La mejor época para comprar una vivienda vendrá siempre determinada por una serie de factores diferentes, como son cuestiones económicas o sociopolíticas y, aunque no lo pueda parecer, hasta la estación del año puede ser clave. Se suele observar que a la hora de comprar una vivienda la tendencia alcista se vincula con el buen tiempo. De acuerdo al Consejo General del Notariado cuando empieza la primavera este mercado se activa y suele empezar a caer en agosto cuando algunas inmobiliarias y propietarios se toman sus vacaciones.

Así pues, se podría decir que si una persona está en búsqueda de una vivienda, puede ser un buen momento para hacerlo es a partir del mes de marzo o abril y antes de que llegue agosto. Si en ese periodo no se ha encontrado nada, lo mejor es dejar que pasen las vacaciones y volver a ponerse a ello a partir del otoño puesto que este sector vuelve a reactivarse y, por lo tanto, la oferta será mayor y más variada.

Hay que tener en cuenta también que, aunque España aún no ha superado al 100% la crisis económica sufrida desde el año 2008, sí que se han notado ciertas mejoras y esto mismo se puede observar en un cierto crecimiento en la creación de empleo y, por supuesto, en el hecho de que acceder a una hipoteca no es tan complicado como unos años atrás. Incluso a través de Internet se puede hacer un cálculo de la hipoteca y ver las diferentes opciones que hay para poder elegir la que resulte más adecuada en cada caso.

Es mejor no esperar más

Todo aquel que busque algo de información relacionada con hipotecas es porque, cuanto menos, se está planteando dar el paso y ahora que se sabe en qué estaciones puede que sea más conveniente, lo mejor es atreverse a hacerlo sin alargar la espera porque aunque los precios actuales en los intereses de las hipotecas se mantienen todo apunta a que podrían subir.

Además el Euríbor, que no deja de ser el índice que se toma como referencia para la mayor parte de las hipotecas en España, sigue con una media mensual por debajo de cero. Esto quiere decir que el mercado inmobiliario continuará al alza y cuanto más tiempo se espere para comprar, más caro puede que acabe resultando.

Por último, hay que tener claro que no siempre se dará con la vivienda soñada porque conjugar todas las ideas que uno tiene no siempre es posible. Sin embargo, hay que tratar de ser algo flexibles con esto y tener algo de previsión de futuro. Por ejemplo, puede salir muy rentable invertir en un barrio nuevo con una clara proyección en lugar de quedarse en las ciudades más caras y en el centro con mucho menos espacio y teniendo que pagar también una reforma. Lo mejor es hacer una lista con aquellas cosas que se consideran necesarias y aquellas que, simplemente, son un extra.

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