Patricia Reyes es diputada del Grupo Ciudadanos y Secretaria 4ª del Congreso. Abogada de profesión, está especializada en la lucha contra la violencia de género. Ha sido defensora de que los profesionales de la justicia tengan un papel fundamental en la reforma de la Ley Integral y de que sean los ayuntamientos los que sean los primeros protagonistas en la lucha contra la violencia machista.

 


 

Las mujeres siguen siendo asesinadas y la percepción ciudadana es que el problema de la violencia machista va a peor, ¿qué está fallando?

Estoy de acuerdo en que es un problema que no se está resolviendo. Las cifras están ahí, sólo de mujeres asesinadas. Además hay muchas mujeres que son incapaces de contar lo que están sufriendo en su día a día y son muchas mujeres las que sufren la violencia de género en sus casas. Fallan muchas cosas. En primer lugar, falla que no se educa en igualdad. Hay un repunte de machismo entre los jóvenes y es algo que no estamos dándole la importancia que tiene. No sabemos qué va a ser en las generaciones futuras pero no se educa en igualdad. Yo tengo una hija de 11 años. Ellos dan por hecho que existe la igualdad cuando no es así porque las mujeres cobramos menos haciendo el mismo trabajo, somos las que nos ocupamos de los hijos en casa, somos las que nos vemos obligadas a conciliar. Para mí que siga existiendo violencia de género es un problema de igualdad porque es la consecuencia más grave de la falta de igualdad en la sociedad.

 

¿Falla también la Ley de Violencia de Género?

Falla también la Ley. En su momento la ley supuso un avance importante, con sus luces y sombras, pero todo está excesivamente judicializado. Cualquier ayuda, apoyo psicológico se supedita a la denuncia. No se tiene en cuenta que hay muchas mujeres que son incapaces, por la razón que sea, de denunciar. Nos estamos centrando demasiado en la parte judicial, siendo importantísimo que las mujeres denuncien y a que se imparta justicia, pero olvidamos la parte social, el apoyo social a las mujeres que no pueden denunciar. Y, por supuesto, fallan las políticas de igualdad. Se ha recortado en políticas de igualdad muchísimo. Cuando yo era pequeña estaban en auge los movimientos feministas y se incentivaba a que las mujeres estudiáramos una carrera o a ser independientes, por ejemplo. Ahora mismo eso no pasa porque los profesores ya dan por hecho que existe la igualdad y no educan en una manera activa, empezando por las escuelas infantiles.

 

¿Qué medicas concretas pondrá Ciudadanos en la Subcomisión del Pacto de Estado?

Nosotros lo primero que hicimos en esta Legislatura fue presentar una iniciativa encaminada a conseguir un Pacto de Estado para luchar contra la violencia de género. Creemos que no se debe hacer con esto bandera ideológica. Era muy importante meter en ese pacto una serie de medidas que ya incluimos en el pacto de gobierno con el PSOE y en el pacto de investidura con el PP. Es muy importante invertir en políticas de igualdad. Igualar permisos parentales para que no sean sólo las mujeres las que tenga que conciliar y también para darles la posibilidad a los padres de que disfruten de sus hijos. Son muy importantes los ayuntamientos porque son la administración más cercana y muchas mujeres acuden directamente a los ayuntamientos. Desde los ayuntamientos tienen que funcionar de manera efectiva los Observatorios de Violencia de Género que se suponen que están ahí.

hay juzgados que están funcionando al 40% de su capacidad mientras que hay otros que están funcionando al 150%

 

¿Y en todo lo referido a la Administración de Justicia?

La justicia no cuenta con medios. Se crearon los juzgados de violencia de género con la ley de 2004 pero nos encontramos con que hay juzgados que están funcionando al 40% de su capacidad mientras que hay otros que están funcionando al 150%. Es importante reorganizar todo ese sistema y dotar de medios a la justicia. Hay juzgados de instrucción que asumen todas las causas de violencia de género además de todas las causas penales y esos juzgados no tienen un equipo psicosocial por lo que estas mujeres no pueden ser atendidas. Yo me he encontrado con casos sangrantes, con casos en que la mujer se tenía que cruzar con su agresor en los pasillos del juzgado y los funcionarios las tenían que esconder para que esto no ocurriera. Hay que realizar un seguimiento específico de las órdenes de alejamiento y esto ahora no se puede hacer porque no hay medios. Esto tiene que ver también con la reforma integral de la justicia que queremos impulsar en Ciudadanos. Es muy importante el trabajo con jóvenes, visibilizar la violencia de género, hacer campañas de sensibilización. En el pacto de Estado es muy importante escuchar a las víctimas porque un 40% afirma que la Ley no funciona y, por eso, hay que escucharlas.

