Este lunes se reanuda el juicio de las tarjetas black de Cajamadrid con la presentación de las conclusiones por parte del fiscal, acusadores y defensas. Es la fase final. Se calcula que, antes de las navidades, todas las partes habrán efectuado estas exposiciones y la causa quedará vista para sentencia.

Las fases más determinantes de un juicio oral son las que se refieren a las pruebas testificales y las periciales. Por supuesto, técnicamente, los interrogatorios a los acusados y las cuestiones previas gozan de su importancia, pero los jueces tienen en cuenta lo que les dicen los testigos y los peritos de la causa. Durante toda la primera quincena de noviembre se ha celebrado la fase pericial de la vista oral de las tarjetas black. Y lo que puede parecer un trámite ha tenido más importancia de la inicialmente prevista.

En resumen, acusaciones y defensas han dedicado estas sesiones a intentar demostrar la legalidad de las tarjetas black. Que no eran opacas. Que no requerían justificación. Y que su uso no se podía considerar como gastos de representación. Por supuesto, fiscal y abogados de la acusación se dedicaron a demostrar lo contrario.

Y así, los peritos que han desfilado han sido de todas las procedencias imaginables. Pero, por lo general, auditores. Incluso algún miembro de la auditoría interna de la entidad, que ha llegado a presentar extractos de la contabilidad con los cuales se intenta rebatir el testimonio del ex presidente de Cajamadrid, Jaime Terceiro de que las tarjetas black, tal y como se conocen, no existieron durante su mandato.

Otro de los extremos que han intentado demostrar los peritos aportados por las defensas es que las tarjetas black sólo se las puede considerar un producto de Cajamadrid y no de la entidad que la sucedió, Bankia. Si lo logran, habrán desmontado todo el juicio ya que Bankia está personada como acusación basándose en el perjuicio que para la entidad tuvieron estas tarjetas. En el supuesto de que su tesis triunfe, no sólo la vista oral sino toda la causa, incluidas diligencias previas, quedarían invalidadas y los 65 directivos acusados quedarían libres de todos los cargos.

A tenor de los resultados de las fases del juicio, ahora, acusadores y defensas deben decidir si elevan sus conclusiones iniciales a definitivas, y las razones para ello. Y, tras este trámite, – no se espera que cambien las posturas-, habrá que esperar la sentencia. Para 65 personas, el fallo puede tardar en producirse. Antes del verano a lo sumo.

Y a partir de ahí, ya se sabe: recursos al Supremo y, tal vez al Constitucional y si hace falta a Luxemburgo. Los acusados tienen dinero suficiente para dilatar este proceso durante años.

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1 Comentario

  1. la escenificiacion de un espectaculo que no representa na mas que el chocolate del loro y que lo unico que se pretende con él es que el pueblo desate su ira contra estos malhechores como si estuvieran en un partido de futbol gritandole al arbitro, mientras se esconde tras el telon el caso del mayor desfalco, la mayor estafa, el mayor atraco perpetrado a la ciudadania de ningun pais con el beneplacito de todos los poderes e instituciones del estado.
    tomad, aquí os entrego a estos que han hecho una cosa feisima pero que entotal representa 12 millones de euros para que desfogueis, mientras los mas de 40,000 millones que nos han costado sus latrocinios los podemos dar por perdidos y sin responsables, porque al banco españa se niegan a imputarlo; y cuando hayamos saneado el banco, se lo regalaremos a un amiguete pa continuar con las fechorias

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