Hace algunos días, viendo el debate de La Sexta sobre las primarias, me paré a pensar en si la vida de partido no se nos había ido definitivamente de las manos. Retransmitir, como un Gran Hermano, un procedimiento interno no tiene mucho sentido cuando, en el fondo, lo que vivimos es un trámite orgánico que no tiene que ver con la candidatura a ningún gobierno.

No obstante, si alguien se pone a repasar la historia del PSOE, podrá darse cuenta de que, al igual que otras organizaciones obreras, el debate fervoroso y las crisis internas siempre han estado presentes. Es algo inherente a los partidos de izquierda, y que daña y une a partes iguales.

El PSOE tiene casi 138 años, así que ha estado presente en toda la historia reciente de nuestro país. En las buenas y en las malas. Y siempre hubo más malas que buenas. Después de su fundación, 31 años tardó Pablo Iglesias en llegar al Congreso de los Diputados.

De octubre de 1918 a abril de 1921, tras el triunfo de la Revolución Rusa, el PSOE celebró 4 congresos para decidir si abandonaba la Segunda Internacional (socialista) y se integraba en la Internacional Comunista (Tercera Internacional), con viaje de Fernando de los Ríos a Moscú incluido. Los terceristas –a favor de esta segunda opción- abandonaron el partido y crearon el Partido Comunista. Repasando los diarios de la época, uno puede encontrar acusaciones muy parecidas a las actuales, ya que por entonces también había un sector que se autoproclamaba como la izquierda verdadera.

Tras la Guerra Civil y la represión franquista, el PSOE queda mermado –se ha asesinado y perseguido a su militancia- y quien no está en la cárcel está en el exilio. Los que salen de las prisiones se organizan en el interior, y los exiliados buscan apoyo en el exterior. Varias comisiones ejecutivas conviven a la vez, no sin sus particulares enfrentamientos.

Del 70 al 72 se celebran otros tres Congresos para resolver la crisis entre los renovadores del Interior y los históricos del Exterior. Otra escisión y la creación del PASOC. Si uno se para a consultar las ediciones de El Socialista en el exterior, comprobará que las acusaciones de vendidos estaban normalizadas entre los llopistas (seguidores de Rodolfo Llopis). Habían pasado casi 50 años desde la primera escisión, cuando Felipe González accede a la Secretaría General en Suresnes. Ni que decir tiene que los escisionarios del PASOC también se terminaron integrando en el Partido Comunista.

En 1979, el PSOE vuelve a vivir una crisis al renunciar al marxismo como ideología oficial. Se suceden entonces un Congreso, la dimisión del Secretario General, y otro Congreso extraordinario. No hay escisión, pero sí la creación de Izquierda Socialista como corriente interna en la que, desde entonces, se defiende la unión con la izquierda plural.

Como si de un reloj se tratara, casi medio siglo después otra vez, se suceden otros tres Congresos. La ajustada victoria de Rubalcaba contra Carme Chacón, los malos resultados de Pedro Sánchez y, de fondo, otra vez, quienes dicen ser más de izquierdas y promueven un acercamiento a otros partidos.

Quien conozca un poco la historia del PSOE reconocerá algunos calificativos. A mismos síntomas, mismos errores. Lo que cambia es el tipo de acusación. Antes los terceristas decían que Iglesias, Largo Caballero y Besteiro habían “olvidado a la clase obrera”, hoy se dice “sucumbido al IBEX-35”, y los llopistas se decían “los legítimos y verdaderos” incluso en el Congreso en el que creaban otro Partido Socialista después de haberse marchado.

En fin, los mismos descalificativos que nos hacen tener la sensación de vivir un déjà vu. Pero, después de todo, con sus errores y aciertos, si tengo claro algo es que el partido se ha hecho con quienes se quedaron. Del PSOE forman parte las mujeres y hombres que están, y quienes han estado siempre.

Yo estoy orgulloso de esta historia que nos mantiene vivos. Estoy orgulloso de este camino. Estoy orgulloso de los insultos. Decía Amparo Meliá, la compañera de Pablo Iglesias, que él había sufrido muchos atropellos por parte de los comunistas después de la escisión; y que ella tuvo que dejar de ir a las Cortes Constituyentes de 1931 por no escuchar los improperios tras haber pactado con los republicanos de derechas.

