Acaba de celebrarse la Diada en Cataluña. Un año más observamos una celebración curiosa: unos por un lado, otros por otro. A los independentistas, ya legión, se les han unido los de Mas, Pujol y compañía. Hay desunión y malestar. Se dice que la política del gobierno no ha ayudado en nada, acaso sea cierto, pero tampoco se ven lumbreras ni disposición al diálogo en el ejecutivo catalán.

Los aragoneses llevamos siglos de convivencia con los catalanes y los lazos afectivos son evidentes. En cada familia aragonesa hay algún pariente catalán y viceversa. De Aragón se han ido muchos allí, sobre todo en el franquismo, cuando nuestros pueblos fueron desatendidos por una política errónea que los destrozó y los abandonó a su suerte. O los anegó bajo las aguas de algún pantano. Se ha ido allí a trabajar y muchos se han quedado y sus hijos se han mezclado con los catalanes. Varios parientes y amigos, sin ir más lejos. Algunos vuelven cada verano y se llevan longaniza, vino, tomate rosa, “judietas”, “olivas”, ternasco, hasta “mondongo” y “chiretas” envasados al vacío. Y el último disco de la “Ronda de Boltaña”, que escuchan en el viaje de vuelta para avivar la nostalgia del Paraíso perdido. Otros no. Otros, incomprensiblemente, abominan de sus ancestros y enarbolan desaforadamente la bandera del independentismo para ser más catalanes que nadie.

Reconozco que se me hace raro. Salir de Aragón, las más de las veces forzados por la necesidad, para reivindicar salir otra vez, porque Aragón sigue siendo parte de España. Romper amarras también con sus padres o abuelos, que reposan en los cementerios de sus pueblos abandonados entre ortigas y malas hierbas. Romper y no volver ya nunca a limpiar sus tumbas, no volver a colocar en ellas un ramito de albahaca o un manojo de aliagas. Dejarlos allí, definitivamente, solos.

¡Qué complicado es vivir en estos tiempos! Si uno no ve razones para la desunión es tachado de facha. Más aún si uno no se deja llevar por los argumentos simplones que le han dado la vuelta a la historia. Y aquí todos a tragar para ser los más modernos, los más demócratas. Empieza a ser complicado hablar de la cuestión. Y eso sí es tremendo.

Hablar sin faltar, pero sin reblar, sin doblegarse.

Donde resido, en Barbastro, la Iglesia lleva ganados varios pleitos por los bienes de las parroquias aragonesas que salieron y han de volver aquí. Y no vuelven. Lo que se va, voluntariamente o no, ya no vuelve. Y no pasa nada. Leí hace unos días que hasta el Museo Británico va a devolver a Grecia su tesoro en piedra, que exhibieron durante tanto tiempo como un trofeo. Y aquí nuestros amados vecinos siguen agarrando lo poco que nos queda, como el niño que no abre la mano porque tiene un caramelo y no lo quiere dar ni compartir.

No sé bien qué es ser nacionalista. Igual eso significa que no lo soy. Tampoco sé si lo saben muchos de los que presumen de serlo porque han oído el discurso de que vivirán mejor ellos solos y se lo han creído. Lo que sé es que nada vale la pena si hay que romper con quienes hemos estado tanto tiempo juntos. Nada, ni siquiera los bienes, aunque se “me” enfade el Obispo de Barbastro y todos los parroquianos.

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Soy Doctora en Derecho, Abogada en ejercicio y profesora de Derecho Constitucional en la UNED de Barbastro. Hace poco leí unos pensamientos hermosos sobre la necesidad de escribir, que me impresionaron, acaso, porque me veía reflejada en ellos. Escribir ha sido para mí algo necesario, desde siempre, algo que he hecho siempre aunque me dedicara a otro oficio o tuviera otras ocupaciones. Mejor o peor, con más dedicación o menos, en los mejores momentos de mi vida y en los peores, siempre he escrito. Creo en el valor de la palabra escrita, en su fuerza y en su belleza, hasta el punto de que me altero cuando alguien la maltrata o la utiliza sin tino o sin delicadeza. Y la palabra es, también, un arma valiosa y dura, como dijo el poeta, por eso y porque no puedo olvidar que soy, como todos, un animal político, necesito también usarla para bramar contra el orden establecido que nos aplasta y nos oprime de muchos modos y contra el que nada más tenemos los ciudadanos corrientes. De lo que he escrito, algo ha sido publicado. En poesía: en la colección Voces Nuevas, VIII selección de poetisas, Editorial Torremozas, Madrid 1991; en la obra “Trayecto Contiguo (última poesía)”, Editorial Betania, colección Antologías 1993; inédito “Donde crecen las amapolas”. Y tengo pendientes de publicar, ya en prensa, una colección de cuentos para niños titulada “Cuentos para soñar” He sido y soy colaboradora en prensa: artículos de opinión y sección de Crítica Literaria en “Franja Digital” y colaboradora habitual de la sección “Al levantar la vista” y Extraordinarios del Semanario “El Cruzado Aragonés”. Y ya, por mi profesión, he publicado en Ensayo: “Reflexiones en torno a la previsión Constitucional de los Estados Excepcionales” en la Revista “Annales” de la UNED, Barbastro, tomo V 1988; mi tesis doctoral:“ La tutela del Rey menor en la Constitución de 1978” en la colección Aula Abierta, UNED Ediciones, Madrid 2000; “La cuestión de la incompatibilidad del tutor del Rey menor con cualquier otro ´cargo o representación política´ “ en Anuario de la UNED, Barbastro 1995-2000; “ La ruptura de la pareja de hecho: aspectos procesales”, en Actas de los Vigésimos encuentros del Foro de Derecho Aragonés 2012, Edición el Justicia de Aragón, Zaragoza 2012; en prensa “Secreto de las comunicaciones y correo electrónico”.

