Forman parte de la Asociación Velaluz. Son ocho mujeres que han decidido dar el paso de frente para gritarle a una sociedad dormida que nos están masacrando mientras nadie hace nada. Gloria, Martina, Patricia, Marian, Susana, Sara, Sonia y Celia se plantaron el pasado 9 de febrero en la Puerta del Sol e iniciaron una huelga de hambre. Llevan desde entonces acampando en el centro de Madrid, bajo la lluvia, ateridas de frío. Esta madrugada hemos hablado con Gloria, la presidenta de la asociación. Este martes por la tarde, en la Puerta del Sol, se celebrará un acto de apoyo a su lucha.

 

¿Cómo habéis tomado la decisión de hacer una huelga de hambre indefinida?

En el mes de noviembre, cuando el Pacto de Estado se pospuso esperábamos que se produjera un rechazo social abrumador. Pero no pasó nada. Nadie dijo nada. Nadie hizo nada. Como si lo que está pasando pudiera esperar. Fue en ese momento cuando nos preparamos para lo que hoy estamos haciendo. Hay que decirle a la sociedad que tenemos que alzar la voz para que esto se termine de una vez por todas.

 

¿Qué le pasa a nuestra sociedad para haber llegado a este punto?

La gente ha situado su zona de confort en la violencia. Nos falta inteligencia emocional: nos da rabia sentir, es mucho más fácil banalizar y no profundizar. No hay cariño entre nuestros referentes. Y nuestros políticos son unos auténticos irresponsables: agresividad continua, ataques, insultos. Eso no es dialogar desde la tranquilidad, que es lo que deberían hacer.

 

¿Y nosotros, a nivel individual, como ciudadanos?

Hemos fomentado el miedo, el egoísmo, el terror, y cada vez somos más individuales. El miedo a perder el trabajo, la vulneración de derechos, sentirte desprotegido te lleva a pegarte hasta por una barra de pan.

“Nuestros políticos son unos auténticos irresponsables con la violencia de género”

¿Está preparada la sociedad para hacer frente a los malos tratos?

Si tú ahora mismo te metes en una pelea, te ves metido en un follón: proceso judicial interminable, amenazas del agresor. El sistema no invita a que haya terceras personas que se impliquen.

 

¿Y desde el Congreso, qué actitud hacia la violencia machista estáis percibiendo? Porque en sus discursos continuamente hacen referencia a ello…

No sé cuándo va a entrar en razón el Congreso. Debe de haber una máquina allí que los deshumaniza.

 

Y si tuviéramos una mujer presidenta, ¿esto ayudaría en algo para avanzar en la toma de decisiones?

Depende de qué mujer. Porque desde luego que las que hay ahora mismo están silenciándonos, invisibilizándonos. Son parte de la inacción que nosotras estamos denunciando aquí.

 

Quizás es que ya en el propio ámbito de la política haya que comenzar a hacer un trabajo que aún está pendiente.

Efectivamente. No hay un solo partido político que tenga protocolos contra la violencia machista en su seno. Ni siquiera los movimientos sociales han sido ajenos a la lacra de la violencia: en el propio 15M se sufrieron muchas escenas lamentables. Si desde su propio día a día no hacen nada por modificar conductas, ¿cómo van a hacerlo cuando lleguen al Parlamento?

“Vamos a seguir aquí hasta que nos escuchen y seamos una multitud en esta plaza”

 

La Ley Integral contra la violencia de género, ¿no funciona, entonces?

Es evidente que no, porque nos están asesinado prácticamente todos los días. Se ha creado una pantomima: una ley integral que pintaba muy bien, pero que no se dotó para poder desarrollarla. Ninguno de los grupos políticos pudo hacer un informe de impacto de la ley según iban pasando los años. Todos los gobiernos han sido incapaces en esta materia.

 

Y ¿qué proponéis hacer?

Entendemos que es fundamental que el Gobierno impulse un gabinete de crisis para que la violencia machista sea considerada como una cuestión de Estado. Desde la Asociación hemos elaborado doce puntos muy claros que pedimos al Gobierno que sean desarrollados.

 

¿Pero no hay otra manera de conseguir que os escuchen que no sea pasando por una huelga de hambre?

Parece ser que no. Que no quieren escucharnos. De hecho, estamos aquí y ningún miembro del Gobierno, ningún representante político ha venido a hablar con nosotras. Absolutamente nadie. Y es algo que no consigo llegar a comprender. Están totalmente deshumanizados. No es la primera vez que lo hacemos. Ya van cuatro. Y hasta ahora, al final, hemos conseguido que nos escuchasen y nos tuvieran en cuenta.

 

¿Y cómo está reaccionando la gente a vuestra acción?

Se está volcando todo el mundo con nosotras. Desde los establecimientos que hay aquí en la plaza, que nos echan una mano con cualquier cosa que pueden, el vecindario, gente anónima que anoche a las cuatro de la mañana acudió para traernos una tienda de campaña que nos permitiera protegernos del frío y de la lluvia… Y de manera especial, la policía. Se están portando especialmente bien con nosotras. Vienen a vernos continuamente, a preguntar si necesitamos algo. Están mostrando una humanidad y una sensibilidad que nos parece digna de ser reconocida. Además, todos han firmado nuestra petición.

