Se produce la metástasis cuando un cáncer, originado en una parte del cuerpo, se disemina y pasa a otra parte. Es entonces cuando las células cancerosas se separan del tumor original, viajan a través del sistema sanguíneo o linfático y forman un tumor nuevo en otros órganos o tejidos del cuerpo. Ahora, sin embargo, investigadores del Hospital Sant Pau, la UAB, el CSIC y el CIBER-BBN han ensayado con éxito en animales con cáncer de colon metastático un nanofármaco que actúa solo sobre las células tumorales y no sobre las células sanas, bloqueando el avance del cáncer.

Los resultados de dicha investigación, publicados en la revista EMBO Molecular Medicine, abren una nueva posibilidad de prevenir la metástasis en el cáncer colorrectal en humanos, usando una nanomedicina que suprime selectivamente las células madre metastásicas. Según los investigadores, el nuevo fármaco actúa como un dron que posee un ligando que identifica un receptor (CXCR4) en las células madre metastásicas, distribuye el fármaco y deshace estas células bloqueando la metástasis.

Al intervenir solo sobre las células tumorales metastásicas, el nuevo nanofármaco impide la toxicidad general asociada a los tratamientos habituales contra el cáncer. Aunque de momento se ha ensayado con éxito en animales con cáncer colorrectal, los autores del estudio piensan que se podría aplicar en 20 tipos de tumores adicionales que también expresan CXCR4, como en los de próstata, mama, ovario y otros.

Los autores han asegurado que se trata del “primer fármaco en el mundo selectivamente antimetastásico que aborda la necesidad médica de bloquear la diseminación metastásica”, la primera causa de muerte en pacientes oncológicos, “a la vez que elimina la toxicidad y los efectos adversos de los tratamientos convencionales”.

Ahora el Hospital de Sant Pau de Barcelona podría ser el primer centro en el mundo en realizar ensayos clínicos que comprueben la efectividad de este fármaco en pacientes, previamente a su posible incorporación en la terapéutica clínica. El trabajo ha sido efectuado conjuntamente por investigadores del Institut d’Investigació Biomèdica de Sant Pau (IIB Sant Pau), del Hospital Sant Pau, de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN), que han sido los autores del nanofármaco.

La investigación ha sido dirigida por Ramon Mangues (IIB Sant) y Antonio Villaverde y Esther Vázquez, ambos de la UAB, y todos ellos miembros del CIBER-BBN. Los científicos han asegurado que el fármaco actúa solo sobre las células iniciadoras de metástasis, a través de su interacción específica entre un péptido presente en la nanopartícula proteica que lo trasporta y el receptor celular CXCR4, que se halla sobreexpresado en las células tumorales.

“Esto permite atacar solamente a las células tumorales, bloqueando su diseminación en estadios tempranos, de manera que previene la aparición de metástasis a la vez que evita los efectos adversos derivados de los tratamientos habituales”, ha señalado.

Piensan además los científicos que la nanopartícula se puede controlar para atender distintas clases de neoplasias (tumores), convirtiéndola en un instrumento muy útil que puede llevar diferentes moléculas terapéuticas de alta potencia hacia diversos tipos de cáncer. En la actualidad no hay fármacos en el mercado que supriman selectivamente las células madre metastásicas, por lo que este descubrimiento podría tener una gran repercusión clínica sobre humanos, tras ensayarse en diferentes tipos de animales con cáncer.

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