El ataque a Siria confirma que el imperialismo tiene matices, el trumpismorepresenta el rostro cruel, en México lo padecemos con especial rigor, la propaganda racista tiene consecuencias demoledoras.

La agenda de Trump está hecha para su campaña, los cuestionamientos acerca del supuesto apoyo ruso a su candidatura se debilitan con su orden de ataque a Siria, sus escándalos de corrupción se trivializan, pero ¿a qué costo se hace convincente su discurso?¿Cuántas vidas se ofrendan en aras de cumplir la expectativa supremacista norteamericana?

Es para él ganar ganar, es dinero y legitimación, la industria del crimen se alimenta de intervenciones militares y las campañas con el dinero de esa industria, él juró odio a los pueblos y está cumpliendo, el trumpismoalienta el desprecio por los oprimidos y por la naturaleza.

El mundo está en riesgo, la humanidad corre inmensos peligros, urge que el pueblo estadounidense se decida a tomar parte de la política y le niegue el segundo mandato, es una condena a los pueblos del mundo la posibilidad de otros cuatro años más detrumpismo.

Jugar con la paz del mundo necesariamente tiene consecuencias, lamentablemente son los pueblos los que las sufren, tanto los pueblos del agresor como sus víctimas son los que pagan el costo, por lo pronto este año el recorte a políticas democráticas representó por los menos los 80.000 millones de dólares que habrán de irse al ejército para sostener su política de ataque y lo inaceptable miles de vidas inocentes.

El cuento de las armas químicas es la clásica invención de amenazas, Bashar Al Assad es lo que era el Talibán o el Sadam Husseim de los Bush, el poder corrupto experimenta el poder absoluto gracias a la industria armamentística y se funda en el miedo.

Atentar contra la paz mundial a fin de ganar legitimidad ante el pueblo es criminal, la violación a la Carta de la Naciones Unidas es flagrante, además de ser una agresión es la confirmación de que el terrorismo en Siria es auspiciado por los intereses imperiales, es la violación al más elemental principio de medidas colectivas para combatir la amenaza a la paz.

El trumpismoes la personificación de la degradación de la humanidad y esa está tomando las decisiones unilateralmente en el país más poderoso del mundo, más que cifrar las esperanzas de la humanidad en la reacción rusa o china, el despertar del pueblo norteamericano es lo que puede acabar con Donal Trump.

Es mercenario, es misógino, es racista, es xenófobo, es mentiroso, es corrupto y tiene a su propio pueblo sometido porque los supremacistas son una minoría excitada por el delirio de este fascista, la mejor decisión que podría tomar el pueblo norteamericano es llevarlo a juicio y harán un favor a la humanidad.

Otro mundo es posible y sólo lo será en la medida que los pueblos rechacen a este tipo de gobernantes que prefieren proteger las riquezas de los poderosos frente a la dignidad de los pueblos.

Donald Trump debería ser llevado a juicio por todas las acusaciones acerca de su carrera corrupta, sin embargo, el despertar del pueblo estadounidense servirá si al menos le niega en las urnas un nuevo mandato.

 

 

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