Il reprit son marteau sur l’épaule,

Rimbaud.

 

Noel Olivares pertenece a la atalaya de los genios desterrados, por esta nueva nación pos-franquista: España, socialdemocracia de transiciones; no rompen con el pasado, sino maquillan el rostro del presente con constitucionalismos capciosos o ambiguos. En este contexto, se está desarrollando la biografía del genial Noel Olivares; dueño y conde de una literatura universal[1]. La literatura de Olivares ha sido profundamente pensada, y después trabajada. Y finalmente, publicada. Este “pensar, trabajar y publicar” desvirtúa los planes negros de las editoriales, acostumbradas a publicar por pasta: << La calidad literaria no importa, pensar no importa; lo único importante es entretener al lector>>, afirma un editor sincero y corrupto. ¿Cómo es posible que una prosa o un verso noeliano- u olivarense, si prefiere – pueda estar condenado al no-reconocimiento, por parte de esta cosa llamada “mundo literario o editorial español”? ¿Por qué los editores no apuestan por una literatura de calidad de supraconciencia? ¿Prefieren la literatura deluxe? En definitiva, Noel es víctima de su calidad. Víctima por una literatura preparada, filosófica, fresca, vital, iluminada, inmortal. ¡De mil términos, que desembocarán en la eternidad! ¿Acaso creéis que Marías-hijo, pasará a la eternidad como Dostoyevski, Noel Olivares o Diderot? Javier Marías es una sombra gruesa, maloliente sintácticamente e impertinente filosóficamente. ¿Hijo, no has leído a papá? Más allá de esta mediocridad, se eleva la atalaya del Señor de los señores: Noel Olivares; observa el juego, sin intervenir en él. Observa, y escribe:

Soy el eterno perseguido, el eterno perseguidor. Quiero permanecer ebrio entre la cuna y tumba, alimentado con las espinas del dolor, la soledad y el milagro.

¿Acaso no es digno sucesor de Cervantes o Ibn Arabi o Quevedo?

Hace bien poco, nació mi relación con el cosmos noeliano. Debo agradecer al humano generoso Santiago Gil:

  • Si tuviera que personificar la literatura, sería en Noel Olivares.

La literatura ha sido personificada en Olivares, según:

Ofrece una libación hasta que el disco lunar sea velado a tu vista y habrás conseguido tus fines con el hechizo perfecto.

Noel, sos el San Juan de la Cruz iluminador de la noche y el cántico y los siete castillos existenciales.

¡Bendita sea tu luz!, zanja otro desterrado: A.G.A.

 

 

[1] Científicamente, reúne todas las características de un autor universal. Una existencia aventurera, Rimbaud, y una obra eterna, Biblia. “Rimbaud crucificado”, podría ser la biografía noeliana.

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Lector. Filósofo. Cuentista. Poeta. Dramaturgo. Estudioso de literatura judeo-islámica; especializado en Al-Ghazali, Maimónides o Ibn Arabi. Autor de “Saturno y el barro”, “Introducción a la cuestión mesiánica en el pensamiento judío”, “Sherezade constitucional” o “El ciervo de Dios y el psicoanálisis”

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