Diario16 ha estado en la zona cero de la explosión del almacén de pirotecnica ilegal en el pontevedrés ayuntamiento de Tui. El panorama es devastador, viviendas completamente destruidas y decenas de casas afectadas por la onda expansiva que ha dañado tejados, ventanas y estructuras de decenas de inmuebles en varios kilómetros, llegando incluso a un colegio portugués a 8 Km del lugar de los hechos. Tras este desolador panorama, se encuentran los dramas humanos, que no son pocos.

Estuvimos con Marcos Araujo, gerente de Axega (Agencia Gallega de Emergencias) y nos asegura que están trabajando sin descanso en estabilizar la zona y evitar posibles derrumbes de los restos de paredes que continúan en pie para que cuanto antes los afectados puedan visitar los restos de sus viviendas.

Araujo ha querido felicitar por su trabajo a los 222 efectivos que el día del siniestro trabajaron en la zona: bomberos, guardia civil, policía, protección civil, etc.

Aunque a priori, y a juzgar por los esfuerzos técnicos y humanos que se ven desplegados trabajando en las labores de desescombro unos, y en atención a los afectados, otros. Diario16 sí ha podido constatar, además del desánimo y abatimiento de los vecinos más afectados que piden desesperados que todas las administraciones hagan un esfuerzo por entenderse para poder reconstruir cuanto antes sus hogares, muchos lugareños afirman que la situación es caótica y que la gestión de todos los problemas que derivan de la tragedia está siendo un desastre.

Así, Diario16 ha ratificado que las familias que se han quedado en la calle  han podido descansar en hoteles de la zona, que voluntariamente se han puesto a su disposición sin mediar ninguna institución en este asunto. Pero desde los negocios hoteleros aseguran que no pueden sostener por mucho tiempo la situación si el Ayuntamiento no se involucra económicamente, el Alcalde ha llegado a decirle a algún vecino sin casa que tendrá que adelantar el dinero del hotel mientras no haya otra solución.

En este momento 12 familias están en situación precaria sin solución a corto plazo, las labores de reconstrucción se alargarán durante meses y de momento solo encuentran buenas palabras pero sin ofrecimiento de soluciones tangibles.

La Guardia Civil ha detenido al dueño de la pirotecnia La Gallega, Francisco González Lameiro, por homicidio imprudente y estragos y hoy pasa a disposición judicial. El negocio, situado en la parroquia cercana de Baldráns, había sido precintada en cumplimiento de una resolución judicial por un contencioso derivado de problemas urbanísticos. Fuentes consultadas suponen que el propietario trasladó a un almacén anexo a la vivienda de un familiar, donde tuvo lugar la explosión, el material pirotécnico. Sin poder asegurar si seguía con la actividad, González Lameiro sí mantenía la licencia para hacerlo, aunque no el local.

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