La película Sucedió en Sevilla fue producido en 1.954, dirigida por José G. Maesso y con la misma actriz de protagonista, Juanita Reina. En esta nueva versión está más patente la lucha entre el bien y el mal, entre el trabajo y la honradez de los protagonistas principales. El personaje administrador Juan Antonio es la oposición amorosa al señorito, hijo de la dueña. El talante jaranero y rumboso de Alberto no tiene el mismo sentido en los nuevos tiempos que corren por España y por la obra. Esperanza es una joven más responsable, menos alegre y le afecta sobremanera la condición de Alberto en el enfrentamiento con su padre. En la obra se cargan los tintes melodramáticos y se recogen importantes acontecimientos de realidad histórica del  momento.

Desde 1.950 la política internacional empieza a cambiar con relación al régimen de Franco. Los aliados en la II Guerra Mundial levantan el veto al que se había sometido la dictadura franquista y van restableciéndose las relaciones diplomáticas con algunos países, esto ayuda a Franco a salir del ostracismo al que le habían sometido los principales países occidentales. En 1.953 se firman los acuerdos entre Estados Unidos y España, lo que supone un balón de oxígeno y el reconocimiento internacional para el régimen. La España de Franco logra salir de su aislamiento con la ayuda de los EE.UU. Más tarde, en 1.956 aparecen los llamados tecnócratas, integrados en el poder y vinculados al Opus Dei. Los nuevos hombres incorporan al sistema su visión de la economía y de las relaciones con el exterior. En este contexto es necesario centrar las motivaciones y el devenir de los personajes que resuelven sus conflictos amorosos, aunque hay que tener presente el milagro de la Virgen del Rocío, como en las otras producciones. Pero hay que constatar también que el pequeño universo familiar y social ha cambiado en algunas cuestiones fundamentales, esto nos muestra   la presencia de la realidad social e histórica  en el medio fílmico que es lo que analizamos.

En primer lugar, el guión argumental ha creado una serie de personajes nuevos. Esperanza tiene una hermana, María Jesús, que quita protagonismo a la tía soltera. Aparece un amigo de la familia que es americano, un amigo fiel y fundamental para los principales personajes, el amigo americano es un patoso, pero se casa con María Jesús. Del personaje se sabe poco, no hay referencias de sus actividades ni de su pensamiento político ni religioso. Robert Morthon es un gran profesional que llega con otros yankees, para construir el aeropuerto de la Base militar Morón de la Frontera, en la construcción del proyecto militar colabora la empresa constructora de don Fernando Aguilar. Una cuestión interesante se debe a las ideas de don Fernando Aguilar, el personaje tiene el ambicioso proyecto de canalizar el Guadalquivir desde Sevilla hasta la desembocadura  en Sanlúcar de Barrameda y en 50 años convertir las marismas en una zona de carácter industrial. Naturalmente, don Fernando no hace referencia en sus informes a la “población reclusa que vivió en los campos de concentración al servicio de estas obras”, una vez terminada la guerra. En la película se habla también de los acuerdos con grandes compañías como la Sociedad de Constructores Mundiales de Nueva York.

En  esta nueva versión el personaje masculino es más culto y está más puesto en las cuestiones mercantiles. La parte más negativa la siguen llevando los personajes femeninos, la ambiciosa socia de la empresa que  intenta quedarse con el negocio. Esperanza es un personaje dramático y atormentado por sus falsos amores con el calavera Alberto. Una cuestión histórica de 1.954 fue la ayuda americana recibida por España, dicha ayuda  sirvió para fortalecer el sector industrial español tan necesitado en aquellos momentos. Con  aquella  ayuda económica se pudo adelantar el plan de Estabilización, pero el régimen no estaba en condiciones de plantear una nueva política financiera y tarda años en modificarla. Aparte de esta mezcla de realidades históricas, sociológicas y antropológicas que plantea la ficción, algunos acontecimientos tuvieron  lugar en tiempos muy cercanos a la producción de la película. Hacía tiempo que se pretendían transformar Las Marismas del Guadalquivir para el cult5ivo del arroz. El cultivo del arroz se venía intentando desde 1.929 y tiene su máxima expansión por los años 1.985. Aunque desde el siglo XIX fue el “punto de mira de compañías de reciente creación, banqueros, grandes propietarios y títulos de nobleza; todos con un afán especulativo”. La clase terrateniente y empresarial andaluza quiso conquistar la marisma para zona arrocera y lo planteaba como una solución económica y social. Los reyes también estuvieran interesados y “plantaron un árbol símbolo de la victoria alcanzada sobre la antes malsana marisma, cuya desaparición ordenó en bien de Su leal pueblo de Andalucía”. Cuenta en su trabajo José González Arteaga:

