Queipo reposa a la izquierda de la entrada del templo, muy cerca de la imagen de la Macarena.

La junta de gobierno de la Hermandad de la Macarena, en Sevilla, ha dado este martes por la noche el visto bueno a la construcción de un columbario con 600 nichos en el interior de la famosa basílica sevillana, que serviría a priori para albergar los restos del militar golpista Gonzalo Queipo de Llano si así lo decidiera finalmente la familia del general franquista que ordenó la ejecución de al menos 50.000 personas en el transcurso de la guerra civil.

Un comité de expertos deberá decidir si esta propuesta de la Hermandad cumple la obligación legal de “retirar” los restos del templo

El general, acusado de genocidio y mano derecha del dictador Francisco Franco en la zona sur del país, se encuentra enterrado actualmente junto a su esposa en la nave principal del templo, a escasos metros de la venerada imagen de la virgen. De este modo, incumple flagrantemente la ley de memoria democrática de la Junta de Andalucía, que se encuentra ultimando un decreto sobre Símbolos y Actos Contrarios a la Memoria Histórica y Democrática de Andalucía.

Las dudas surgen, según los expertos, ante la posibilidad de que el traslado de sus restos óseos al columbario que construirá la Hermandad en el interior de la misma basílica, de propiedad privada, siga vulnerando la legalidad vigente en Andalucía sobre memoria histórica, ya que sería enterrado en una zona de acceso restringido pero se seguirían manteniendo en el interior del mismo templo, algo a lo que se oponen desde la Coordinadora Andaluza de Organizaciones Republicanas, que el pasado 18 de julio organizó una vigilia antifascista a las puertas del templo para exigir el cumplimiento de la legalidad y el traslado de los restos de Queipo, que levantó la basílica macarena con cuestaciones de dinero público impuestas por él mismo a los distintos gobernadores territoriales de Andalucía, según consta en cartas oficiales del propio Queipo de Llano.

La propia Dirección General de la Memoria Democrática de la Junta ha mostrado su oposición a la permanencia de los restos de Queipo en este templo religioso, aunque remite a que sea la propia institución de la Hermandad de la Macarena, con cuatro siglos de historia y fuerte arraigo en la ciudad andaluza, la que “decida sobre la compatibilidad de la permanencia en un espacio de culto, de respeto y oración, de un dirigente del golpe militar y de la dictadura franquista, que firmó el Bando de Guerra por medio del cual se asesinaron a miles de andaluces y andaluzas sin juicio ni condena, lo que atenta contra la dignidad de las víctimas y la reparación que reclaman, tanto las propias víctimas como el movimiento memorialista”.

El apartado 6 del artículo 32 de la Ley 2/2017, de 28 de marzo, de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía concreta que “para la determinación de los elementos contrarios a la Memoria Democrática que no hayan sido retirados o eliminados voluntariamente, mediante Orden de la persona titular de la Consejería competente en materia de memoria democrática, se constituirá un comité técnico que elaborará una relación de los elementos que deben ser retirados o eliminados”. Queda explicitado que en este caso el cuerpo del militar franquista, como símbolo evidente de la brutal represión ejecutada contra la población, debe ser “retirado” del templo pese a que es de titularidad privada.

Hasta este momento, no ha trascendido la decisión última de la familia del general franquista, aunque se mantiene la duda de que la vía de solución aportada por la Hermandad –el traslado de los restos al futuro columbario que se construirá en los próximos meses– sirva para hacer cumplir la legalidad vigente respecto a la memoria histórica.

Mientras, la Coordinadora Andaluza de Organizaciones Republicanas, ‘Andalucía Republicana’, ha iniciado acciones legales contra la junta de gobierno de la Hermandad de la Macarena y el Arzobispado de Sevilla por “incumplir” la ley y contra la Junta de Andalucía por “no hacer cumplir” la normativa, ya que denuncian que los restos del general aún permanecen en la basílica.

En estos momentos, está a punto de ultimarse el denominado Decreto sobre Símbolos y Actos Contrarios a la Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, que acaba de concluir su periodo de alegaciones y audiencia pública y servirá de base legal para abordar, entre otros, los procesos de retirada de símbolos contrarios a la Memoria Histórica y Democrática.

Entre otras medidas, este decreto contempla la creación de un Comité Técnico para la determinación de los elementos contrarios a la Memoria Histórica y Democrática que no hayan sido retirados o eliminados voluntariamente, que viene establecida en el apartado 6º del articulo 32  de la ley andaluza. El desarrollo de sus funciones y el procedimiento de retirada con las garantías necesarias es el objeto de este decreto actualmente en fase de elaboración.

Tras su constitución, este órgano de expertos se encargará de estudiar, junto a otros elementos o vestigios que no hayan sido retirados voluntariamente por parte de sus titulares, la correspondiente documentación relativa a los restos de Queipo de Llano. En el plazo de un mes, el comité técnico deberá elaborar un informe vinculante que decida finalmente la retirada o eliminación si correspondiera.

El ejecutivo de Susana Díaz cree que “la memoria debe ser un espacio de encuentro, de respeto a todas las víctimas y de reparación para todos los que sufrieron una violencia injustificada, fueran quienes fueran y profesaran la ideología que profesaran”. Y añade que “honrar la memoria de las víctimas es dignificar nuestra democracia”.

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