Nada, ninguna iniciativa, ninguna propuesta, absolutamente nada. El Parlamento de Andalucía, presidido por el socialista Juan Pablo Durán, mantiene absoluto silencio e impasibilidad contra los continuos insultos y actitudes machistas de muchos y muchas parlamentarios y parlamentarias de las bancadas adversarias de Podemos –sobre todo por parte de PSOE y PP– vertidas contra las diputadas autonómicas de la formación morada. Esta inacción se mantiene, después de un año y medio transcurrido ya de la X Legislatura, precisamente cuando el propio presidente de la Cámara andaluza envió un tuit de apoyo a Teresa Rodríguez por la agresión machista protagonizada por el empresario y ya ex vocal de la Cámara de Comercio de Sevilla Manuel Muñoz Medina durante un acto oficial en esta institución, al que asistió la propia presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz.

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En su mensaje de apoyo, Durán aboga por la “tolerancia cero con los comportamientos machistas”. Un ejemplo que no cunde en la propia casa que preside, el Parlamento de Andalucía, que hasta ahora no ha hecho absolutamente nada por frenar en seco los comentarios machistas de muchos de sus diputados y diputadas durante las intervenciones de las representantes de Podemos.

El mismo día que Teresa Rodríguez hizo pública la agresión machista sufrida, precisamente el día de Nochebuena, las muestras de solidaridad se sucedieron con mayor o menor celeridad por parte de los representantes políticos, pero el único tuit que el Parlamento de Andalucía subió a la red se limitaba a desear una Feliz Navidad. Ninguna muestra de apoyo a una de las representantes del pueblo andaluz. Un mutismo absoluto que se mantiene a día de hoy en una institución que sigue viviendo agresiones machistas de tipo verbal de forma continuada desde que Podemos accediera a la Cámara en 2015.

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer el pasado 8 de marzo, la coordinadora y portavoz de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, y otras dos diputadas autonómicas de su partido firmaron un artículo titulado “Cállense y tranquilícense, histéricas” (publicado en El Huffington Post) en el que denunciaban el “acoso político” al que se venían sometiendo sus compañeras en la Cámara andaluza desde el mismo día de su constitución en la presente legislatura en mayo de 2015.

Teresa Rodríguez como portavoz, Esperanza Gómez como coordinadora, y Carmen Lizárraga como presidenta, son las tres mujeres que conforman la dirección del Grupo Parlamentario de Podemos Andalucía. Han sido víctimas desde hace año y medio de insultos machistas y otras expresiones de acoso político que denunciaban a través de este artículo para sumarse “a la lucha y la reivindicación por la igualdad que desde hace siglos llevamos haciendo las mujeres”. El “acoso político” que vienen sufriendo junto con otras compañeras diputadas se sigue produciendo a día de hoy “en unas instituciones que deberían ser las encargadas de acabar con el machismo”, subrayan las representantes de Podemos.

“Esto no es nada, prepárate”, amenazó una diputada del PP a la portavoz andaluza de Podemos

Rodríguez tuvo una primera intervención parlamentaria que aún recuerda para bochorno de la lucha contra el machismo que debe propugnar una institución de la categoría del Parlamento de Andalucía. “Esto es peor que el instituto”, recriminó a la Cámara en general la portavoz de Podemos desde el estrado tras escuchar alusiones como “no tienes ni puta idea” –desde la bancada del PP– o un impresentable “cállate bonita” que le gritaron desde los sillones del PSOE. Incluso una diputada popular le recriminó que se quejara por estos insultos. “Esto no es nada, prepárate”, le amenazó. Fue precisamente ese mismo día cuando Teresa Rodríguez aprendió cómo debía afrontar desde entonces estas amenazas consentidas por todos. “Aprendí mi primera lección: tienes que mirarles siempre a los ojos, porque el maltratador, el piropeador y el baboso se achantan cuando se les mira de frente”, escribe la coordinadora de Podemos Andalucía.

