Este fin de semana el PP ha llevado a cabo congresos regionales en Madrid, Andalucía, Euskadi, Murcia, Canarias y Castilla La Mancha. Además, se ha elegido mediante primaras a Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León. Las elecciones recayeron en Cristina Cifuentes, Juan Manuel Moreno, Alfonso Alonso, Pedro Antonio Sánchez, Asier Antona y María Dolores Cospedal. Primarias sólo ha tenido la presidenta madrileña y el presidente canario, el resto a la búlgara. Así que, de momento, no nos vendan motos. Y porque en Madrid las fuerzas del mal del aguirrismo y del aznarismo se lanzaron al monte. Si no, ni eso. Las gentes de orden no son muy proclives a veleidades democráticas. Salvo que estén a golpes como en Castilla y León.

 

¿Los progres del PP?

Alguna que otra vez le he preguntado a Cifuentes si sentía que el PP de Madrid era una isla ideológica dentro del PP y el fin de semana me viene a dar la razón y quitársela a la presidenta madrileña. ¡Se siente! Sigue siendo el PP de Aznar y, en algunas zonas, la Alianza Popular de Manuel Fraga. Tampoco es que la presidenta madrileña se posicione en la socialdemocracia, aunque dentro de su partido la califiquen de “roja peligrosa” y de virar al centro izquierda. Cuando te comentan eso, asusta sólo pensar que posición defenderá esa persona. Con todo y con eso, Cristina Cifuentes parece más racional y ha atacado la corrupción públicamente, pero sigue siendo de derechas. Aunque sin cuñadismo como las huestes de Ciudadanos.

El resto de los electos, ni cambio ideológico, ni lucha contra la corrupción. En Euskadi Alfonso Alonso, que es tipo majo, sigue con su raka-raka contra el nacionalismo vasco, sin pensar que él mismo representa un nacionalismo carpetovetónico tan inventado como el otro. Ideológicamente tiene el contrapeso de Javier Maroto que tiene preocupaciones sociales y es muy duro con la corrupción, el resto tapaditos. Pero venga, vale, puede pasar sabiendo lo que hay en esa casa.

 

Las fuerzas vivas del régimen

El resto de opciones que han tenido su congreso o primarias este fin de semana son la misma representación de las fuerzas del mal, del señor con tirantes con la bandera de España, de camisa azul escondida en el armario, del “ordeno y mando”, del caciquismo, del voto censitario (si pudiesen) y del capitalismo de amiguetes (y familiares hasta cuarto grado al menos).

Juan Manuel Moreno es el típico señorito andaluz aunque sin la gracia de Javier Arenas (aún más señorito andaluz). Buena gente, pero se le ve el pelo de la estepa a distancia. El refrendo que ha tenido este fin de semana se debe más a los desaciertos de la condesa duquesa de San Telmo, Susana Díaz, que de los aciertos propios. Y el tener que pactar con el clan de la Manzanilla, que están haciendo su agosto en Andalucía con asesorías, pagos de las sedes y alguna cosa más, no será un sufrimiento para él. Son dos miarmas que tienen unas ganas enormes de meter mano en todo el entramado socialista. No para destruirlo, que sería lo lógico, sino para quedarse con él. Moreno es la fiel imagen del conservadurismo andaluz. Nada ha dicho de todo el sistema de deslocación de la sanidad pública hacia la privada de Díaz… porque piensa igual.

Asier Antona llega con buenas intenciones, poner paz en el desaguisado existente en el PP canario. Pero vamos comenzar un congreso dando vivas y loas a su antecesor José Manuel Soria, más conocido como “el Panameño” y “el viajes gratis total”, dice poco en su favor. “El Partido Popular de Canarias tiene memoria y sabe reconocer siempre a quienes le han servido, por eso es de justicia reconocer hoy la valía personal y política de José Manuel Soria” ha dicho Antona. Ideológicamente es la derecha canaria. Una derecha que siempre ha estado entre el traslado de Franco a la península o el dirigismo cabildeo. No son los más progres, no. Eso sí son muy amigos de Monago.

María Dolores Cospedal es cualquier cosa menos progre. No se lo crean. Cuatro años de gobierno en Castilla La Mancha han servido para ver su forma de gestionar. Privatizar todo, entregarlo a los amigos (casi al propio marido) y ponerse la mantilla. ¡Cuando ella era una orgullosa madre soltera! Ahora tiene tanques a su disposición y eso la hace peligrosa. Conservadurismo y tanques nunca han sido una buena combinación. Si obviamos las posibles trampas para acceder al puesto, que es la secretaria de organización del partido y ministra, el resto queda derecha rancia de misa de rodillas el día del Corpus en Toledo. En esa región, la derecha es caciquismo (la izquierda a veces también, eh), misa, guardia civil y escopeta a la espalda. Vamos las fuerzas del mal.

Y llegamos al mayor representante de la derecha parafascista en España, Alfonso Fernández Mañueco. Esto sí que la representación de la fuerzas del mal. No es que el alcalde de León o Juan Vicente Herrera sean de izquierdas, pero no dan tanto miedo. El electo presidente de Castilla y León, me recuerda a Millán Astray al que Unamuno le dijo “venceréis pero no convenceréis”. Sin parche, pero vamos le veo gritando “¡Viva la muerte!”. Le veo pidiendo entrar en la catedral de Salamanca bajo palio y con incensario alrededor. Durante toda la campaña ha utilizado a todas las fuerzas vivas de la región contra su oponente, y eso que éste era el preferido del actual presidente. Pero eso no es lo peor. Lo terrible es que es el deseado de Martínez Maíllo, más conocido como el “imputado” (por dar dinero a los amiguetes siendo consejero de Caja España). El vicesecretario general de Organización del PP nacional es como Aznar en sus tiempos jóvenes, joseantoniano y peligroso.

Y he dejado para el final al mejor de todos. Al más caradura. Al que le resbala todo. Pedro Antonio Sánchez, el presidente imputado que ha conseguido que Rivera se enfade (mi más sincero reconocimiento por ello), aunque ya se ha rajado, es el paradigma del sentir en el PP. Pensar que España es suya y por eso hacen lo que se les viene en gana. Este señor está investigado/imputado por prevaricación. Bien es cierto que, muy posiblemente no sea por trincar/corrupción, pero sí por firmar cosas cuando no se han terminado las obras. Pues le han elegido sin candidato alternativo. Así que le eligen o bien a un corrupto, o bien a un inútil. Y el PP nacional traga. Claro que teniendo a Rajoy haciendo de Mariano en la presidencia tampoco extraña. Este ejemplo respresenta el pensamiento del partido conservador, los demás o están equivocados siempre, o son rojos peligrosos, o no saben, o no son verdaderos españoles. Vamos que ellos están ligados al destino hegeliano de España y el resto no oponemos a ese destino grandioso… y contra dios.

Mañueco arrasa a Silván en las primarias del PP en Castilla y León

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