El derecho de vacaciones remuneradas de un trabajador no caduca a fin de año, tal y como se aplica de forma errónea en muchas empresas españolas.

Las vacaciones anuales son un beneficio laboral que merece una protección superior. Así lo ha resuelto el Tribunal de Justicia comunitario (TJUE), con sede en Luxemburgo, al declarar que ese período de descanso preceptivo no caduca en el tiempo.

La sentencia de los magistrados destaca que el derecho «es ‘transmisible mortis causa’ a sus herederos», es decir, que de no haberlo disfrutado el trabajador en vida sus familiares o personas más cercanas sí podrían sacar provecho del mismo mediante una compensación económica.

La sentencia recoge que el fin primero de las vacaciones es «permitir al trabajador reponerse de la fatiga, disfrutando de un período de ocio y esparcimiento».

supone, explican los miembros del TJUE, que ese período de descanso o la compensación económica que le sustituyera –si no lo hubiera disfrutado antes de extinguirse la relación laboral– «está destinada a ingresar en el patrimonio del interesado, de suerte que su fallecimiento no puede privar con efectos retroactivos» de su disfrute, directamente o a través de los herederos.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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