Aunque parezca una obviedad, nuestro dormitorio sirve fundamentalmente para dormir. También para hacer el amor, claro. Pero si padecemos de algún trastorno eventual del sueño, del clásico insomnio o simplemente queremos dormir de un tirón, tendremos que diseñar nuestro cuarto a conciencia para asegurarnos el descanso.

En primer lugar hay que tener en cuenta que el ser humano es un animal de costumbres. Tiende a actuar o comportarse siempre de la misma manera. De ahí que se reserve un espacio en el hogar donde dormir, un mueble específico para ello (la cama) y que, de compartir esa cama, lo haga siempre del mismo lado y en la misma posición. Boca arriba, boca abajo, decúbito lateral izquierdo…

Eso significa que, para asegurarnos el descanso cada noche, no sólo deberemos de cumplir metódicamente con nuestras rutinas diarias (tomar una onza de chocolate, lavarnos los dientes, ponernos el camisón, echar los garbanzos en agua, conectar el despertador, etc.), sino también procurar que nuestro dormitorio nos dé sueño.

¿Cómo? 

1.- Mobiliario funcional. Hagamos igual que con nuestra cocina o cuarto de baño. Sólo los muebles necesarios. Cama, mesita de noche, taburete, armario y aparador. El resto (televisor, DVD, teléfono, bicicleta estática, mancuernas, mesa-despacho, revistero, etc.) debemos trasladarlo a otras dependencias de la casa.

Para quienes duermen en pareja y sufren de insomnio severo han de replantearse muy seriamente la separación de camas o la adquisición de un colchón de muelles ensacados, que permite la independencia de los lechos. Así, cuando nuestra pareja se acueste al otro lado de la cama, no notaremos sus zarandeos.

2.- Fuera desorden. Una vez hayas sacado el mobiliario ‘’invasor’’, asegúrate de no encontrar por medio ningún objeto ajeno al dormitorio. Para lo cual haz de situarte en la puerta del cuarto y lanzar un barrido con la mirada. Es muy posible que aún queden restos de la batalla como DVD’s, ropa amontonada y ese jarrón chino feísimo que además cruje con los cambios de temperatura. Fuera todo.

Y hablando de barridos. Después de los trastos queda el polvo generado por nosotros (desprendimiento de las células muertas de la piel), y a causa del aire externo. Ese polvillo en suspensión puede ocasionarnos molestias como lagrimeo, picor nasal o estornudos, que no nos permitan descansar. Debemos eliminarlo completamente.

3.- Tonos claros. Está demostrado que el color afecta a nuestras emociones. Tristeza, alegría, concentración, lujuria. También al sueño. Por eso si queremos dormir de verdad nada de estilos pop, vintage, psicodélico o new age. Pintemos las paredes de nuestro dormitorio de colores suaves. Los más relajantes son los tonos azules y amarillos claros. Los peores, los derivados del rojo.

Y muy importante. Nada de pósters, cuadros o figuritas excitantes. Que no nos ocurra lo que al insomne aquel que, antes de dormirse, miraba con lujuria a la chica del póster, se excitaba y acaba haciendo el amor con su mujer. Después se duchaba y le era imposible conciliar el sueño.

4.- Oscuridad/penumbra. Nada mejor para dormir que la completa oscuridad o, en su defecto, la penumbra, si al niño o al anciano les incomoda la ausencia total de luz. Se aconseja tener una iluminación ambiental en el dormitorio y, en caso de dormir en pareja, bombillas de menor potencia para las lamparitas de noche.

5.- Nada de ruido. El ruido suele ser el principal enemigo del sueño, pese a que haya gente que duerma con la tele encendida. Si usted es de los primeros, instale en su cuarto ventanas de aluminio antirruido, ya que el 90% del sonido exterior entra por ellas. Estas ventanas le garantizarán una barrera de sonido eficaz contra el ruido de fuera, creando a su alrededor un ambiente de bajo estrés muy propicio para el descanso.

6.- De 18 a 22 grados. Además de sin ruido, nunca será fácil conciliar el sueño en un dormitorio donde reinen las temperaturas extremas. Huyamos del frío polar y del calor sofocante. Dormir plácidamente exige de una temperatura media entre los 18 y 22 grados. Conecte su termostato o, si no lo tiene aún, instale uno hoy mismo. En el mercado existe una amplia variedad de ellos. Algunos muy económicos.

 

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

13 − siete =