 

Háblame de esos doce puntos que proponéis.

No son cosas incomprensibles. Son peticiones que a cualquier persona que empatice mínimamente con una víctima, llegará incluso a sorprenderse de que todavía no se tengan en cuenta. Por ejemplo, pedimos un reconocimiento del Estado a las víctimas de violencia machista que las respalde, las ayude y las equipare a las víctimas del terrorismo. Que se considere víctimas de la violencia machista a aquellas personas que convivan con la mujer maltratada.

“No hay un solo partido político que tenga protocolos contra la violencia machista en su seno”

 

Es chocante que los hijos no sean tenidos en cuenta por el sistema prácticamente de ninguna manera…

Por eso pedimos que se les considere víctimas y que haya un mayor cuidado en los procedimientos para que sufran lo menos posible. Por ejemplo, estamos pidiendo que se graben en video sus declaraciones cuando testifican, para no tenerles que hacer repetir mil veces el dolor de sus terribles vivencias. ¿No es nada difícil de entender, verdad? Pues es algo que no se les pasa por la cabeza a quienes tienen que tomar medidas al respecto.

Si invirtiesen más en la formación del personal que se dedica a llevar los casos de violencia de género, seguramente habría mucho dolor que le estaríamos ahorrando a las víctimas. Porque se están cometiendo muchos errores que, con un poco de atención y poniendo las medidas necesarias –que no son nada difíciles de desarrollar- todo funcionaría bastante mejor.

 

La víctima sufre, por tanto, un proceso en el que la burocracia supone un dolor añadido. ¿Qué medidas deberían abordarse de manera más inmediata?

Desde el primer momento en que una mujer tiene que acudir a una comisaría a denunciar malos tratos, todo se convierte en un largo camino normalmente frío, en soledad y es precisamente en el primer momento cuando la mujer necesita un apoyo máximo por las instituciones. Debería haber muchísimas más ayudas y, sobre todo, un cambio de enfoque totalmente diferente. El sistema las humilla, las maltrata y continua haciéndoles daño.

 

¿Un cambio de enfoque en la protección a las víctimas?

Sí, porque esta sociedad aparta a la víctima del maltratador; es ella quien tiene que salir de casa corriendo y cobijarse en otra vivienda, en pisos protegidos, cambiar de vida radicalmente, vivir con el miedo en el cuerpo. Es la mujer la que, además de sufrir malos tratos, suele perder su trabajo por todos los cambios que pueden llegar a producirse en su vida si llega a denunciar los malos tratos. Las mujeres están siendo víctimas una y otra vez y lo más increíble es que nadie está haciendo nada. El sistema tiene miedo a los maltratadores, y nosotras queremos políticos valientes.

“La ley integral pintaba muy bien, pero no se la dotó para poder desarrollarla”

 

Han hablado mucho sobre el compromiso de un gran pacto de Estado sobre la violencia de género. ¿Qué os parece todo esto?

No queremos un pacto de Estado ya. Queremos un gabinete que empiece a legislar desde antes de ayer. No vale una semana, ni un día ni nada. No valen los minutos de silencio. Con eso no se consigue nada. Medidas concretas y efectivas. Nosotras sabemos bien de lo que estamos hablando…

 

¿Y nadie ha escuchado vuestras propuestas?

De los grupos políticos, no. El año pasado estuvimos trabajando mano a mano con el PSOE, con quien elaboramos 20 puntos para introducirlos en el programa electoral. Pero todo quedó al final en agua de borrajas. Estamos aquí esperando a que vengan a escucharnos, ya que hemos llamado a sus puertas y no nos han hecho caso.

 

 

Pero sin embargo sí estáis recibiendo muchísimo apoyo por colectivos como el de mujeres artistas

Efectivamente, mujeres como Cristina del Valle han estado aquí con nosotras todos los días. Dándonos energía, calor, y sobre todo mucho cariño. Vino Estela María a cantarnos unas coplas… y es que nuestra lucha es una lucha que grita vida. No consigo comprender cómo esta plaza no está llena de gente, hombres y mujeres, pidiendo lo mismo que nosotras.

 

¿Qué le decimos a quien ahora te lea y esté preparando la mochila y el saco de dormir?

Se ha querido sumar gente. Pero es necesario que avisemos: para venir a una huelga de hambre hay que prepararse. Y por eso hay que hacer las cosas bien: luchamos por mujeres vivas y nosotras también queremos estar fuertes. Lo primero que hay que hacer es una revisión médica. Una analítica. Y aquí nos van a revisar en todo momento. Si se encuentran mal, se valora parar. En todo momento hay que cuidarse.

 

Sois ocho, pero en realidad…

En realidad, bajo nosotras hay miles enterradas. No somos pocas. Y además estamos pidiendo justicia y dignidad para todas las personas que sufren la violencia machista. Para las mujeres maltratadas pero también para sus hijos. ¿Esto es mucho pedir? Pues vamos a seguir aquí hasta que nos escuchen y seamos una multitud en esta plaza. Hombres y mujeres pidiendo con fuerza soluciones inmediatas a esta lacra.

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