Muchos años y mucha lucha. Es por eso que necesitamos a alguien que defienda esta historia por la que tanta gente se ha dejado la vida, por la que a tantas personas le han quitado la vida. Necesitamos a alguien que defienda nuestra memoria sin avergonzarse de nada, con sus logros y derrotas, con sus luces y sombras. Por todo esto, tras escuchar a Zapatero la semana pasada, coincido plenamente con él: “Susana Díaz defiende con convicción el legado de casi 140 años”. Es su razón para apoyarla, y nos debería de sobrar a los demás.

Por la memoria de mis abuelos que estuvieron en la cárcel por ser socialistas y ugetistas, por la de mi padre, por la de Amparo Meliá, por la de Iglesias, Besteiro, Largo Caballero y Fernando de los Ríos, por Felipe González y Alfonso Guerra, por Zapatero. Yo soy del PSOE y no reniego de ningún socialista. Por eso: yo con Susana, por defender al PSOE.

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6 Comentarios

  1. Por la memoria de sus abuelos que estuvieron en la cárcel, seguramente sintieran vergüenza por apoyar a una persona que internamente orquestó un golpe orgánico contra el primer Secretario general del PSOE elegido por la militancia, apoya que la derecha siga gobernando y los poderes fácticos les apoyan.
    Vergüenza debería darle después de lo que estamos conociendo estos últimos días.
    Golpistas, desleales y socialistas de derechas, ¡¡VERGÜENZA!!

    • + claro imposible Alberto. Que todas las barrigas agradecidas salgan en defensa de Susana es otro claro ejemplo del gran cambio que debe de producirse en ese partido para poder ser útil a la ciudadanía.

  2. ¡¡Animo Pedro, somos millones los que estamos contigo!!
    Pedro Sánchez es el candidato de los militantes, de los simpatizantes y de los votantes del PSOE.
    Susana Díaz es la candidata del PP, del IBEX, de Cebrián y de los Jarrones Chinos para liderar el PSOE y
    Patxi López es el candidato de los despistados.
    ¡¡Patxi, deja de hacer el ridículo y ponte a las ordenes de Pedro, YA!!

  3. ..llegamos al último párrafo y se descubre todo el ilusionismo que rezuma el artículo: ¡con Felipe Gónzalez y con Alfonso Guerra, dice¡ ¿Con el GAL también? ¿Está con la modificación con alevosía y nocturnidad del art 135 de la CE de Zapatero? ¡Y está con Susana Díaz¡ ¡Nunca ha ejercido su profesión (suponiendo que efectivamente finalizase sus estudios de Derecho ni ha trabajado fuera del PSOE.¡ Concejala en 1999 (22 años) y en cargos politicos desde entonces….Está en su derecho señor pero no ha podido resultar mas decepcionante…para quienes aun confían en un partido que en los tiempos de Julián Besteiro, hombre honrado sin duda, aceptó el trato de favor (asi como la UGT) de la Dictadura de Primo de Rivera….Si se presume de historia, cuéntese toda.
    Si por un lado se perseguía a la CNT, por otro se permitía la existencia de las Casas del Pueblo socialistas y se pretendió que los ugetistas colaborasen en el sistema corporativo laboral y que los socialistas, en general, pudieran participar en la Asamblea Legislativa Consultiva, ya al final de la Dictadura. Eran ofrecimientos muy atrayentes para un sector del Partido y para el Sindicato porque permitían adquirir una posición preponderante frente al todopoderoso movimiento anarcosindicalista y porque posibilitaba poder influir por vez primera en el ámbito laboral negociando con la patronal en los comités paritarios. Otro sector de socialistas veía con espanto colaborar con el dictador, planteando grandes escrúpulos democráticos.
    Salud

  4. joder….Otro que se cree que somos tontos.Por su susanita dice….¿Esta criatura cree que si aùn estuviera largo caballero, la susanita y su camarilla de personajes que no han trabajado en su puta vida, estarian en el PSOE?Susanita es màs de derechas que el palo de la bandera.

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