Tal como informó Diario16, en España durante 2014 (último año con datos estadísticos) se realizaron 94.796 IVE “oficiales”. Se advirtió desde nuestras páginas que los datos distaban de ser reales por numerosos errores metodológicos en el muestreo del MSSSI. Este periódico ha podido saber de fuentes de organismos que trabajan en el mundo del IVE, que la cifra total de abortos realizados en España en 2014 estaría más cerca de los 115.000, tan solo en clínica privadas. Por tanto, la cifra total de abortos en 2014 rondaría los 135.000 entre públicos y privados.

La poca fiabilidad de los datos oficiales nos impide saber realmente cuántos de esos abortos registrados son derivados y pagados por la sanidad pública. Sí sabemos que existen casi 55.000 que son directamente de pago y privado. Esto por lo que respecta a los IVE, porque la “píldora del días después” tiene sus complejidades y dilemas propios para solicitarla y recetarla en según qué regiones o centros médicos.

 

¿Por qué las Comunidades Autónomas derivan los IVE a clínicas privadas?

Las legislaciones autonómicas suelen hacer esta derivación de lo público a lo privado. Los gobiernos del Partido Popular en numerosas autonomías han propiciado este tipo de prestación alternativa a cargo de las cuentas públicas.

En Extremadura, Castilla La Mancha o Aragón se implantó este tipo de servicio que ya existía en Madrid o en Andalucía (por hablar de un gobierno socialista). Según la patronal ACAI se debe a que sus clínicas y sus equipos están mucho más cualificados para realizar ese tipo de intervenciones. “En el MIR no enseñan a los ginecólogos las técnicas abortivas especializadas” denuncian desde ACAI.Existe, por tanto, despreocupación pedagógica en la formación de los médicos en lo público según la patronal.

Pero una ginecóloga madrileña, que alterna lo público y lo privado, nos cuenta que más que despreocupación, sigue habiendo un posicionamiento ideológico y moral en la enseñanza de la ginecología. “Sigue siendo tabú el tema del aborto. Pero muchos y muchas de quienes lo practicamos lo hacemos desde una defensa ideológica precisamente” concluye.

Doble moral, miedo, ocultamiento son algunas de las palabras que resuenan alrededor de las preguntas que llevamos a cabo sobre el IVE. Un médico de clínica castellana se queja de que “algunos compañeros hacen objeción de conciencia en la pública pero lo practican en la privada. Y cobrando claro”.

Hemos preguntado en varias clínicas de Castilla La Mancha, Castilla y León, Aragón y Navarra (donde mayor incidencia tiene la objeción de conciencia) y nos han confirmado que entre su personal médico hay personas que compatibilizan la ginecología en lo público y lo privado. Según nos cuentan en una clínica de estas regiones, más que doble moral o una conciencia mercantilista, que existe, “lo hacemos por miedo a que nos señalen como aborteros”.

Los gobiernos del Partido Popular han propiciado la derivación de los IVE de lo público a lo privado

Todavía es muy complicado en ciertas ciudades llevar a cabo ese tipo de intervenciones quirúrgicas sin estar sometidos a la presión de arzobispados, políticos conservadores o asociaciones conservadoras. “En Madrid tal vez no, pero en Salamanca o Zamora una campaña de la gente de Hazte Oír en contra de cualquier médico puede ser terrible” nos cuenta una ginecóloga.

 

Doble moral, acoso y pérdida de derechos.

Diario16 ha comprobado que casi ninguna clínica abortiva ofrece los nombres de sus equipos médicos como hacen los hospitales privados. “Sería poner a nuestro personal en la picota” nos dicen en una clínica aragonesa.

Pero también existe esa doble moral de negarse en público a hacer lo que se hace en privado. En alguna clínica madrileña, según nos han confirmado, hay médicos de otras regiones que atienden abortos cobrando a aquellas mismas personas a las que se lo han negado en lo público. “Por suerte no son muchos los casos de médicos así”, nos cuentan varios auxiliares “pero haberlos, haylos”.

Las derivaciones a clínicas abortivas parecen responder a la eliminación de esa doble moral en lo público por los gobiernos del PP y una forma de privatización de un servicio que no es de su agrado. Como nos dicen desde una asociación de mujeres madrileña “no solo es una parte más de sus deseos de privatización, sino que es el derecho de la mujer a decidir lo que quieren esconder”. Privatizar un derecho femenino en términos más claros.