El último capítulo sufrido se produjo en la Cámara de Comercio de Sevilla el pasado 20 de diciembre durante un acto cultural. Durante la agresión machista protagonizada por el empresario sevillano, Rodríguez contempló con absoluta perplejidad cómo incluso el presidente de la Cámara de Comercio sevillana, Francisco Herrero, rió la agresión y le dijo a la diputada de Podemos: “Éste es capaz de venderte un mueble”, con las risas cómplices de su propia secretaria y de otro acompañante, testigos todos de la agresión y silenciada hasta que Rodríguez decidió denunciarla en los juzgados. Sólo cuando la diputada de Podemos dirigió una queja formal a la Cámara de Comercio el mismo día de la agresión, el presidente se disculpó. Y este sólo cesó al vocal de la institución protagonista de los hechos un día después de haber trascendido a los medios de comunicación.

El artículo firmado también de forma conjunta por las compañeras de la portavoz de Podemos cuenta otras dos anécdotas ilustrativas de este machismo larvado que se vive día a día en la Cámara autonómica. Esperanza Gómez Corona recuerda que una vez el presidente del parlamento la interrumpió con un “tranquilícese, señoría” cuando estaba protagonizando un bronco debate con PSOE y Ciudadanos.

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El presidente del parlamento nunca le pide a Mario Jiménez que se tranquilice, a algunas diputadas sí.

Ese tono patriarcal le llamó la atención a Gómez, pero aún quedó más anonadada porque el más alterado del debate no era precisamente ella sino el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Mario Jiménez, al que el presidente de la Cámara nunca le instó a que se tranquilizara. Y dirigiéndose al propio Durán escribe la diputada de Podemos: “Yo también soy enérgica en la defensa de mis ideales y no necesito tranquilizarme. Tampoco mis compañeras, ya sean de mi formación política o de otro grupo. Porque cada vez que me interrumpen pidiendo que me tranquilice, nos insultan a todas. Como dije ese día, estoy tranquila, señor presidente”.

La también diputada de Podemos Carmen Lizárraga viajó directamente al siglo XIX durante el debate de presupuestos. El portavoz de Hacienda del grupo socialista, Jesús María Ruiz, se dirigió a ella en estos términos: “Todos sabemos que para la histeria hay remedio, la medicina encuentra un remedio fácil para la histeria”. “No daba crédito”, reconoce la afectada.

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El diputado socialista Jesús María Ruiz aún cree en la histeria femenina como enfermedad.

Ya el propio Sigmund Freud dejó de catalogarla como enfermedad a principios del pasado siglo, pero en el XIX la histeria femenina era supuestamente una enfermedad que se trataba con un “masaje pélvico” hasta alcanzar el orgasmo. No contento con el comentario claramente machista protagonizado por el diputado socialista, redundó en él a continuación: “Ya queda poco, y las farmacias siguen abiertas, señorías. Todo tiene remedio, tranquilícense”. La diputada de Podemos denuncia que identificó con absoluta claridad “el tono machista, que solo se puede dirigir a una mujer”.

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4 Comentarios

  1. Lo primero es preguntarse si estos elementos son socialistas.¿Creeis que son socialistas?pues ya està todo dicho.

  2. Cuánta miseria mental existe en esta casposa Andalucía nuestra, representada por las derechas de siempre y las que se camuflan bajo el indecente disfraz del “psocialismo”…

  3. No me extraña salvo la nueva sabia que ha entrado en esa caverna con los diputados y diputadas de Podemos, el resto que carecen de la mas minima verguenza y etica y ahi estan las dietas que birlan en periodo de vacaciones , las ayudas por vivienda pero viven en Sevilla y para que vamos a seguir, estan en un proceso terminal de fosilizacion cerebral. Ademas que es eso de ¿legisllar? en una de las comunidades mas pobres de EUROPA y llevarselo calentito tambien en dietas. Lo que es, es una golfada4

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