Nos llevan con mucha inteligencia y mala voluntad al pánico, a hacernos creer que no puede ser lo que se reivindica porque pondría en quiebra el sistema. Pero en realidad, si tuviéramos una Izquierda con ideas, el miedo deberían tenerlo ellos.

No se debe reclamar una subida de las pensiones acorde a la de los precios, el debate verdadero es si las pensiones que recibimos son dignas y permiten vivir con la holgura y la felicidad que merece una persona después de una existencia entregada a producir beneficios para otros. Porque, querida Izquierda, Derecha venerable, la cuestión es volver a lo básico: ¿tiene cada ciudadano o ciudadana por el hecho de serlo una igualdad real de oportunidades? La herencia (en realidad correa de transmisión de los valores sacrosantos del conservadurismo) hace que no todo el mundo arranque de las mismas condiciones y no vamos a ponerla en duda, hágase la propiedad privada; pero tampoco podemos olvidar que nuestra sociedad capitalista y pseudoliberal tiene en su Constitución el reconocimiento de esta oposición de fuerzas legitimando derechos compensatorios como la Huelga, la Educación, la Salud, la Vivienda, la Libertad de Expresión, el derecho al voto…

Sí, Izquierda mía, tus pretensiones no son ilegítimas o descabelladas sino constitucionales, porque la finalidad de vivir en conjunto es vivir bien y felices, lo decían tanto un ateo tal Aristóteles como un santo crisóstomo como Tomás de Aquino. Aquí el debate no es de dónde recortamos para devolver poder adquisitivo a los pensionistas o asegurar la sostenibilidad de las mismas, sino quién paga la diferencia para que no sean (como ya ocurre) una ayuda de beneficencia. Hay riqueza, el escándalo es su reparto y cómo se está articulando el Estado progresivamente de manera injusta para consolidar este expolio. Y la gente está saliendo a la calle porque ve y dice lo que la política ni dice ni ve.

La izquierda debe denunciar esto y debería dar miedo económico, las carteras de valores deberían temblar con la posibilidad de que ganaran unas elecciones. Les da igual, empero, porque no hay izquierda: ¿qué fue de Podemos? No olvidemos que sueldos mayores o pensiones mayores generan más consumo y movimiento económico no especulativo, más reparto directo de los beneficios y más economía real, inversión real; disminuir el consumo conlleva economía financiera, diseño de productos especulativos y otra gran estafa como la que estamos persiguiendo otra vez ineluctablemente.

Estamos tolerando, con el shock de que lo contrario es el caos, otro caos mayor en el que sólo una élite disfrutará de derechos pragmáticos, eficaces, mientras los demás regolfamos a una especie de Edad Media renovada donde perteneceríamos a la gleba (virtual) correspondiente como siervos que, por naturaleza, asumimos nuestro papel de inferioridad y sometimiento, eso sí: supervisados por la Sacrosanta Hermandad del Gimnasio, las Redes Sociales y la Fe Popular expresada con Santos, Vírgenes y Banderas (el nacionalismo es un síntoma, no una idea).

No, no queremos el IPC; no, no queremos trabajar agradecidos; no… queremos dignidad y justicia, y que seáis ricos pero sin que olvidéis, al menos, que la generatriz de la riqueza es la capacidad de trabajar del ser humano y que, por tanto, es necesario respetar a quien tiene como único patrimonio su capacidad de esforzarse y producir beneficios; cómo se repartan éstos se llama: Política.

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Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor de instituto, de filosofía, hasta donde lo permita el gobierno actual. Director del Festival Internacional de Música Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008. Asesoría musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Colaboro semanalmente con la prensa escrita en Huelva Información. Junto a Javier Blasco, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes para Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ, junto al profesor Javier Blasco (2013) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016) He publicado cuentos en diversas revistas y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, y más recientemente en Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012). En el blog literario de este crítico se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en: quenosenada.blogspot.com.es

1 Comentario

  1. y además, las mujeres y hombres tampoco parten desde el mismo punto de partida, porque el sistema es un patriarcado capitalista, podría ser un patriarcado comunista pero no lo es, es un patriarcado capitalista donde algunos quieren convertirlo en patriarcado capitalista “neoliberal”, y otros además quieren añadir lo de “falangista”

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