           A pesar de que las estadísticas oficiales se han ocupado de hacer desaparecer su cultivo en la época anterior a la Guerra Civil, hoy se puede afirmar que dicho cultivo es heredero directo de los grandes trabajos de puesta en valor de las marismas, llevadas a cabo por compañías capitalistas casi siempre con capital extranjero”. [1]

Durante la guerra civil, liberada la región andaluza, los nacionales intentan crear una nueva zona arrocera por la carencia de este cereal, la zona de levante estaba todavía en poder de los republicanos. En 1.937 el general Queipo de Llano y el marqués de Carranza influyen sobre don Rafael Beca Mateos para que se ocupe de poner en explotación las tierras marismeñas. En 1.939 es el propio Franco quien visita la zona, el pueblo que surgió en aquel tiempo fue llamado Villafranco del Guadalquivir. La explotación de las marismas como zona arrocera ha cambiado varias veces su sistema de propiedad. Durante su largo tiempo de explotación hasta los años cincuenta fue de grandes propiedades, más tarde se formalizaron contratos en aparcería, recientemente las marismas han sido explotadas en forma de cooperativas. La cantidad de superficie cultivada y la producción aumentan considerablemente en el año 1.954, año de producción de Sucedió en Sevilla. Pese algún tropiezo, la producción ha seguido hasta 1.985.  Esta  película no es el primer intento de acercarse a las marismas del Guadalquivir, ya lo hizo en 1.943 Claudio de la Torre con Misterio en la marisma. No obstante, aquel film estaba dedicado a la clase burguesa o la nobleza, personajes que poseen los cortijos o pueden practicar la caza mayor. En estas obras, la clase trabajadora aparece de comparsa o formando parte del propio servicio de los personajes principales.

La tercera versión es Camino del Rocío. Una producción en color realizada en 1.966 y dirigida por Rafael Gil. En la cinta se habla de lo mucho que gastan los jóvenes, de cédulas hipotecarias y de los bancos. El señorito Alberto no está conforme con un Seat 600 y dice a su madre, ¿quiere que se ría de mí, toda Sevilla? Los personajes siguen hablando del “señor amo y la señorita ama”, de la fidelidad, de la gallardía, del sacrificio, de las promesas y de los milagros. Durante el fuego del cortijo la cartera de José Antonio cae al suelo y queda abierta, en ella se ve una estampa de la Virgen del Rocío a la que se encomienda el capataz. El pensamiento religioso está presente en la intervención de la Virgen en los acontecimientos de la historia. En el accidente  que tiene la joven María Jesús y  en la solución del conflicto amoroso entre Esperanza y José Antonio durante la Romería.

El amigo americano es un militar aviador que está en la base de Rota y pertenece al Tratado del Atlántico Norte, OTAN. El personaje es un ingenuo que paga sin pestañear la clínica por el accidente de María Jesús, sin escatimar gastos pasea a las jóvenes con su coche  americano y grande. La empresa de los personajes principales está dedicada a la producción de cerámica de la Cartuja. Como en las otras versiones las mujeres salen mal paradas por la maldad de la empresaria. Pero hay otras situaciones que revelan el papel de marginalidad en la que vivía la mujer andaluza en estos tiempos, la aspiración de las mujeres de la historia para solucionar su futuro, no puede ser otro que el casamiento. Esperanza lo denuncia con las siguientes palabras: “Para trabajar hace falta saber hacer algo y a nosotras no nos han enseñado a hacer nada”.

Ejemplos de interacción (I)

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

8 − seis =