Arranca el mes de diciembre y con él, comienza a terminar el año y por ende, el famoso segundo semestre, que llegó, estuvo y se está yendo sin que la mayoría de los ciudadanos hayan visto un cambio en su situación ni en la situación del país respecto al semestre anterior.

Es probable que, como argumenta el gobierno argentino, se estén sentando las bases para el ansiado, y siempre postergado, despegue del país, pero en el mientras tanto los argentinos necesitan respuestas concretas a sus problemas cotidianos.

Este año de gobierno, del que el próximo 10 de diciembre se cumple aniversario, estuvo acompañado de mucha paciencia ciudadana que, conocedora de la situación de la que se partía, supo esperar por las respuestas y no exigir todo de manera urgente, pero los tiempos han transcurrido y como las respuestas concretas no se acercan, la paciencia comienza a acabarse.

En declaraciones recientes el Presidente de la Nación evaluó su gestión con un 8, sin embargo esto no es lo que reflejan los estudios que miden el humor de la ciudadanía.

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Índice de Confianza en el gobierno

El informe mensual del Índice de Confianza en el Gobierno realizado por la Universidad Di Tella expone una suba del 40% en términos interanuales, es decir, en comparación con diciembre de 2015 que es la última medición correspondiente a la administración de Cristina Kirchner. Sin embargo el mismo informe exhibe un descenso del 4,4% de la imagen del gobierno con respecto al mes anterior, ubicándose en el punto más bajo de apoyo desde el inicio del Gobierno Macri. Es decir, hoy hay más gente que hace un año que tiene confianza en su gobierno… pero este número va cayendo…

Resulta evidente entonces que poco a poco la gente va perdiendo confianza en el gobierno sobre sus objetivos generales, puesto que el tópico de Interés en el beneficio general es el que refleja la mayor caída y el nivel más bajo de acompañamiento, o sea, la ciudadanía percibe que Macri no gobierna para todos sino para algunos, un gobierno de amigos, de socios. Y esta visión es más fuerte en el interior del país que en la Ciudad de Buenos Aires, entre los sectores más jóvenes que entre los mayores, entre los hombres que entre las mujeres y entre quienes tienen menor nivel de educación que entre los más escolarizados.

Debe entonces el gobierno trabajar sobre esta realidad. Ya no alcanzan los discursos de ocasión apelando a la alegría y a la esperanza, el globo de ilusión con el que llegó Macri en diciembre de 2015 comienza a perder aire… y el riesgo es que se hagan realidad las palabras de Don Durito de Lacandona quien manifestaba tiempo atrás que ‘El problema con la globalización en el neoliberalismo es que los globos se revientan’ .

Ver jército Zapatista de Liberación Nacional México, 6 de abril de 1996

Cierto es que el gobierno ha sabido escuchar y hacer modificaciones en muchas de las propuestas, algunas consensuadas parlamentariamente y otras impuestas judicialmente, pero no alcanza con la política de prueba y error, eso debe realizarse en la fase de elaboración, no una vez implementadas.

Pero a veces no alcanza con escuchar y corregir, es necesario no cometer errores innecesarios, puesto que eso también genera confianza en el gobierno, el discutir previamente las medidas e intentar concitar tras ellas un nivel de acompañamiento que garanticen su correcta implementación.

La mayoría de la ciudadanía evalúa el gobierno con un puntaje menor al que cree el Presidente, aprobado sí, pero no tan holgado como cree, dependerá de su accionar en los próximos meses si esa evaluación mejora o se va examen en marzo.

Descargar informe mensual del Índice de Confianza en el Gobierno

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