Artículo de apoyo: DIARIO 16, CINCELADO A GOLPE DE EXCLUSIVA
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Quién podía pensar que pasados casi cuatro décadas de aquel 18 de octubre de 1976 en que salió a las calles el primer número de Diario16, esta emblemática cabecera, que representa una época de singular esplendor periodístico en la historia reciente de España, se seguiría vinculando con el seis como cifra mágica. Hoy, a las puertas de un año crucial para el devenir de este país, inmerso en una encrucijada de compleja resolución, España acomete su futuro más inmediato con incontables frentes por resolver. Nunca desde entonces hasta ahora se ha podido vislumbrar un panorama de cambio tan similar como el vivido tras la muerte del dictador. El aire de cambio sobrevuela el ambiente, y Diario16 ha llegado para ser testigo de ello.

Hoy, 6 de diciembre de 2015, a las puertas de unas elecciones generales en las que los españoles deciden qué modelo de país desean para los próximos años tras sufrir una brutal e histórica crisis económica sin parangón y también de modelo de Estado, el nuevo Diario 16 resurge con nuevos bríos para acometer el reto de convertirse en referencia del nuevo periodismo reflexivo, que aborde con valentía, libertad y sin las cortapisas a las que nos tienen acostumbradas las dictaduras públicas y privadas la noble tarea de informar de esta nueva y compleja realidad nacional e internacional.

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Los nuevos retos informativos tienen un claro vehículo de comunicación, internet, y el nuevo Diario16 del siglo veintiuno lo utilizará sin olvidar por supuesto la fuerza del papel como correa de transmisión entre pasado, presente y por supuesto futuro de la profesión más bella del mundo, en palabras del Nobel Gabriel García Márquez.

De aquel Diario16 de la Primera Transición a este nuevo que ahora presentamos de la Segunda Transición existe un mundo gigantesco en medio, pero a ambos proyectos los une la ambición de hacer del reporterismo, del periodismo de investigación y del análisis sosegado,  reflexivo e independiente las banderas de enganche que los una bajo un mismo denominador común. Porque el esfuerzo del entrañable y mítico Juan Tomás de Salas, que prácticamente entregó su vida para defender un periodismo honesto y valiente frente a las fauces del implacable poder que lo presionó hasta límites inhumanos, o de Pedro J. Ramírez, cuyos méritos profesionales en la historia reciente del periodismo español se estudian en las facultades universitarias, son perfectamente extrapolables al ímpetu con que Manuel Domínguez Moreno acomete ahora esta nueva etapa al frente de Diario16, el mismo que supo darle nueva vida a Cambio16 cuando muchos lo creían muerto, y el mismo que ahora cree que ha llegado el momento de aportar este icono clásico del periodismo español llamado Diario16 al buen periodismo que nuevas cabeceras están realizando en estos tiempos tan tormentosos, como por ejemplo El Español, dirigido por Pedro J. Ramírez, o Ahora, bajo la batuta del histórico Miguel Ángel Aguilar.

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Si el mundo de la política ha entendido que debe dejar paso a una nueva hornada de líderes con la juventud y el marchamo de la ilusión pintados en sus rostros, para olvidar los oscuros nubarrones de hace dos días en forma de corrupción y malos hábitos adquiridos por la dejadez de las imperfecciones de una joven democracia, el mundo del periodismo también ha asumido que está ante un proceso catártico que le servirá para salir del pozo en que se ha hundido durante demasiado tiempo causado por el ciclón de las nuevas tecnologías y los efectos de la perversa crisis económica.

En esta coyuntura aparece Diario16, el diario de la Segunda Transición, con un claro cometido muy similar al marcado por aquel Diario16 de octubre de 1976, cuyo primer editorial se marcó un objetivo prioritario: “vigilar muy de cerca la marcha del Estado para impedir que esa enorme concentración de poder en manos de unos pocos arrase la libertad de los muchos y arrastre el país”.

Esos mismos objetivos por los que luchó Pedro J. Ramírez frente a una bestia negra del poder llamada Felipe González son también los que mueven al equipo de profesionales comandado por Manuel Domínguez Moreno en su nueva e ilusionante andadura. Este país barrunta cambios decisivos, el mundo también, y esta nueva pero familiar cabecera periodística ha llegado para contarlos. Si otro mundo es posible, qué duda cabe que tiene su espacio reservado con letras de oro en el nuevo Diario16.

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