Desirée Bela-Lobedde © Sol Bela Mele.

Desirée Bela-Lobedde (Barcelona1978) es una comunicadora y activista antirracista y feminista española, también conocida en el mundo digital como la «Negra Flor». Se inició en el activismo digital a través de su blog y de su canal de Youtube, donde practica lo que ella denomina como activismo estético, un tipo de activismo que provee a las mujeres negras de «recursos para aprender a cuidar del cabello afro natural y también de la piel negra». Su premisa básica: «las personas racializadas tenemos que descolonizarnos la mente, por supuesto, pero creo firmemente en que también tenemos que descolonizarnos los cuerpos».

«EL ACTIVISMO ESTÉTICO DOTA A LAS MUJERES NEGRAS DE LOS RECURSOS PARA CUIDAR DE SU PELO AFRO»

Además de practicar el activismo estético, Desirée es muy activa en redes sociales, donde denuncia todo tipo de situaciones racistas y machistas. Sin ir más lejos, en 2016 lideró una campaña en contra de la tolerancia y la permisividad del racismo en YouTube, tras ser víctima de una serie de ataques en su canal. La campaña terminó en una denuncia por parte de la Red Española de Inmigración y Ayuda al Refugiado y la Red Española de Inmigración ante la Fiscalía General del Estado.

En 2018 ha publicado su primer libro, Ser mujer negra en España (Plan B), donde, a modo de memorias, Desirée cuenta cómo es vivir siendo mujer y negra en España, y cómo se vive siendo testigo del racismo que todavía existe en nuestro país.

 

Eres bloguera desde hace muchos años, y tu popularidad ha venido muy estrechamente ligada a internet, ¿qué opinión te merecen las redes sociales? ¿Cómo de importantes crees que son para la lucha y el empoderamiento antirracista?

Soy bloguera desde 2011, y mi trabajo se empezó desarrollando en el medio 2.0, del que, un par de años después, empecé a salir para participar también en actividades presenciales. En mi opinión las redes sociales son importantes hoy en día para cualquier persona que quiera dar un mensaje. En cuanto a su importancia en la lucha y el empoderamiento, no lo restringiría únicamente a la lucha antirracista, pero sí es cierto que el uso de las redes sociales permite, entre otras cosas, crear comunidad, difundir mensajes y actividades. Las redes también sirven para aprender, para contrastar información; pero también sirven, y esto me parece importante para hacer piña y encontrar apoyo, compañía e incluso contención y proveer cuidados entre las personas que estamos día a día en el ruedo.

 

En tu libro Ser mujer negra en España (Plan B, 2018) haces un recorrido por tu vida como mujer afroespañola, desde la infancia hasta la adultez, ¿qué dirías qué es lo más difícil de ser mujer y negra en nuestro país?

Lo difícil, que no sé si es lo más difícil, es el hecho de que cualquier persona, por mi apariencia y a pesar de no conocerme de nada, se crea que con derecho a preguntarme de dónde soy y que, si decido no contestar, se ofenda o me llame exagerada o diga que es «una pregunta de nada». Que la curiosidad ajena esté muchas veces por encima de la privacidad propia. Eso es agotador.

 

¿Qué ha significado para ti publicar este libro? ¿Crees que va a contribuir a que nuevas generaciones de mujeres negras sepan cómo afrontar la discriminación que se van a encontrar en nuestra sociedad?

Publicar el libro ha significado cumplir un objetivo. Es muy satisfactorio tener un propósito y ser capaz de realizarlo. No sé si el libro va a ayudar a afrontar la discriminación que se van a encontrar las nuevas generaciones de mujeres negras. La gestión de esas discriminaciones es muy personal. No hay recetas ni fórmulas mágicas. Así que la pretensión del libro, si tiene alguna, no es esa, sino ofrecer un espejo. Que esas mujeres negras que leen el libro se vean identificadas en ese relato, que falta nos hace.

«EL CÁNON DE BELLEZA, BLANCO Y OCCIDENTAL, NOS DEJA FUERA O NOS QUIERE INCLUIR POR ASIMILACIÓN»

 

¿España es un país más racista que machista, o al revés? ¿Cuál de estos dos tipos de discriminación pesa más en tu día a día?

