De todos es sabido que desde siempre hemos tendido a esperar algo del prójimo. En lo más hondo de nuestro corazón siempre ha existido un pequeño niño que nos convida a hacer cosas extrañas, en ciertos sitios y a ciertas horas. Y una de las veleidades del ser humano es, precisamente esa: ser un humano. Y como tal, actúa. Se mueve, se desplaza, siente, miente, asiente y disiente, en otras tantas muchas ocasiones, y huye. Y una de sus más denostadas habilidades es hacer de todo lo que toca ceniza.

Y, quizás, una de las motivaciones que lo lleva a acabar en esos menesteres es su obstinación de quererlo todo. El ser humano no tiene ese gen que lo sacia o que lo invita a parar en sus más oscuros deseos. Es todo lo contrario. El ser humano, llegado a ese punto, quiere mucho más, convirtiéndose en una máquina infalible de destruir y devorar todo aquello que pasa por delante.

La sociedad es un sistema que se ha creado para que, de una forma artificial, se pongan límites a ese ego desmedido e irrenunciable instinto que impera en los humanos. Digamos que, la sociedad, de una forma u otra, es el invento de un loco visionario que establece una serie de normas para controlar los instintos más oscuros que mueven a los seres humanos –y ya se sabe que cualquier intento artificial de imponer una legitimidad, siempre acaba fracasando: no lo digo yo, lo propugna la historia-.

Así pues, la desafección que suele establecerse entre los individuos de una misma organización social no es otra que el choque de intereses personales, una vez que el Estado no ha sido capaz de enfrentarse ante los individualismos, al compromiso colectivo y a su compartimentación. Una sociedad cada vez más dividida e individualizada, en busca de las proezas personales e individuales, alejada de los proyectos comunes, la contribución, la integración y el sentido comunal.

Y mientras, otros se gastan “sus dineros” en orgías, tocan la campanilla del parqué y desfilan en las más respetadas alfombras rojas. Eso sí, todo bien orquestado y siempre sin articular ni un solo dedo en su defensa, sin mover ni un solo dedo por aquellos que son los que verdaderamente tienen el uso legítimo del derecho, de la voz y el voto: el pueblo.

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Guillermo de Jorge (Guillermo George Hernández), Santa Cruz de Tenerife, 1976. Cursó Filología Inglesa en la Universidad de La Laguna. Suboficial del Ejército de Tierra del Arma de Infantería, es Diplomado Superior de Montaña por la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales del Ejército de Tierra. Ha participado en operaciones de seguridad y misiones de paz, significando su estancia en Mauritania, Afganistán e Irak. Ha estado en países como Marruecos, Portugal, Senegal, Sierra Leona, Kuwait, Francia. Poeta - soldado, armas - letras, en la actualidad ejerce la presidencia de la Asociación Nacional Círculo Artístico Cálamo. Miembro del Centro Andaluz de las Letras, ha colaborado con medios de comunicación, destacando sus colaboraciones con el Diario de Sevilla, con el periódico La Voz de Almería, el Periódico El Día de Canarias y el Periódico El Mundo. Dirige la Colección “Letras del Mediterráneo”, de la Editorial Playa de Ákaba. En 2008 fue nombrado Miembro del Instituto de Estudios Almerienses. Le ha sido otorgado por la Junta de Andalucía, Diploma por su contribución y participación en Nueva Literatura Almería y fomento de la Cultura 2004. Accésit del Premio Creación Joven de Poesía de la Universidad de La Laguna 2005, actualmente colabora con Diario de Almería y Onda Cero Almería. Ha participado en encuentros literarios de carácter nacional e internacional, destacando el Festival Internacional de Getafe de Novela Negra, el Encuentro Nacional de las Letras Islas Canarias, Festival de Poesía del Mediterráneo o el Ciclo Internacional de Poesía Ciudad de Valladolid, estando sus textos reunidos en varias antologías poéticas y narrativas. DATOS BIBLIOGRÁFICOS Ha publicado diez libros de poemas, entre ellos: “Corporeidad de la Luz", Ediciones Idea, 2006 y “HK-G36E", prologado de Rafael Guillén, Premio Nacional de Literatura. Instituto de Estudios Almerienses, 2008. Ha colaborado con revistas especializadas, como la Revista Literaria Río Arga, Navarra; La Galla Ciencia, Murcia o la Revista Literaria Culturamas, Madrid. Y sus textos han sido publicados en suplementos literarios, destacando: “Selección de poemas" Publicado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Puebla, México. “Varied poems" Publicado por la Universidad de Columbia, EE.UU. En narrativa ha publicado: “Relatos a Glo”. Editorial Ediciones Idea, 2008. Como Cuadernos de Combate ha editado: “Irak: Diario de un legionario”, publicado por el Periódico La Voz de Almería, 2004. “Afganistán: Diario de un Soldado”, prologado por Lorenzo Silva, Premio Planeta de Novela. Editorial Playa de Ákaba. 1º Edición, Dic 2015. 2º Edición Feb 2016. 3º Edición Sept 2017. Exposiciones fotográficas realizadas: “Afganistán: Pasajes”. Monográfico junto con Lorenzo Silva y comisariada por el artista plástico Fernando Barrionuevo, en la Sala de Arte Contemporáneo MECA Mediterráneo Centro Artístico (Almería, Andalucía).

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