1 Comentario

  1. En la Diada…
    Nací en Barcelona hace 51 años, hijo de andaluces que inmigraron aquí en busca de un futuro mejor igual que otros muchos venidos de todas partes del Mundo, ya sean gallegos, maños, chinos, sudamericanos, africanos, ingleses, alemanes… conozco personas de todas partes que están arraigadas aquí.
    En mi opinión, el problema que se está planteando no es tanto una ruptura con los demás pueblos de España, sino una ruptura del Sistema, -En el fondo de todo esto está la Monarquía Parlamentaria y el sistema de gestión de los diversos territorios. Y aquí hay muchísima tela a hablar, como ejemplo, el desigual reparto de los recursos. Mientras en Extremadura (y otros lugares) los recursos por habitante superan a los de Catalunya de manera que mientras yo he tenido que pagar TODOS los libros de mis hijos, o las revisiones de boca, o tengo que pagar la matrícula más cara de toda España en la Universidad para mis hijos, otras Comunidades disponían de recursos para que a sus ciudadanos les saliera totalmente gratis o una matrícula universitaria un 80% más barata que la mía. Y dudo que la enseñanza sea peor. Y para colmo, tenemos un intrusismo desde el Gobierno Central en el sistema de educación catalán que FUNCIONA perfectamente. Mis hijos hablan catalán a la perfección y castellano a la perfección, DOS IDIOMAS, mientras que en otras zonas, solo hablan uno. Y lo del inglés, creo que es similar en toda España. Con dos idiomas escritos y hablados, la persona tiene más facilidad para aprender un tercero, cuarto y quinto que quien solo utiliza uno porque sólo aprendió uno. Y como padre no quiero que se modifique un Sistema de Exito que está aplicándose desde hace 30 años porque en el Gobierno Central hay un color azul fascista con mayoría.
    Culpo de este problema a la Derecha Nacionalista Española y a la Derecha Nacionalista Catalana, que tan bien han sabido ponerse de acuerdo unos para sacrificar sus pocos votantes catalanes y otros para aplicar la misma política de recortes pero señalando como culpables a los del Gobierno Central.
    Si a esto le sumamos la Sentencia del TC invalidando el Estatut de Catalunya que fué votado y aprobado en Referéndum por todos los catalanes, tenemos aquí un conflicto de IDENTIDAD debido a que los Nacionalistas Españoles (franquistas) atacan sin piedad a todo lo que huela a catalán, inclusive pretendiendo cambiar un modelo de enseñanza que funciona a la perfección y mejor que la mayoría de modelos del resto de Comunidades.
    Aquí he conocido mucha gente sufridora de la represión del Régimen anterior y tenemos coincidencias con las represiones en el País Vasco donde otros más acertadamente o más desacertadamente optaron por combatir con armas el atropello, no hace falta seguir comentando un tema que todos conocemos.
    Hoy en día, hay una mayoría substancial de ciudadanos en Catalunya que no tenemos miedo a restaurar aquello que fue suprimido ilegalmente por el Dictador con su Alzamiento, la República Española, y consecuentemente, la República Catalana. Somos conscientes del bloqueo que los Nacionalistas Españoles están haciendo por activa y por pasiva en todos los frentes que pueden actuar para impedir un debate sano que es necesario realizar: La revisión de la Constitución, la revisión del Régimen heredado del Franquismo, el cuestionarse la Corona y su sistema no democrático. Alguien se ha planteado si es normal que con mis impuestos esté financiando a los concejales, a los diputados de Catalunya, a los diputados de Europa, a los Diputados del Congreso y a los del Senado? Aquì sobra mucha gente que está chupando y no hay tantos recursos para ello, es mucho mejor que tengamos escuelas dignas y hospitales y atención sanitaria en mejores condiciones. De lo que se trata es de vivir todos lo mejor posible, y no unos pocos.
    En Catalunya se están formando mayorías sociales de clases obreras que para los próximos años podrían darle la vuelta al escenario político nuestro, pero no hay similitudes en el resto de regiones salvo el País Vasco, y precísamente ellos piensan que Catalunya es el camino a seguir.
    Resumiendo, soy de la opinión que esto no es una lucha de Catalanes contra el resto de Españoles, sino una lucha de clases donde los obreros queremos tomar mejor control de la situación, y si para ello hay que cambiar el Sistema, ADELANTE! Hace 40 años en Catalunya se inició una revolución que culminó con la restauración de la Generalitat de Catalunya. Años más tarde estos cambios repercutieron en el resto de las Españas. Hoy en día se está gestando otra revolución que ansío que afecte y se extienda del mismo modo.
    El pueblo Catalán siemrpe ha sido solidario y lo continuará siendo, pero a su vez, aquí hay una manera de hacer y de ser diferente a la de otras zonas, esa es la diversidad y la riqueza española.

    Y sobre los temas históricos de la iglesia, poco quiero decir, lo propio es que esas reliquias acaben cerca de su lugar de orígen.

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