 

¿Hay que centrar mucho más la inversión pública en la formación de todos los actores implicados en la lucha contra la violencia de género?

Es fundamental reorganizar todo. Ahora mismo cuando una mujer acude a la policía o la guardia civil a poner la denuncia las fuerzas de seguridad tienen unos protocolos que han de revisarse. Nos encontramos con casos como el de mujeres que vuelven con su maltratador para cuidarles en caso de enfermedad y ahí son asesinadas. Son mujeres que pasan por circunstancias complicadas y necesitan apoyo psicológico para que digan lo que están sufriendo. Incluso pueden sufrir estrés postraumático que les haga olvidar cosas importantes que aportar en la primera declaración. Hemos propuesto revisar esos protocolos que tienen que estar en todas las Fuerzas de Seguridad del Estado y ser de obligado cumplimiento. Eso no supone mucho coste. Los juzgados específicos sí que tienen un equipo psicosocial pero es que hay juzgados de instrucción que no lo tienen. Los informes psicológicos pueden llegar a tardar más de 6 meses. Hay que dotar de profesionales en esta materia a los juzgados. Hay que invertir, reorganizar y racionalizar los recursos.

Hay que dotar de medios a los ayuntamientos para que funcionen como deberían funcionar en los servicios sociales y en el Observatorio de Violencia de Género.

Es cierto que la mayoría de los jueces tienen cierta formación específica, los abogados también, yo he sido abogada en el turno de oficio de violencia sobre la mujer y tuve que hacer un curso específico. Los cursos se deberían revisar y eso no supone mucho dinero. Los funcionarios muchas veces van rotando y se deberían hacer cursos de aunque sean de dos tardes, si es de mucho más tiempo sería mejor. Con un poco que se haga mejorarían mucho las cosas por una cuestión de racionalidad y de reorganizar lo que tenemos.

 

¿Cómo es posible que haya juzgados específicos de violencia de género que denieguen un 90% de las órdenes de protección?

Quizá haya que revisar por qué hay esa diferencia. Hay que hacer un seguimiento y esto es labor del CGPJ. Hay que hablar con todos los que están adscritos a esos juzgados y revisar lo que se está haciendo. Hay que ver si esos magistrados tienen formación específica. Hay que hacer un estudio en detalle y con unas conclusiones que nos lleven a cambiar las cosas.

 

Pero habría que incluirlo también en el pacto de Estado…

En el pacto de Estado se han incluido unas directrices en las que todos los partidos políticos hemos aportado cosas y en la subcomisión se va a llamar a gente de la sociedad civil, a magistrados, a gente que interviene en la lucha contra la violencia y en base a los informes se buscarán soluciones. La propia ley de violencia de género decía que había que emitir un informe sobre el impacto que había tenido la ley. Eso se hizo el primer año y no se volvió a hacer. Debió hacerse ese informe con carácter anual para hacer un seguimiento de la ley y ver en qué se estaba fallando.

 

¿Están siendo efectivas las campañas de concienciación? ¿Cómo enfocarlas para que lo sean?

Habría que hacer muchas más campañas y muchas específicas para los jóvenes. Estamos viendo que el machismo entre los jóvenes ha crecido y es muy preocupante porque supone un retroceso. No se hacen las suficientes campañas de sensibilización. La violencia de género está en todos los lados, en todas las edades, en todas las clases sociales. Quizá las campañas no se estén haciendo bien porque se deberían centrar en la igualdad. Hay que trabajar en la igualdad. Muchas mujeres no tienen los mismos medios que los hombres para poder subsistir. Las campañas deben servir, también, para educar en la igualdad. También se deberían revisar los medios de comunicación pero habría que plantearse qué tipo de sociedad estamos creando con algunos programas que se emiten por televisión.

Por agravar las penas no van a disminuir los casos de violencia de género

 

¿Habría que endurecer el mensaje como ocurrió con las campañas de accidentes de tráfico de los años 90?

