El día mundial de las misiones católicas (DOMUND) se ha celebrado este año el 22 de octubre (el pasado domingo). El año pasado la colecta declarada en el mundo fue de 100 millones de euros y España declaró recaudar 13 millones; estos fondos misioneros se controlan directamente desde el Vaticano y, como es habitual en la Iglesia, estas colectas están libres de impuestos. En verdad no se sabe lo que se recauda realmente ni se sabe cuánto invierten certeramente en las misiones.

La iglesia católica española declara tener más de 13.000 misiones en el mundo. Estas campañas a través de las iglesias, colegios católicos y acciones publicitarias varias intentan embellecer la labor misionera católica en el mundo y particularmente en África, ya que el DOMUND está vinculado estrechamente al evangelización católica de. El año pasado la política catalana Pilar Rahola fue la encargada de lanzar el discurso oficial del DOMUND en un estilo que ni Teresa de Calcuta lo hubiera hecho mejor ya que a pesar de no ser creyente declaró “el catecismo , sin duda, es el programa político más sólido y fiable que podamos imaginar”, . Este año ha sido la cantante gallega Luz Casal quien ha realizado el pregón oficial del DOMUND y siendo católica ha sido un pregón más crítico con la labor misionera; en efecto Luz Casal desde la Catedral de Santiago dijo en su discurso:” iSomos una nación antigua, que ha vivido con la alegría de ser cristiana, una doctrina profunda del humanismo; una nación que abrió las puertas a la evangelización, y, a través de ella, nos hemos unido a gentes de otros pueblos, conociendo sus culturas y religiones, insertados en sus costumbres y tradiciones, aceptando de manera natural que las verdades absolutas generan dolor y que llevar la fe a otros destinos no debe tener como objetivo el dominio”. Este año el lema elegido del DOMUND parece copiado de un video juego bélico para adolescentes:” Se valiente, la misión te espera”

El Estado actúa, en ocasiones, como si estos misioneros fueran cooperantes. “Nuestros misioneros nuestros mejores cooperantes” han declarado ya varios Secretarios de Estado de cooperación. De hecho en el estatuto del cooperante se contempla que las personas adscritas a las misiones puedan acogerse al seguro del cooperante que paga la AECI. Por lo demás, una parte de ayuda de cooperación al desarrollo se canaliza a través de las misiones católicas y sus ONGS. Incluso algún colegio de la red pública de colegios en el extranjero es gestionado por congregaciones religiosas como es el caso del colegio público en Guinea Ecuatorial cedido, hace años, a los Salesianos.

África es un punto esencial para los católicos. La denominada África negra fue colonizada como una entera empresa extractiva de recursos y en ese colonialismo del XIX y XX las misiones jugaron un papel pionero, como lo hicieron cuatro siglos atrás en América. El expolio africano fue acompañado por la aculturación de los africanos mediante la implantación del catolicismo y el racismo. Los Padres Blancos, los Combonianos, y muchas otras órdenes religiosas misioneras se implantaron en África al tiempo que lo hacían los exportadores de minerales, diamantes y oro. En el caso de Asia y la implantación del catolicismo en Indochina francesa, Camboya o Japón etc fue también una empresa colosal que sino cumplió sus objetivos como en África, ya que no pudieron evangelizar masivamente a sus poblaciones, si ha logrado mucha influencia en sus elites económicas y políticas. La revolución china, los procesos revolucionarios en Indochina, en todos esos procesos, la iglesia católica se alineó claramente con el colonizador y a los que cayeron en el combate recibieron el título de mártir.

Uno de los escándalos más impresionante que hemos conocido en estas últimas décadas ha sido el papel de los Padres Blancos y otras misiones en el conflicto de Ruanda. En su discurso con motivo del 20º aniversario del genocidio en abril del 2016 en Kigali, el presidente Paul Kagame apuntó directamente a “los misioneros franceses y belgas que se establecieron en nuestro país como los responsables de enraizar la ideología que animó a los asesinos a matar a cerca de un millón de tutsis de abril a julio de 1994”. En efecto, los misioneros de los Padres Blancos junto con la iglesia católica en conjunto fueron los que azuzaron el odio a los tutsi durante años en defensa de los intereses franceses y belgas. Todo esto venía de lejos ya que la iglesia católica y sus misioneros fueron los inductores de diversas matanzas en Ruanda, como la de Todos los Santos de 1959, o la de Navidad Roja de 1963.

En el año 1994 el gobierno hutu de Ruanda era en verdad un verdadero gobierno católico, con una gran influencia del OPUS y otras sectas católicas carismáticas. El tribunal internacional contra los crímenes de guerra en Ruanda cerró sus puertas en el años 2005 y pese a los pobres resultados, 69 personas fueron condenadas por delitos de lesa humanidad, entre ellas muchos misioneros y misioneras católicos y evangélicos. Se ha denunciado, que cientos de criminales de guerra, entre ellos muchos misioneros católicos -alguno de los cuales eran españoles-, fueron esparcidos por las parroquias Centroeuropa, en complicidad con el Vaticano y de iglesias europeas locales. Los misioneros no son cooperantes que buscan un mundo en paz. Buscan expandir su fe. Y su fe, a veces, es utilizada para defender, por las armas, intereses neocoloniales, como ocurrió en Ruanda en 1994.

En otras partes del mundo los misioneros y las misioneras compiten por la hegemonía del cristianismo. En efecto, la actividad evangelizadora compulsiva de las iglesias evangélicas norteamericanas y brasileñas compiten con el catolicismo en los barrios más pobres de Latinoamérica y entre los indígenas. En una de las zonas más pobres de México, en el estado de Chiapas, se habla a menudo de guerra religiosa debido al enfrentamiento entre religiones evangélicas y católicos. Todas las religiones buscan sus adeptos entre los más pobres y algunas lo buscan entre clases medias; este es el caso de los mormones que tiene activos cada año 83.000 misioneros por todo el mundo y por ello en Latinoamérica están experimentando un ascenso imparable.

Otro de los problemas muy serios en las misiones son los abusos sexuales y las violaciones. En efecto, el Vaticano ya tuvo que reconocer en el 2001 que se había producido en África violaciones sistemáticas por misioneros y sacerdotes a monjas, incluyendo prácticas de abortos. El asunto fue investigado pero todo fue poco a poco acallado pese a las denuncias sistemáticas realizadas por medios católicos. El abuso de menores y niños es capítulo aparte y han sido ya varios los sacerdotes y misioneros condenados en diversos países africanos y en Norteamérica por estos abusos.

Muchos católicos dan su limosna el día del DOMUND pensando en unas misiones caritativas y asistenciales; éstas también existen pero esta todo enmarañado por intereses de la fe, de la evangelización, de la expansión del catolicismo y todo ello está unido a la expansión del neocolonialismo occidental.

 

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