Maíllo es agasajado por Mañueco ante la mirada de Valdeón.

Las claves del futuro del PP de Castilla y León no pasan por ninguno de los dos precandidatos que optan a relevar a Juan Vicente Herrera en la presidencia regional del partido. Pasan por el número tres del PP nacional, Fernando Martínez Maíllo, ex presidente de la Diputación de Zamora y afín sin ambages ni medias tintas al aparato que representa el actual alcalde de Salamanca y uno de los dos precandidatos que optan al relevo, Alfonso Fernández Mañueco.

Maíllo, pese a sus claras preferencias, no duda del ‘fair play’ de ninguno de los dos candidatos. “Siempre es mejor que haya un solo candidato, por evitarse estas cuestiones, pero cuando no es así es mejor verlo con normalidad”, apunta el coordinador general del PP.

El otro aspirante a suceder a Herrera, Antonio Silván, alcalde de León, tiene relativas opciones de mantener el ritmo de carrera del primero mientras la sombra de Génova siga quitando luz al proceso de primarias iniciado en Castilla y León, experiencia por cierto sin precedentes en la historia del PP regional y que Maíllo intenta que pase por su tierra en sordina, sin demasiado ruido.

Por algo es el propio coordinador general del PP el que ha ideado el sistema de primarias que regirá el futuro del partido en su tierra. Un aspirante ganaría en primera vuelta si obtiene más del 50% de los votos y también si vence por 15 puntos al segundo. Además, debe superar a su adversario en el 50% de las circunscripciones, es decir, en cinco provincias de las nueve de Castilla y León.

Fernández Mañueco es puro aparato popular. Curtido en un estilo de partido muy nítido, ortodoxo y sin concesiones a la divergencia, el actual alcalde de Salamanca (1965) sabe qué es ser militante del Partido Popular desde que alcanzó la mayoría de edad en 1988. Eran tiempos de la Alianza Popular de Manuel Fraga, y Mañueco siempre tuvo claro que su carrera política comenzaría desde abajo para aspirar sin complejos a lo más alto. Después de pasar por todo tipo de cargos orgánicos de partido y de responsabilidad municipal y regional, Mañueco cree llegado el momento de aspirar a algo más alto.

“No tengo el don de la ubicuidad”, dice Silván, para recorrer los 94.000 kilómetros cuadrados de la región como Mañueco

Enarbola la bandera de haberse recorrido hasta el último rincón de una comunidad que pierde habitantes día a día y que también va perdiendo poco a poco la confianza en el Partido Popular, una formación que rige los destinos de esta extensa tierra desde hace tres décadas ininterrumpidamente. De hecho, Herrera dejará dentro de dos años la presidencia de la Junta de Castilla y León después de mantenerse 16 años en el cargo. Sólo en las elecciones autonómicas de 2015 perdió la mayoría absoluta por un solo diputado.

Ese diputado perdido y esos 200.000 sufragios volatilizados respecto a los anteriores comicios es el principal reto de Mañueco, que en un gesto de prepotencia promete estar dispuesto a recuperar si finalmente es elegido presidente del PP de Castilla y León.

Su proyecto, asegura el alcalde de Salamanca, parte de la premisa de lograr “más y mejor participación, con más cercanía a la sociedad y saliendo de los despachos”. El regidor de Salamanca, que antes también ha sido concejal, presidente de Diputación y consejero regional, está convencido de que “gran parte de esos 200.000 votos se podrán recuperar”. Su objetivo pasa por “aplicar nuevas soluciones y nuevas recetas sobre la base de lo ya construido”, explica en una entrevista a Europa Press.

El alcalde de León, Antonio Silván, durante un encuentro con escolares.

Diario16.com ha intentado en varias ocasiones cerrar una entrevista con el candidato salmantino, pero su equipo de campaña la ha rechazado por no tener “hueco” en su agenda. “Damos prioridad a los medios locales y regionales”, se excusa un portavoz del alcalde de Salamanca. Su contrincante, Antonio Silván, sí respondió sin problemas a las preguntas de este diario.

Ahora, tras la renuncia del presidente de Castilla y León para renovar en el cargo y también como máximo dirigente regional en el partido, Fernández Mañueco está ante la oportunidad histórica de su carrera profesional. Solo tiene un inconveniente: tendrá rival en el proceso de primarias iniciado este pasado viernes y que culminará el 1 de abril en el congreso regional de Valladolid.

No será un rival cualquiera que sirva de comodín a unas primarias de cartón piedra. El alcalde de León es un hombre sonriente y afable, de una tranquilidad gestual que transmite cercanía con la ciudadanía. Por ello, recuerda que, además de seguir ejerciendo sus labores como regidor con normalidad por las mañanas, por la tarde mantendrá una intensa actividad de partido ya que no pierde la “ilusión” de batir a su compañero Mañueco.

En Segovia y Soria, mantiene este martes reuniones con los afiliados, “mirándoles a los ojos y hablando con ellos”. Silván recuerda que, en estas primarias, el afiliado es “el auténtico protagonista”. “No lo somos los candidatos, ni los aparatos, son cada uno de los afiliados”, apunta en mensaje directo a su contrincante.

Silván marca distancias claras con la estrategia de Mañueco. “No tengo el don de la ubicuidad”, afirma en clara alusión al mensaje que transmite Mañueco de haberse recorrido en su carrera como político palmo a palmo los 94.000 kilómetros cuadrados de la extensísima región. “Yo me dirijo al afiliado, le miro cara a cara y le planteo mis propuestas para el Partido Popular del siglo XXI que quiero que sea más participativo y abierto para todos”, apunta el alcalde de León.

El regidor de Salamanca, mientras tanto, busca los votos por otros lados, moviendo más los despachos oficiales y a los cargos orgánicos. Siempre ha sido un hombre más cercano al poder y al aparato del partido. La victoria la da siempre el poder que emana de los aparatos orgánicos, piensa Mañueco.

Silván, mientras tanto, seguirá mirando a los ojos cara a cara a los militantes. Solo así podrá saber hasta qué punto tiene opciones de relevar a Herrera al frente del todopoderoso PP de Castilla y León.

Mucho ha cambiado la situación en el partido regional en apenas unos meses. Hace solo medio año que la heredera natural para relevar a Herrera al frente de la formación era la vicepresidenta hasta septiembre pasado, Rosa Valdeón. Un incidente de tráfico dio al traste con toda su carrera política. La carrera por el poder comenzó probablemente ese mismo día clave para el futuro del PP castellanoleonés, y el muñidor que movía ya los hilos desde entonces no era otro que el propio Fernando Martínez Maíllo, el mismo que ahora no duda del “fair play” de los dos actuales contrincantes.

 

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1 Comentario

  1. Has escrito… “Rosa Valdeón. Un incidente de tráfico dio al traste con toda su carrera política…”
    No, por favor, no mientas. El “incidente de tráfico” fue un delito contra la seguridad vial por superar la tasa de alcoholemia en “algunas” décimas. El control se le hizo tras la denuncia de un camionero con que el tuvo un “incidente de tráfico” pues arrolló su camión.
    Precisemos.

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