Quinientos días después de la desaparición de Diana Quer la Guardia civil ha encontrado su cádaver tras la confesión del principal sospechoso del crimen, el apodado el Chicle.

Los agentes han localizado el cuerpo de Diana Quer en la parroquia gallega de Asados, en Rianxo, en la que nació su asesino, que ha confesado el crimen y ha llevado a los agentes hasta el lugar donde enterró el cadáver de la joven madrileña.

La víctima desapareció en agosto del año pasado y en las última horas el caso había dado un giro cuando la mujer de José Enrique Abuín Gey, alias El Chicle y principal sospechoso, rectificó su primera versión y lo dejó sin coartada.

Detrás de la tragedia quedan para su familia, y especialmente sus padres, días terribles de terror, pánico e incertidumbre, mientras un tipo de prensa en España desnudaba informativamente a una familia a la que parecía querer convertir en culpables de la desaparición.

Mucha opinión pública quiso también ver en la joven un intento de huida y castigo a unos padres que llevan tiempo sabiendo que había pocas opciones de encontrar a su hija con vida.

 

Encontrada

El cuerpo sin vida de la joven ha sido localizado en una antigua fábrica de muebles abandonada que había sido utilizada en el pasado por contrabandistas de tabaco.

La declaración ayer de la esposa del Chicle, en la que reconocía que, a pesar de su primera declaración, ella no había estado con su marido la noche en la que desapareció Diana, ha sido fundamental para iniciar el final de un trágico y largo proceso en el que se llegó a paralizar la búsqueda y en el que se llegó a investigar seriamente si era la joven la que voluntariamente se había marchado de casa.

Finalmente, se cumplen los peores augurios de un caso que acaba, como los padres temieron siempre, en tragedia.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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