedes experimentar movidas físicas: incremento del sudor, de la orina, vómitos, dolores, fiebre… (en función de lo desnudito que hayas estado o la corriente de aire que hiciera, entiendo).

En cualquier caso, para rizar el rizo yo me buscaría un sacerdote que además practique Reiki. Así juntaría las dos líneas de negocio, entiéndaseme como metáfora. Dejémoslo en que las dos líneas de poder energético espiritual juntas seguro que me dejan la espalda como si LeBron James (ese chico fornido de la NBA) me untara crema en la playa de Copacabana.

Aunque puede ser que todo esto es la leche y que nos perdemos sin el Reiki lo mismo que nos perdimos sin años de soja, Netflix o Pablo Iglesias. Por eso yo, por si acaso, soy de Reiki, amo el club Reiki, amo a sus fieles. Quiero recibir, sanar y sobre todo cobrar. Si me puedo evitar pagar creo que me va a ir mucho mejor. ¿Eres del Reiki?

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Cómico, guionista y productor. Como cómico lleva años integrado en el circuito nacional de Comedia con su espectáculo “Dicen que soy jebi…” Actualmente colabora como guionista para el canal Flooxer de Atresmedia en el programa de humor “Lo del Floox Show”. Colabora como productor con la asociación cultural La Jarota Producciones. www.lajarota.es

4 Comentarios

  1. Creo que tu información es escasa y que no se corresponde al reiki japonés tradicional. Yo mismo soy una persona escéptica.Hice varios cursos hasta la maestría. Una gran mayoría de los terapeutas no fueron formados correctamente y por encima mezclan cosas que no tiene nada que ver con reiki. El reiki tradicional no habla de chacras. Hoy en día soy voluntario y doy a personas con cáncer (a personas no a pacientes) y no cobro ni un céntimo. Yo no te puedo explicar como funciona realmente, pero si te puedo asegurar en base de mi experiencia que la persona que recibe me dice que esto del reiki es una maravilla. Me da igual que sea efecto placebo o no, lo que a mi me importa es que la persona que recibe reiki se sienta mejor porque eso le va ayudar a llevar mejor la medicación y su propio animo. A otra cosa, el terapeuta nunca cura es la persona quien recibe reiki quien lo hace.Recomiendo a todos que averigüen bien a quien acuden para no tener que escuchar cosas como estas.El reiki es más que una terapia.El reiki te eseña llevar tu vida mejor y a ser buena gente. Recomiendo contrastar bien la información y recomiendo a todos que no busquen milagros sino mejoras en su día a día que al final te darás cuenta que todo que te rodea es un milagro.

  2. Creo que si has pagado por hacer reiki te han debido ver como un pájaro al que desplumar. Es importante saber dónde se pisa si sabes donde quieres llegar. Pero desde luego como manifiestas en el artículo solo hablas desde el desconocimiento.

  3. Puesto que se trata de una estafa, deberías haberlo asociado con el Madrid al que en el resto del mundo se conoce como el Trampas

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