Emilio de Llera Suárez-Bárcenas ha hablado y la ha vuelto a liar. El menos político de los consejeros de Susana Díaz, al frente de Interior y Justicia, fiscal de carrera en excedencia, miembro de la Nobleza extremeña, pieza clave de los dos últimos gobiernos socialistas en el manejo de delicadas situaciones judiciales, ha hablado en un plató de Tv y lo ha hecho, sin complejos, como siempre, como si la charla la hubiese mantenido en la barra de un bar, tomando unos gintonics con los amigos.
El consejero de Justicia acudió a una tertulia política televisiva en Onda Luz, que ha heredado la programación política de la desaparecida 8TV, y consideró que estaba entre amigos. Se relajó. Durante una hora, De Llera, se quitó el traje de Consejero del Gobierno y vistió calzonas de veterano boxeador.
No parece que la referencia a la “enfermedad” de quienes voten a Podemos el 26J, después de lo que ha sucedido en estos cuatro meses, sea lo más grave, chirriante e insultante que ha lanzado “a titulo personal” el jurista de origen extremeño como contertulio televisivo.

una campaña que va a ser tremendamente dura por tierra, mar, aire y fibra óptica

En el peor de los casos podríamos encuadrar esa “opinión”, impropia de un representante público que demuestra desprecio por la democracia, como los primeros envites de una campaña que va a ser tremendamente dura por tierra, mar, aire y fibra óptica. Al final acabaría pidiendo disculpas.

Sin embargo, sí adquiere especial importancia su discurso político cuando De Llera se adentra por el enrevesado camino de la crítica acerada al actual Sistema Judicial y, de paso, a jueces y a fiscales.

Emilio, el ‘fresco’ del barrio

Quienes hemos tenido oportunidad de compartir bastantes encuentros de barra, terraza o comedor con Emilio Llera desde finales de los años ochenta, cuando era un fiscal al que no le asustaban los periodistas, sabemos de la frescura del lenguaje con el que se expresa; tenga la trascendencia que tenga el asunto sobre el que se discute Emilio se expresa con bastante desahogo, desde luego muy lejos del lenguaje considerado políticamente correcto.
No debiera sorprender, por tanto, que cada dos por tres el consejero de Justicia acapare titulares. Su carácter y su incapacidad para travestirse como político al uso, le han conducido incluso a un cuerpo a cuerpo con “esa señora” (Mercedes Alaya) e incluso con Jesús García Calderón, su viejo compañero y jefe, actual Fiscal Superior en Granada, que ha enviado al TJSA la propuesta de investigación contra el Consejero de Economía, Ramírez de Arellano por su actuación como Vicerrector en la Universidad de Sevilla.

“El Fiscal no está cumpliendo con lo que debe, tendría que haber investigado aquello y no lo ha hecho, le ha pasado la patata caliente al juez. Es como si yo presento una denuncia y el fiscal la traslada a otra instancia en vez de cumplir con su obligación de investigar” dijo De Llera, al tiempo que considera que “penalmente no hay nada” que rascar contra su compañero de Consejo de Gobierno.
Y para rematar, anoten esta frase digna de mármol de Macael:

Ningún Gobierno admitirá a un Fiscal General que sea independiente, eso lo han hecho el PSOE y el PP y la solución es que lo elija el Parlamento con mayorías reforzadas
Hitler era independiente y mira…

Pero donde De Llera entra a saco es en el momento de opinar sobre los jueces, “los jueces son tan independientes y tan irresponsables que hacen lo que les da la gana y eso es muy peligroso”. “Hitler era independiente y mire la que montó, como yo le he dicho a alguno”. “Los jueces actúan, actúan como si fueran reyes de taifa y hacen de su capa un sayo”. “Es impensable que un juez de instrucción pueda meter el dedo en el ojo a quien le dé la gana y sea después absolutamente irresponsable por sus actos. Es una auténtica barbaridad”.
Una auténtica polvareda política han levantado las sinceras (eso lo piensa de verdad) y alegres declaraciones televisivas del Consejero de Justicia. Los del PP le han pasado la patata al presidente del TSJA y al Fiscal Superior, por si hay delito en las manifestaciones de De Llera. Hasta Ciudadanos, del que Llera habló muy bien en la tertulia, se ha visto obligado a desmarcarse. Susana Díaz, con su respuesta, ha dejado claro que no respalda lo dicho por su consejero y amigo, al recordar que ella no opina sobre decisiones judiciales ni cuando le perjudican ni cuando le favorecen. Pero no le censura.
Y los de Podemos, al pedir su cese, le han renovado su seguro de vida política por bastante tiempo.

Algunos ya denominan a De Llera como un verso suelto del gobierno de Díaz, el único que no tiene que fichar en una Agrupación porque no milita en el PSOE. Otros le ven más como el Pepito Grillo del gobierno, la conciencia que no traspasa la sala de conferencias de prensa de San Telmo. El valor de las opiniones de Emilio de Llera, expresadas en plan compadre, es que eso es lo que piensan sus compañeros de Consejo, empezando por la propia presidenta Susana Díaz, sino ya estaría cesado hace tiempo.

De tal manera que esta polémica, una más del fiscal en excedencia metido a Consejero, corre el riesgo en el ámbito político y parlamentario en quedarse en un examen de las formas, más que en el fondo.

De Llera ha hablado desde su observatorio de privilegio, amén de su experiencia profesional,de una serie de cuestiones sobre las que convendría meditar seriamente e incluso abrir un debate. Reclamar información, contrastar con datos los problemas. Por ejemplo por qué en la considerada “Andalucía corrupta” podemos contar con los dedos de una sola mano los nombres de jueces y juezas que se hayan distinguido en estos años en su lucha contra la corrupción política en nuestra comunidad. O preguntarnos sobre dilaciones procedimentales de determinados juzgados en sumarios por corrupción política, que con su actitud pasiva, oculta tras la carencia de medios, consiguen muchas veces que prescriban los delitos, quedando impune el delincuente.

Pero lo más tremendo de todo es que, quien así piensa sobre el estado y funcionamiento del sistema judicial, tiene en sus manos una porción de responsabilidad política determinante para la resolución de muchos de los problemas que denuncia.
De la Consejería de Justicia depende la dotación de medios, técnicos y humanos, a los órganos jurisdiccionales de toda Andalucía. Tan fácil como repasar las memorias anuales tanto del TSJA como de su Fiscalía Superior para elaborar un enorme listado de las carencias que, de manera sistemática, vienen reclamando desde estas altas instancias judiciales desde hace años.

Emilio de Llera es una especie a proteger

Visto el personaje desde un punto de vista periodístico, Emilio de Llera es una especie a proteger. Se podrá estar o no de acuerdo con muchas de las cosas que dice o hace, pero el personaje está dando tardes y noches de gloria periodística. Con Pedro Pacheco en la cárcel se nos fue el ultimo político ligero de lengua del “teatrillo” andaluz, no adscrito a la disciplina de lo políticamente correcto y del partido. Nos queda don Emilio, cuidémosle, en la política actual se lleva más el fresco que la frescura y De Llera dice lo que piensa, en este caso lo mismo que en la intimidad piensa y comparte la Sra Presidenta. Hasta en lo que opinan sobre Pedro Sánchez están de acuerdo.Dijo De Llera que no se iría de ministro de Justicia con Pedro Sánchez, “sinceramente no”, pero con Susana “a donde ella quiera”.
Sra Presidenta, no se le ocurra cesar a Emilio de Llera, los andaluces nos quedaríamos sin el pepito grillo que nos traslada lo que, en verdad, reina en el subconsciente de su gobierno. Sin plasma de por medio.

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