El Rey reina, pero no gobierna. Pero reina. Y en situaciones de ‘impasse’ institucional, su papel moderador resulta clave.

Tras el ‘superNO’ a Sánchez, la pelota está en su tejado. Tiene que decidir si marear la perdiz buscando un consenso posible o simplemente esperar.

En la situación actual, volver a encargar gobierno a Sánchez es pedirle al pato cojo ganar los 100 metros lisos. El gallego tampoco suma. El único que tiene posibilidades de ahormar una mayoría suficiente sería Albert Rivera.

Pero que el Rey encargue formar gobierno al tercero con apenas 40 diputados resulta cuanto menos poco estético. ¿Y si no hay otra alternativa?

Las presiones para que Rajoy haga un ‘Artur Mas’ y se eche a un lado se incrementan. Feijóo espera su momento. Soraya, también.

Mientras tanto, esperar y ver. Si nada se mueve –tampoco el Rey- nos iríamos a la segunda vuelta. Iglesias, encantado. Garzón ya está dispuesto a sumar fuerzas. Juntos superarían al PSOE. Sánchez RIP.

“Tampoco pasa nada si se repiten las elecciones” dijo ayer el presidente de la patronal CEOE, Juan Rosell. ¿Indicador adelantado”

Felipe VI tiene ante sí su gran reto: resolver una encrucijada que jamás había vivido la joven democracia española.

Y debe afrontar el reto con los lastres del pasado. Su hermana, la infanta Cristina responsabilizó en el juicio a la Casa Real. “Todo lo consultaba con García Revenga”. ¿Se está cobrando la factura –con IVA- de que su hermano le exigiera renunciar a los derechos dinásticos?

La realidad es que el Rey ha establecido un cortafuegos con la infanta… y con su padre. Su primera decisión fue prohibir trabajar a los miembros de la Familia Real. Una incompatibilidad que debió establecerse en la Transición.

Si el 23F sirvió para afianzar el juancarlismo, estos días serán claves para el felipismo. Quien hace pocas fechas suspiraba por una Ley del Príncipe de Asturias tiene ahora su ocasión para desplegar su talento ajedrecista.

Lo dicho: el rey no gobierna. Pero reina. Y eso con un gobierno en funciones es mucho. Con permiso de la infanta.

 

El anzuelo del pescador

  • La ‘muerte’ de Sánchez es también la muerte de Carmena y el ‘Kichi’. Lo saben, están nerviosos y lo escenifican. Poco dura la alegría… Los activistas tendrán que trabajar en mercado. Durísimo.
  • A Colau le crecen los enanos. Una cosa es predicar y otra dar trigo. La huelga de Metro, la supresión de la cobertura sanitaria de sus funcionarios, la desafección de los paquistaníes y el enfrentamiento con los antideshaucios… Peor no se puede.
  • Otegui no es un hombre de paz -como sostuvo Zapatero- ni un “preso político” como afirma Pablemos. El ‘gordo’ –su nick etarra- participó en tres secuestros y estaba encarcelado por colaboración con banda armada.

 

 

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