Bueno, aunque lo de los rankings de opresión no me va y teniendo en cuenta que España sigue siendo machista y racista, sí hay que reconocer que, mientras el diseño de políticas de igualdad entre géneros está en el imaginario de la sociedad, no pasa lo mismo con el diseño de políticas contra la discriminación por raza u origen. Todavía hay que avanzar mucho para que se reconozcan las situaciones de racismo cotidiano e institucional. Y tengo más posibilidades de que me paren por la calle por ser de raza negra para pedirme «los papeles» que por el hecho de ser mujer sin más.

Ser mujer negra en España (Plan B).

 

En tu libro y en internet defines lo que haces como activismo estético, ¿cómo definirías este activismo? ¿Y cómo piensas que pueden contribuir los cuidados físicos al empoderamiento de las mujeres negras?

Para mí el activismo estético dota a las mujeres negras del conocimiento y los recursos necesarios para cuidar de su pelo afro en una sociedad cuyo cánon de belleza, blanco y occidental nos deja fuera o nos quiere incluir por asimilación, forzándonos a alisar nuestro cabello –con mensajes constantes de que lo que más se valor es el cabello liso o alisado– y a blanquearnos la piel. El activismo estético dota a las mujeres, como digo, de herramientas para aprender a cuidar su cabello y, en este sentido, las empodera porque las ayuda a resistir frente a la presión estética que supone un cánon de belleza occidental y eurocentrado.

«CUALQUIER PERSONA, POR MI APARIENCIA Y A PESAR DE NO CONOCERME DE NADA, SE CREE CON DERECHO A PREGUNTARME DE DÓNDE SOY»

Cuando las mujeres negras cuidamos de nuestro cabello en su estado natural somos capaces de reivindicar también nuestra identidad, porque el cabello afro es un rasgo identitario también. Así que llevar el pelo natural se convierte también en una forma de resistencia política. Ya sabíamos que lo personal es político, así que el cuerpo y el cabello también lo son.

 

¿Crees que se refleja bien la realidad de la población negra en España en los medios de comunicación, películas y series españolas? ¿Qué falla?

La imagen que los medios de comunicación, las películas y las series españolas suelen ofrecer de la afrodescendencia suele dejar mucho que desear. ¿Qué falla? Pues falta dejar de perpetuar estereotipos. Falta que cualquier personaje en una serie o película, si el guion no establece nada en concreto, pueda ser interpretado por una persona negra, como pasa en la vida real, vaya, que te encuentras personas negras desempeñando cualquier profesión, y no solo vendiendo droga, faenando en el campo o dedicándose al trabajo sexual. Esas son algunas realidades, sí; pero no las únicas.

En cuanto a los medios de comunicación, falta normalidad. Falta que se deje de tratar como excepcional a cualquier persona negra que sale del gueto de las profesiones al que se nos relega constantemente. «¡Oh! ¡Una negra cirujana!». «¡Oh! ¡Un alcalde negro!». «¡Oh, una docente negra!». Basta ya, por favor y gracias, que estamos en 2018. Y, evidentemente, falta que se deje de hablar de «oleadas» y «avalanchas» cada vez que se habla de fenómenos migratorios. Falta que se deje de criminalizar a la población negra mencionando la nacionalidad –o, peor aún, diciendo eso tan cutre de «subsaharianos»– cada vez que una persona negra comete un crimen y otorgando más cuota de pantalla a los crímenes cometidos por personas extranjeras para crear más alarma.

«CUANDO LAS MUJERES NEGRAS CUIDAMOS DE NUESTRO CABELLO EN SU ESTADO NATURAL SOMOS CAPACES DE REIVINDICAR TAMBIÉN NUESTRA IDENTIDAD»

Faltan más periodistas racializados en todos los medios de comunicación, porque cuando hablamos de una comunidad de la que formamos parte, la forma de dar el mensaje cambia totalmente. Falla todo eso, y falta mucho.

 

¿Qué es para ti el feminismo y cómo de importante es en tu vida? ¿Crees que es posible una lucha antirracista que no sea feminista?