Eva Rodríguez, presidenta de ACAI, siempre ha mostrado su disposición a que todos los IVE se traten en lo público. Creen en la patronal que eso daría visibilidad a un derecho de las mujeres.

Por el contrario, desde asociaciones como Hazte Oír tildan a todos estos profesionales de asesinos. E insisten en que se producen crímenes porque se realizan abortos de más de 22 semanas en muchas de esas clínicas.

Diario16 ha preguntado a clínicas y médicos y nos han negado totalmente este tipo de denuncias: “No tenemos los equipos necesarios para ese tipo de intervenciones y sus posibles complicaciones”. Ese tipo de intervenciones, eso sí, se deben llevar a cabo en clínicas clandestinas que no están en el registro de clínicas IVE o en algún tipo de hospital privado.

Ni en lo público, ni en lo privado registrado se hacen ese tipo de intervenciones. “Es una más de las mentiras de las asociaciones ultracatólicas contra nuestro trabajo” nos cuenta un ginecólogo andaluz. “Por críticas así nos vemos obligados a escondernos en nuestro trabajo, el cual es tan digno como otro cualquiera” afirma un médico leonés.

Cuestionadas las clínicas sobre la procedencia de las personas que van a abortar a sus instalaciones mediante pago, nos cuentan que la mayoría de sus pacientes son de la propia región. “Aunque cuando hay fiestas en otras comunidades sí hay un aumento de personas que solicitan una intervención en nuestra clínica” nos relatan en Madrid. Teniendo clínicas cercanas, siguen acudiendo a cientos de kilómetros para abortar por ese “¡qué dirán!”.En términos generales, este tipo de abortos, son de mujeres jóvenes, entre 16-22 años, de buena familia y en un estado de gestación de entre cuatro y ocho semanas, nos comentan.

Preguntados sobre los porqués, las respuestas han sido similares. Afirman que la causa principal es que en ciertas regiones y provincias obtener la píldora del día después para una chica de esas edades es casi un imposible. Tanto por la negativa a dispensar ese tipo de fármacos, como por la presión social existente. “En general, debemos tener un 25% de intervenciones de personas de otras regiones distintas a Madrid” nos confirman.

En ciertas regiones y provincias obtener la píldora del día después para adolescentes es casi un imposible

En conclusión, el tema del aborto es algo que hasta los poderes públicos progresistas solapan y evitan. Hace poco Carlos Izquierdo, consejero de Servicios Sociales, hubo de dar explicaciones en la Asamblea de Madrid por no permitir que mujeres de 16 y 17 abortaran sin el consentimiento de sus padres, tal y como indica la ley que pueden hacer.

Existe un discurso oficial de apoyo al aborto, más o menos, libre en todos los partidos, excepto el PP, pero la realidad demuestra que incluso donde gobierna el PSOE se derivan a clínicas privadas las intervenciones IVE. Para las asociaciones de mujeres y feministas esto es una muestra más del machismo existente en la sociedad. “Se sigue negando el derecho más fundamental a la mujer” nos recuerdan desde la asociación de Mujeres Progresistas.

Se sigue pensando que el aborto es un pecado, un error y no un derecho de la mujer. Y se añade un “problema de clase social” nos dicen. “Si tienes dinero, los 350 euros que puede costar la intervención, ejerces ese derecho. Pero si eres pobre y joven abortar supone un verdadero dolor de cabeza” nos cuenta una diputada socialista. Abortar, según nos dicen, sigue siendo un lujo en muchas ocasiones.

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1 Comentario

  1. Buenos días, mi nombre es Eva Rodríguez.

    Quisiera aclarar en relación a las declaraciones que se me atribuyen dos aspectos. De una parte, me gustaría dejar constancia de que hace muchos años que ya no soy Presidenta de ACAI, si bien sigo perteneciendo a esta Asociación. Y por otra parte, quisiera explicitar que en ningún momento he realizado al redactor Santiago Aparicio ni a ningún otro periodista de este diario, las declaraciones que se me atribuyen; y en consecuencia no las reconozco como mías.

    Aprovecho asimismo para respaldar las precisiones que ACAI ha realizado a la noticia titulada: “El aborto en España: de pago, privado, y española joven sin hijos” http://diario16.com/el-aborto-en-espana-de-pago-privado-y-espanola-joven-sin-hijos/

    Saludos. Eva Rodríguez Armario.

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