Familiares de víctimas de abusos.

El último informe del gran jurado sobre abusos sexuales cometidos por sacerdotes de Pensilvania en seis diócesis, que fue publicado el martes, asegura que el obispo de Altoona-Johnstown, Mark Bartchak, “jugó un papel importante en el manejo del abuso sexual por parte de la Diócesis de Erie”.

OCAL NEWS

Bartchak sirvió como vicario judicial para la Diócesis de Erie desde 1992 hasta que fue nombrado obispo de Altoona-Johnstown en 2011. Investigó a varios sacerdotes acusados ​​de abuso que fueron nombrados en el último informe del nuevo gran jurado, que también incluye correspondencia entre Monseñor Bartchak y el entonces obispo Donald Trautman. El informe señala a Bartchak como remiso a investigar a todas las víctimas de un presunto sacerdote: William Presley.

Bartchak lo niega. En un comunicado emitido el martes por la tarde por el portavoz de la diócesis, Tony DeGol, Bartchak afirma que “se han realizado averiguaciones sobre mis esfuerzos para investigar a fondo y buscar laicización (remoción del sacerdocio) de un sacerdote en particular en la Diócesis de Erie”.

“De acuerdo con mi promesa de mantener la transparencia en la que he insistido desde que me convertí en obispo, es apropiado que responda brevemente. El informe del gran jurado discute mis comunicaciones con el obispo Trautman como parte de la laicización de un sacerdote (William Presley) en la Diócesis de Erie en 2005. Como se informó, se me asignó llevar a cabo el proceso”, señala la nota.

“Cualquier deducción de que estaba tratando de encubrir una mala conducta por parte de un sacerdote que había sido expulsado del ministerio no es precisa”, dice la declaración de Bartchak.

El informe del gran jurado indica que en 2008, Bartchak escribió en un memorando confidencial a Trautman: “No me sorprendió saber de otros testigos del área del Condado de Elk que es probable que haya más víctimas… Varios testigos más que podrían dar fe de la brutalidad a la que fueron sometidos por el padre Presley”.

Bartchak le preguntó a Trautman, -quien renunció en 2012 como obispo a la edad requerida de 75 años-: “Es probable que haya otros que también sean mayores de edad para que los abusos se consideren delitos”. El término “delicti” en inglés significa en Estados Unidos violación de la ley civil.

“¿Vale la pena el daño ocasionado y el escándalo que podría ocurrir si todo esto vuelve a surgir?”, Escribió Bartchak. “Te estoy preguntando cómo quieres que proceda. Con la debida consideración a la posibilidad de más daños a las personas y de más escándalos, ¿debería continuar el seguimiento de las víctimas potenciales?”.

Según el gran jurado, Bartchak documentó una reunión con Trautman cuatro días después, indicando que “el obispo Trautman decidió que, para evitar más escándalos, no se debería contactar a estos testigos adicionales, especialmente dado el hecho de que no es probable que lo hagan, dando lugar a información sobre delitos relacionados con menores de 16 años”.

En 2006, Trautman presentó una solicitud formal al Vaticano para expulsar a Presley, y fue en esta solicitud que se mostró la brutalidad de las acciones de Presley.

“Presley es un hombre violento… Se las arregló para abusar de los menores y y transitar por el miedo, la intimidación, el encanto y el engaño, todos los signos clásicos de un depredador incondicional -pederasta-. Cómo logró escapar durante tantos años desafía la razón y la comprensión”, concluye un resumen del caso de Presley enviado al Vaticano.

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