La definición de feminismo ya nos la sabemos todas –y algunos todos, no todos– de memoria, y no creo que haga falta volver a repetir qué es. ¿Una lucha antirracista que no sea feminista? No creo que pueda existir, pero desafortunadamente se da: hay muchos hombres que luchan contra el racismo que son tremendamente machistas y nos dejan fuera a las mujeres negras. Del mismo modo que no creo que se pueda desligar la lucha feminista del antirracismo, y sin embargo hay muchas feministas blancas que se dejan llevar por la fragilidad blanca cuando se les señalan sus comportamientos racistas.

 

¿Dirías que recibimos una buena educación sobre diversidad étnica y sexual en España? ¿Qué cambiarías?

No diría eso jamás. No recibimos una buena educación sobre diversidad de origen o étnica, ni sobre diversidad sexual o de género. Hay que cambiar demasiadas cosas y, al final, yo solo soy una madre trabajadora que hace lo que buenamente puede. No soy experta en género y no soy yo quien vaya a decir qué políticas hay que diseñar o qué hay que incluir en el currículo a nivel de educación. Pero siento que estamos muy lejos de recibir una buena educación en esos ámbitos.

«EL CABELLO AFRO ES UN RASGO IDENTITARIO. LLEVAR EL PELO NATURAL SE CONVIERTE TAMBIÉN EN UNA FORMA DE RESISTENCIA POLÍTICA»

 

¿En qué proyectos estás trabajando actualmente? ¿Hacia dónde se dirige Desirée Bela-Lobedde?

Sigo haciendo lo que hacía: comunicar. Ahora tengo una columna quincenal en Público y, aunque ahora mi web está parada, sigo preparando material para poder volver a publicar pronto. Aparte de eso, ahora hay más invitaciones a participar en conversatorios, ponencias y otras actividades presenciales, además de las presentaciones del libro que van saliendo. ¿Hacia dónde me dirijo? La hoja de ruta se va definiendo conforme avanzo. Soy muy de vivir en el aquí y en el ahora así que, más allá de decirte que quiero seguir comunicando, porque eso es lo que me gusta y lo que me llena, no puedo decir mucho más por ahora.

 

CUESTIONARIO BREVE

Una mujer referente en la lucha afrofeminista.

Esther Mayoko Ortega.

«FALTAN MÁS PERIODISTAS RACIALIZADOS EN TODOS LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN»

 

Un estereotipo sobre las mujeres negras que te saque de quicio.

Que somos exóticas.

 

Una afroespañola que todo el mundo debería conocer.

Astrid Jones.

 

Un libro sobre afrofeminismo imprescindible.  

Mujeres, raza y clase, de Angela Davis.

 

Tu libro preferido escrito por una mujer negra.

Un día más, un dólar menos, de Terry McMillan.

 

Una mujer que te haya marcado.

Madre.

 

Una feminista contemporánea española.

@srtabebi

 

El libro sobre feminismo que todo el mundo debería leer.

El feminismo es para todo el mundo, de bell hooks.

 

Una artista negra cuyo trabajo te apasione.

Bianca Nguema, Silvia Albert, Maguette Dieng, The Sey Sisters… no puedo quedarme con una sola de ellas.

 

Una frase o extracto de tu libro que te gustaría compartir.  

El párrafo que cierra el libro:

«También he intentado compartir contigo las reflexiones que todas estas vivencias suscitan en mí, y lo he hecho con la intención de invitarte a que con esta lectura, en vez de levantar tus muros, esos que pueden hacer que en estas líneas no veas más que victimismo y queja, te pongas por un momento en mi lugar y veas cómo es, desde mis ojos, ser mujer negra en España».

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Es poeta y escritor, sociólogo y politólogo y director de marketing en una editorial. Ha publicado el poemario Dejar de ser (2017) y su poesía también ha aparecido en una antología y varias revistas y publicaciones literarias. Además de colaborar con Diario 16, escribe también para medios culturales como OcultaLit y Poémame y en su blog carlos-asensio.com. Es un firme defensor y activista feminista y LGTB+.

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