Respecto a la dureza de las campañas se podrían hacer muchas cosas. Hay que ir probando dentro del margen de lo posible. Funcionó con los accidentes de tráfico y funcionó con el tabaco. Yo soy partidaria de que si una campaña, por muy dura que sea, es dura y funciona hay que hacerlo.

 

¿Habría que endurecer las penas para los maltratadores?

Creo que cualquier maltratador no agrede pensando en la pena. Esto es un problema que tiene mucho más fondo. Lo que hablaba de la educación y la sociedad. Por agravar las penas no van a disminuir los casos de violencia de género. Ahora mismo se ha diferenciado las penas que tienen los agresores por violencia de género del resto de casos. La función de nuestro sistema penitenciario es rehabilitar a los presos. La prisión permanente revisable al final se convierte en una cadena perpetua y Ciudadanos no acepta ese camino.

 

En la violencia machista también son víctimas los hijos…

Los menores son los que tienen que estar protegidos por el Estado porque no se pueden proteger a sí mismos ya que no tienen un mecanismo de defensa frente a las agresiones. La violencia de género la sufren las mujeres pero la sufren también los menores. Por eso tienen que estar protegidos de igual manera que la mujer. Hay que dar apoyo psicológico a toda la familia.

Los menores tienen que estar includos en la Ley de Violencia de Género para que haya medidas que los protejan en una situación de maltrato.

 

¿Y las custodias o la patria potestad?

Respecto a las custodias los juzgados tienen que tener en cuenta a la hora de concederlas si se trata de un proceso de violencia de género. Esto hay que mejorarlo. Habría que hacer otra ley, y estaba en el pacto con el PSOE, de violencia intrafamiliar donde haya una especial protección a la infancia.

 

Estamos hablando de un problema que va más allá de fronteras. Las cifras son escandalosas, ¿no habría que plantear a nivel de las instituciones supranacionales un frente global para luchar contra esta lacra, tal y como se hace con otros asuntos como, por ejemplo, y siendo problemas totalmente distintos, el terrorismo internacional?

Siempre se podría hacer mucho más pero sí que existen organismos como la ONU que desarrollan programas de lucha contra la violencia en muchos países del mundo. La trata también es violencia de género y sí que se lucha contra las redes. Respecto a la ablación también se está luchando. Por supuesto se podría hacer mucho más. En el marco de la UE habría que hablar y establecer políticas integrales de lucha contra la violencia contra la mujer. Y medios, por supuesto.

Hay que asegurar los medios para que las víctimas se sientan protegidas fuera de la vía judicial

 

Muchas mujeres no dieron el paso de denunciar porque no ven una salida. ¿Los protocolos vigentes no ofrecen la salida que ellas buscan?

Esto va en la línea de que todo está muy judicializado. Muchas mujeres no creen que son víctimas de maltrato como consecuencia del maltrato psicológico. Hay que ofrecer a las mujeres salidas que vayan más allá de la denuncia, «no te preocupes, aquí te vamos a dar apoyo psicológico hasta que te veas con fuerzas para denunciar». Si la mujer va a denunciar y se encuentra con que en el propio juzgado se tiene que cruzar con el maltratador, si no sabe si le van a dar la orden de alejamiento o tiene que volver a su casa con él. Es tremendo para ellas. Yo no denunciaría. Me asustaría. Hay que asegurar los medios para que las víctimas se sientan protegidas fuera de la vía judicial y luego explicarles que tienen esta opción a través del apoyo de todo tipo antes de llegar a la vía judicial. Muchas veces se las revictimiza por tener que pasar por muchos interrogatorios sin apoyo de un psicólogo lo que endurece aún más el proceso. Insisto, hay que garantizar una fase previa a la judicial para que se sientan apoyadas.

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2 Comentarios

  1. con un gobierno fascista es normal q suban determinados tipos de comportamientos. como cuando sube trump al poder o cuando se tira un dictador gobernando 40 años.. la iglesia y la derecha pues no son la gente mas igualitaria del mundo, ni se han caracterizado por su feminismo y bueno son quien nos gobiernan, entre otros.

    • y el país da la impresión q cada día es mas de la semana santa y del trio derechón ppsoe + ciudadanos y bueno quien sea del pp pues la iglesia la tiene muyy cerquita tb. y es q no se me ocurre institución con más poder y más machista a la vez. Creo q cuando vayamos a cualquier fiesta católica debiéramos pensarlo 2 veces, hoy en día hay miles de actividades

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